San Martín de Valdeiglesias, en la vertiente madrileña de la sierra de Gredos, alberga una de las bodegas más interesantes de la Denominación de Origen Protegida Vinos de Madrid. Las Moradas de San Martín trabaja con garnachas centenarias y recupera variedades autóctonas como el Albillo Real en un entorno paisajístico único, dentro de la zona ZEPA 56 (Zona de Especial Protección de Aves).
La bodega fue fundada en 1999 por siete socios que decidieron estudiar los suelos de la zona y experimentar con diferentes elaboraciones. Durante los primeros años, hasta 2005, se dedicaron específicamente a analizar las garnachas procedentes de diferentes suelos para comprender las características de cada parcela.
En 2002, de la mano de Telmo Rodríguez, primer asesor técnico de la bodega, se incorporó Isabel Galindo, actual directora técnica. Desde 2017, la bodega cuenta con certificación ecológica y practica la viticultura biodinámica, utilizando únicamente recursos naturales y elaborando compost con raspones de uva y estiércol de cabras de granjas vecinas.

El terruño de Las Moradas
Durante nuestra visita pudimos recorrer los viñedos situados a unos 900 metros de altitud, donde las vides crecen en suelos de arena granítica extremadamente pobres. “Los suelos son muy pobres, pero equilibran muy bien los rendimientos”, explica Isabel Galindo. Esta pobreza del sustrato obliga a las plantas a realizar un mayor esfuerzo, concentrando la calidad en uvas de menor rendimiento.
La bodega cuenta con 22,5 hectáreas en propiedad más parcelas arrendadas que trabajan directamente. Todo el viñedo se cultiva en secano estricto, formando las vides en vaso tradicional para adaptarse mejor al clima continental con fuertes vientos del noroeste.
Mediante la viticultura, se enfrentan a los desafíos particulares del entorno natural. “En la poda, intentamos dejar una yema de más para la helada o el ciervo”, comenta Isabel Galindo, refiriéndose a los problemas habituales con la fauna salvaje que habita la zona, principalmente ciervos y jabalíes, y a las heladas tardías que muchos años caen en los alrededores de la sierra de Gredos.

Las variedades
Las Moradas de San Martín centra su trabajo en dos variedades autóctonas que han encontrado en este terruño granítico su mejor expresión. Estas variedades han evolucionado durante siglos adaptándose a las condiciones específicas del Pago de los Castillejos, donde se encuentran la mayoría de sus viñedos, desarrollando características únicas que se traducen en vinos de gran personalidad. Como nos cuenta Isabel: “La Garnacha de aquí tiene la piel más dura que la del valle”. La bodega combina el trabajo con garnachas centenarias con la recuperación del Albillo Real, una variedad blanca que estuvo a punto de desaparecer y que hoy encuentra su hueco entre los blancos más gastronómicos.
Garnacha tinta centenaria
La garnacha tinta es la variedad principal, con plantas que en algunos casos superan los cien años de edad. Los Corzos es “el viñedo más joven dentro de los viejos”, mientras que parcelas como La Centenera albergan las vides más antiguas. Conviven plantas de diferentes edades que aportan complejidad a los coupages finales.
Albillo Real
Las Moradas está desarrollando un proyecto de recuperación del Albillo Real, variedad blanca tradicional de la zona. La parcela La Juez ha sido reinjertada con esta variedad, sustituyendo las anteriores “variedades mejorantes”. “Al Albillo le gustan los suelos pobres”, confirma Isabel Galindo, y los resultados obtenidos demuestran la adaptación de esta variedad al terruño granítico.
La bodega elabora actualmente dos vinos con esta icónica variedad blanca: Albillo Real, su expresión más accesible, y Ensayo, una elaboración más experimental con crianza prolongada en barrica.
Cómo son los vinos de Las Moradas de San Martín
Todos los vinos fermentan con levaduras y bacterias autóctonas, sin aditivos ni correcciones. La vendimia se realiza de forma manual y seminocturna para preservar la frescura, con posterior selección en mesa. La bodega cuenta con pequeños depósitos de acero inoxidable que permiten vinificar cada parcela por separado.
La crianza se efectúa en barricas de roble francés y europeo de diferentes capacidades, renovando un 20 % anualmente. También utilizan foudres de 1.450 litros para coupages y afinamiento final.
La bodega está implementando medidas adicionales de sostenibilidad, cambiando progresivamente a botellas más ligeras para reducir su huella de carbono. El compromiso ecológico se extiende a todos los procesos, desde el viñedo hasta el embotellado final sin filtrar ni clarificar.

