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Hemos acudido a la presentación de VinyTÁvila, feria de vinos y tapas de Ávila, donde los vinos de la Denominación de Origen Protegida de Cebreros son los auténticos protagonistas. Ocho de las doce bodegas que forman esta joven denominación nos demostraron el enorme potencial de unos vinos en los que la Garnacha de la Sierra de Gredos es la absoluta protagonista.

Huellas del Tiétar

Esta joven bodega surge por iniciativa de un grupo de vecinos de la localidad de Lanzahíta, liderados por Feliciano Conde y su hija Teresa, que deciden hacer algo para frenar el arranque de cepas viejas de garnacha. Se trata de un proyecto joven que apuesta por elaborar vinos originales y de calidad con la Garnacha de cepas viejas como protagonista.
Huellas del Tiétar acudió a la fiesta con tres interesantes propuestas. Comisura es un Verdejo con aporte de otras variedades blancas, algunas de las cuales no están ni siquiera clasificadas. Es un vino muy fresco, con una sorprendente nariz y una boca que transmite la soberbia calidad de la fruta empleada en su elaboración. Por su parte, Bendita Frescura es uno de los rosados más interesantes que hemos probado recientemente, un sangrado de Garnacha que conjuga la frescura de la que presume su etiqueta con un paladar de una intensidad poco frecuente en este tipo de vinos. Finalmente, Otro Cantar es un sorprendente vino dulce de Garnacha en el que encontramos la tanicidad de un tinto convencional junto con el dulzor de un vino “de postre”; pura magia.

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Vinos Comisura, Otro Cantar y Bendita Frescura de la bodega Huellas del Tiétar (D.O.P. Cebreros).

Viñedos del Jorco

De la mano de Raúl Pérez y Flequi Berruti, Viñedos del Jorco ha sido la duodécima y última bodega en adscribirse a la denominación de origen, y es el perfecto ejemplo del potencial de la Garnacha de Gredos, materializada en tres vinos de autor de diferentes gamas. Las Cabañuelas, un monovarietal de Garnacha que se cría durante seis meses en el mismo foudre en el que fermenta, es su propuesta más popular; un vino frutoso, adictivo y sin pretensiones ni artificios. El Jorco es su hermano mayor, con una crianza más larga que le aporta algo más de estructura sin hacerle perder la frutosidad característica de la Garnacha. Por último, Las Enebradas es un vino de parcela fermentado en barrica usada y tinaja, y envejecido 18 meses en barrica de roble francés de 500 litros. Se trata de un vino con volumen pero igualmente fresco, en el que la fruta expresa una complejidad difícil de encontrar en otros monovarietales de Garnacha. En el cielo de los garnachistas probablemente sirven este vino al menos una vez por semana.

Soto Manrique

Una de las bodegas más importantes de esta denominación de origen, Soto Manrique elabora sus vinos con uvas procedentes de viñedos de 250 viticultores de la localidad de Cebreros. Entre las etiquetas que pudimos probar en esta presentación encontramos La Transición Albillo Real, La Transición Rosado de Garnacha, La Viña de Ayer (otro blanco de Albillo Real) y Naranjas Azules, un rosado pálido elaborado con Garnacha. La bodega cuenta, no obstante, con otros productos, incluido un monovarietal de Verdejo, denominado Tinita Viñas de Verdejo, así como un par de coupages de Verdejo con Cabernet Sauvignon y Chardonnay, ambos etiquetados como La Orquesta.

Daniel Ramos

Daniel Ramos y Pepi San Juan dieron una nueva vida a la abandonada Cooperativa de San Antonio (en El Tiemblo), donde elaboran unos vinos de calidad que expresan las singularidades del terruño. Precisamente Pepi fue quien nos dio a probar algunas de las creaciones, como El Berrakín o Manliana. Todos sus vinos reflejan la calidad de la fruta y transmiten la esencia del terruño.

Hoyanko

Diego Ortega Guijarro, técnico de la Denominación de Origen Protegida de Cebreros, fue el encargado de darnos a conocer los excelentes vinos del viticultor Juan Luis Beltrán, de los cuales teníamos muy buenas referencias. Hoyanko no nos defraudó. Su blanco de Albillo es un auténtico espectáculo, muy intenso tanto a la vista como en el paladar. Su tinto de Garnacha es, quizá, menos sorprendente pero igualmente bueno. Viñedos ubicados a gran altitud (entre 810 y 1.020 metros), una viticultura ecológica y un trabajo en bodega respetuoso con la fruta (sin clarificación, filtrado ni estabilización forzada) son algunas de las claves del espectacular resultado de este productor.

Nietos de María

Especialmente ilusionados con su reciente éxito en la séptima edición del célebre Concurso Grenaches du Monde, celebrado recientemente en Perpiñán (Francia), los miembros de Nietos de María acudían a la fiesta con su premiado Avaviento Joven 2017, un impecable vino natural al que su falta de paso por barrica no le impide mostrar una interesante complejidad. También pudimos probar su Avaviento Oaked 2017, envejecido durante 11 meses en barricas nuevas. Tremendamente prometedor, estaba aún algo falto de tiempo en botella para redondearse adecuadamente. Dentro de dos o tres años, promete ser una Garnacha realmente seria.

7Navas

Con el jovial y entusiasta Rafael Mancebo, también conocido como Don Rafael “de la Garnacha”, al frente, 7Navas es todo un ejemplo de la buena evolución de los vinos de Garnacha del Valle del Alberche, del esfuerzo por potenciar el enoturismo en la zona y de la apuesta por sacar adelante esta joven denominación de origen. En su catálogo encontramos 7Navas Joven, 7Navas Roble, 7Navas Selección, 7Navas Catalino y 7Navas Faustina, todos ellos monovarietales de Garnacha de cepas viejas con crianzas de entre seis y 15 meses en barricas de roble francés. Sus vinos ofrecen un muy agradable paso por boca, y las añadas viejas (probamos, entre otros, un joven de 2011) se conservan muy vivas, demostrando el enorme potencial de envejecimiento de los vinos más envejecidos.

Don Juan del Águila

La bodega cooperativa de El Barraco ha transformado su modelo de negocio para mantenerse en activo, y en la actualidad vende sus vinos bajo la marca Gaznata. Con una producción de 250.000 litros de vino amparados bajo la denominación de origen, es uno de los mayores productores de la región. Gaznata Gredos, Gaznata Concrete (con una crianza de 14 a 16 meses en depósitos de hormigón) y Gaznata (a secas) son sus principales etiquetas.