Tío Pepe Fino en Rama saca de 2021

Confiesa Antonio Flores que este año las botas le han sorprendido más que ningún otro. Habla de ellas como de seres vivos, y es que hay mucha vida en La Constancia, la bodega de González Byass de cuya solera se hace cada año la saca de Tío Pepe Fino en Rama. Son 300 botas, incluyendo también las de la pequeña bodega Rebollo, las que cada año el master blender y enólogo jerezano va catando y calificando con una escala de una a cuatro cruces. De las mejor puntuadas saldrá el fino que será embotellado sin filtrar ni clarificar, y que este año hemos catado guiados por el propio Antonio Flores y por su hija, Silvia, assistant winemaker, en un encuentro virtual en el que, por un instante, hemos creído estar pisando ese suelo de albero y respirando ese aire que huele sutilmente a madera, a frutos secos y a panadería, ese aire en el que la vida se respira.
Tío Pepe Fino en Rama se elabora con la primera prensa de la uva Palomino procedente de los pagos jerezanos de Carrascal y Macharnudo. Acabada la fermentación, se fortifica y entra en el sistema de criaderas y solera, donde se criará bajo velo de flor durante cuatro años. De las botas (grandes barricas de roble americano) seleccionadas, se extraerá una pequeña cantidad que se ensamblará y permanecerá en un depósito durante unas semanas para que las levaduras se decanten, y desde allí el vino se embotellará con un simple filtrado sanitario.

Tío Pepe Fino en Rama saca de 2021 Cápsula

Cuando descorchamos su botella, encontramos un vino de un color dorado levemente turbio, con aromas a frutos secos, a panadería, a madera y a especias, con recuerdos a miel y un toque floral. En boca es fresco, muy seco, directo, sápido y salino. Es un vino tremendamente gastronómico, expresivo, elegante, sutil… más equilibrado que el Fino Tío Pepe habitual.
Cuenta Antonio Flores que encuentra esta saca especialmente delicada, y nosotros, sin los conocimientos ni los referentes para opinar distinto, volvemos a catarlo una y otra vez con la excusa de querer memorizar esa delicadeza, cerrando los ojos y transportándonos, casi sin darnos cuenta, a ese suelo de albero y a esa atmósfera que huele sutilmente a madera, a frutos secos y a panadería, ese aire en el que la vida se respira.

Tío Pepe Fino en Rama saca de 2021 Trasera

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Antonio Flores says that this year the “botas” have surprised him more than any other. He talks about those big American oak barrels almost like living beings, and there’s a lot of life in La Constancia, the González Byass cellar in whose “soleras” Tío Pepe Fino en Rama is made every year. There are 300 botas, also including those from the small Rebollo cellar, which each year the Jerez master blender and winemaker tastes and rates. The fino wine that will be bottled without filtering or clarifying will come out of the best rated casks, and this year we have tasted it guided by Antonio Flores himself and by his daughter, Silvia, assistant winemaker, in a virtual meeting in which, for a moment, we thought we were stepping on that albero floor and breathing that air that subtly smells of wood, nuts and bakery, that air in which life is breathed.
Tío Pepe Fino en Rama is made with the first press of the Palomino grapes from the estates of Carrascal and Macharnudo. Once the fermentation is finished, it’s fortified and enters the criaderas and solera system, in which it will be aged under a “velo de flor” layer of yeasts for an average of four years. A small quantity will be extracted from the selected casks, will be assembled and will remain in a tank for a few weeks so that the yeasts are decanted, and from there the wine will be bottled with a simple sanitary filtration.
When we uncork its elegant conical bottle, we find a wine of a slightly cloudy golden color, with aromas of nuts, bakery, wood and spices, hints of honey and a floral touch. On the palate it’s fresh, very dry, direct, savory and saline. It’s a gastronomic wine, expressive, elegant, subtle … more balanced than the usual Fino Tío Pepe.
Antonio Flores says that he finds this “take out” especially delicate, and, without the knowledge or references to give a different opinion, we taste it again and again with the excuse of wanting to memorize that delicacy, closing our eyes and transporting ourselves, almost without realize it, to that albero floor and that atmosphere that subtly smells of wood, nuts and bakery, that air in which life is breathed.

Tío Pepe Fino en Rama saca de 2021 Encuentro virtual