La cata: cinco interpretaciones de un terruño único
Durante nuestra visita pudimos degustar cinco referencias con las que descubrimos las distintas interpretaciones de la Garnacha y el Albillo Real, a la vez que nos muestran la evolución y diversidad de Las Moradas de San Martín:
Senda 2021
Elaborado con garnachas de 40 a 85 años procedentes de las parcelas Panaderos, Boquerón, Los Corzos, La Coja y Poniente, todas ellas conducidas en vaso y plantadas sobre suelos graníticos de textura franco-arenosa. La vendimia es manual y en cajas de 20 kilos, y el vino tiene una crianza de diez meses en barricas de roble francés de 500 litros y diferentes usos. Posteriormente, fue ensamblado en depósito de acero inoxidable.
Senda 2021 es un vino franco y fácil. Su nariz es expresiva, con fruta roja, y notas florales (violetas) y minerales. En boca tiene una buena acidez en un trago fresco, frutal y ligeramente balsámico, con la madera perfectamente integrada y un tanino domado. Nos cuenta Isabel que “es el vino de entrada de la bodega y el que más nos ha costado hacer”. Para nosotros es la representación franca de la Garnacha.

Albillo Real 2024 y 2023
La expresión más joven del Albillo Real de Las Moradas de San Martín procede de viñedos viejos cuyas cepas, conducidas en vaso y cultivadas en ecológico, hunden sus raíces entre suelos graníticos y pedregosos. La vendimia manual y en cajas es doble: primero se recogen los racimos más expuestos, y a la semana siguiente los más protegidos por la planta. La vinificación es por parcelas, algunas con elaboraciones tradicionales y otras con hiperoxidación. Los racimos se prensan enteros y, tras el desfangado ,arranca la fermentación con levaduras autóctonas. El vino tiene una crianza de 8 meses en barricas de 500 litros de roble francés usadas con batonnages en luna llena. El 18 % del vino es elaborado sin sulfitos.
Se nota el año adicional que ha pasado en botella Albillo Real del 2023; es un vino más hecho, más equilibrado, donde todo está en su sitio. En el 2024 se nota que es un vino al que lógicamente le falta botella —esta añada la catamos en primicia; todavía no ha salido al mercado—, pero ya se ve el vino que va a llegar a ser, con una nariz en la que encontramos fruta blanca acompañada de notas florales, balsámicas y cítricas, al igual que en la añada 2023, si bien en el más joven encontramos más notas oxidativas. En boca ambos son vinos frutales y minerales, ligeramente sápidos y con un final amargo; encontramos la añada 2023 más elegante y equilibrada, pero pensamos que el tiempo en botella ha jugado a su favor.

Ensayo 2021 y 2024
Ensayo nació como un vino experimental —de ahí su nombre— para comprobar la capacidad de guarda del Albillo Real. Para elaborar este vino tan especial se utilizan las uvas procedentes de la parcela Juez, una viña de suelos de arenas graníticas situada a 894 metros de altitud, conducida en vaso y cultivada en secano siguiendo los principios de la agricultura ecológica y biodinámica.
La vendimia es manual y al alba, con una estricta selección de racimos, utilizándose únicamente los más dorados. La fermentación con levaduras autóctonas se alarga tres semanas, y el vino tuvo una crianza de entre 17 y 20 meses en barricas de roble francés de 500 litros, los dos primeros meses en barrica nueva y los restantes de dos usos, con batonnages en luna llena hasta diciembre.
Las diferencias en la cata entre la añada 2021, actualmente a la venta, y la muestra de barrica del 2024 son abismales. El primero es un vino de un color amarillo limón con reflejos dorados, con una nariz donde se combinan los aromas de fruta de hueso con la piel de naranja y las notas minerales y florales; incluso empiezan a aparecer ligeros aromas a hidrocarburos. En boca es un vino complejo, mineral, untuoso, con una nota final amarga y ligeramente sápida que lo hace adictivo. Es un vino tremendamente gastronómico, con la madera muy bien integrada. Es sorprendente cómo el tiempo integra la madera en este vino, ya que en la muestra de barrica de la añada 2024 los aromas tostados, ahumados y las mantequillas están muy presentes tanto en nariz como en boca. Nos encantará volver a catar esta añada de Ensayo tras los tres años de botella que le faltan antes de salir al mercado y así comprobar su evolución, que estamos seguros de que será tremenda.
Initio 2019
Initio es el vino de paraje de la bodega; procede de parcelas de montaña situadas cerca de los 900 metros de altitud. Son unas viñas con suelos graníticos de arena y roca con un pH ligeramente ácido que son trabajadas en secano siguiendo los principios de la agricultura ecológica y biodinámica.
Tras la vendimia manual y en cajas, las uvas pasan por mesa de selección y son despalilladas y ligeramente estrujadas. La vinificación es por parcelas, y la fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas. El vino tiene una crianza en barricas de roble francés de 500 litros y diferentes usos que va de los ocho a los 18 meses dependiendo de la parcela, con una media de 14 meses.
La nariz de Initio 2019 se presenta cerrada en un primer momento, pero en cuanto empieza a oxigenarse nos muestra aromas de fruta negra y violetas acompañadas de notas balsámicas, de monte bajo y minerales. En boca tiene una buena acidez y un tanino presente pero no molesto, en un trago intenso y largo.
Las Luces Libro Dieciocho 2018
Las Luces es el vino más emblemático de la bodega y se elabora únicamente en añadas excepcionales, cuando las uvas de la parcela centenaria La Centenera, de 3,25 hectáreas, presentan las características de madurez y acidez que este vino requiere. Se trata de una parcela situada en una altiplanicie de la sierra de Gredos, a casi 900 metros de altitud, con suelos graníticos de arena y roca y pH ligeramente ácido; una viña conducida en vaso y cultivada en secano.

La fermentación con levaduras autóctonas se alargó hasta los dieciséis días. La conversión maloláctica se llevó a cabo en barricas nuevas de roble europeo donde el vino también tuvo una crianza de 20 meses antes de pasar a foudres de 1.450 litros, donde se afinó durante cinco meses más.
Las Luces Libro Dieciocho es un vino muy vivo, con una nariz donde se combinan los aromas a fruta roja y negra, con la violeta y las notas minerales y balsámicas. En boca tiene una buena acidez y un tanino domado en un trago untuoso, elegante, complejo y largo. Es un vino que nos muestra el saber hacer de Las Moradas de San Martín, una de las bodegas más interesantes de la vertiente madrileña de la sierra de Gredos.
? Las claves de Las Moradas de San Martín
- ? Origen: Fundada en 1999 en San Martín de Valdeiglesias (Sierra de Gredos, Madrid), dentro de la D.O.P. Vinos de Madrid.
- ? Filosofía: Viñedo ecológico y biodinámico desde 2017, respeto máximo al entorno natural y a la fauna local.
- ⛰️ Viñedo: 22,5 ha en propiedad más arrendadas, situadas a 900 m de altitud en suelos pobres de arena granítica; viñas en vaso y en secano estricto.
- ? Variedades: Garnacha tinta centenaria como base, junto con la recuperación del Albillo Real, variedad blanca autóctona.
- ?️ Elaboración: Vendimia manual y nocturna, fermentaciones con levaduras autóctonas, crianza en barricas de roble europeo y foudres; vinos sin filtrar ni clarificar.
- 🇬🇧 Estilo de vinos: Garnachas minerales, frescas y complejas; Albillos gastronómicos, frutales y con gran capacidad de guarda.
- ? Identidad: Una de las bodegas más singulares de Madrid, referente en la expresión de la garnacha granítica y Albillos gastronómicos.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Senda 2021 | 14 % | 32.796 botellas de 75 cl 600 botellas de 1,5 l | 9,70 euros |
| Albillo Real 2023 | 13,5 % | 14.868 botellas de 75 cl 234 botellas de 1,5 l | 13,75 euros |
| Ensayo 2021 | 13,5 % | 875 botellas de 75 cl | 27,50 euros |
| Initio 2019 | 14,5 % | 25.230 botellas de 75 cl 174 botellas de 1,5 l | 15,50 euros |
| Las Luces Libro Dieciocho 2018 | 15 % | 3.151 botellas de 75 cl 24 botellas de 1,5 l | 34,25 euros |
