Vinos NOLO

Los vinos NOLO son aquellos asociados al concepto No and Low Alcohol: vinos sin alcohol o con una graduación alcohólica reducida. El término procede del inglés —NO por No Alcohol y LO por Low Alcohol— y se ha convertido en una expresión habitual para referirse a una categoría de bebidas que intenta conservar la experiencia del vino reduciendo o eliminando su contenido de alcohol.

NOLO, sin embargo, no es una categoría legal del vino. Es un término comercial y sectorial que agrupa productos diferentes. La legislación europea sí establece categorías y denominaciones concretas para los productos vitivinícolas sometidos a desalcoholización, y estas denominaciones han sido actualizadas recientemente.

Desde febrero de 2026, la normativa europea establece que los productos vitícolas sometidos total o parcialmente a un tratamiento de desalcoholización deben identificarse, según su graduación final, como «sin alcohol» cuando no superan el 0,5 % vol., y como «reducido en alcohol» cuando superan el 0,5 % y han reducido al menos un 30 % el grado alcohólico mínimo que correspondía a la categoría antes de la desalcoholización. La expresión «0,0 %» puede acompañar a «sin alcohol» cuando el grado alcohólico no supera el 0,05 % vol.

La categoría NOLO es, por tanto, más amplia que la de los vinos completamente desalcoholizados. Puede incluir desde vinos de graduación moderada hasta productos a los que se ha retirado prácticamente todo el etanol. Conviene no confundirlos con bebidas que simplemente imitan al vino pero que no parten de un vino: en el ámbito de la desalcoholización, el producto de partida es un vino o producto vitícola que ha sido sometido a un proceso específico.

Cómo se elaboran los vinos NOLO

La desalcoholización puede realizarse mediante diferentes tecnologías destinadas a retirar parte o prácticamente todo el etanol procurando conservar los compuestos responsables del aroma, el sabor y la textura. Entre los procedimientos reconocidos por la OIV figuran la evaporación parcial al vacío, las técnicas de membrana y la destilación.

Eliminar el alcohol, sin embargo, no equivale simplemente a quitar un componente neutro. El etanol contribuye al volumen en boca, a la percepción aromática y al equilibrio general del vino. Su eliminación puede modificar la sensación de cuerpo, dulzor, acidez y persistencia, además de provocar pérdidas de determinados compuestos volátiles. Por eso, uno de los grandes retos tecnológicos de los vinos NOLO consiste en conservar la identidad sensorial del vino de partida.

La desalcoholización parcial y total están contempladas por la normativa europea, aunque existen diferencias importantes según el producto tenga o no una Denominación de Origen Protegida (DOP) o una Indicación Geográfica Protegida (IGP). La desalcoholización total está restringida en determinados casos, mientras que la parcial puede autorizarse para vinos con indicación geográfica o denominación de origen cuando sus respectivos pliegos de condiciones lo permiten. (EUR-Lex)

El auge de los vinos NOLO responde a cambios en los hábitos de consumo: mayor interés por la moderación, nuevas ocasiones de consumo, preocupación por las calorías o la conducción y una creciente demanda de bebidas que permitan participar en el ritual social del vino sin asumir la misma ingesta de alcohol. Pero también responde a una cuestión tecnológica: las técnicas de desalcoholización han avanzado lo suficiente para que estos productos hayan dejado de ser una mera curiosidad de supermercado y se hayan convertido en un segmento en expansión.

Aun así, un vino NOLO no pretende necesariamente reproducir de forma idéntica un vino convencional. La ausencia o reducción del alcohol cambia inevitablemente la percepción del producto y obliga al elaborador a trabajar con otras herramientas para recuperar equilibrio, volumen y complejidad. El resultado depende tanto de la calidad y estilo del vino de partida como de la tecnología empleada y de las decisiones tomadas después de la desalcoholización.

NOLO es, en definitiva, un término paraguas para una nueva generación de productos vinculados al vino y caracterizados por su ausencia o menor contenido de alcohol. Más que una clasificación tradicional, representa una de las transformaciones más visibles de la cultura del vino: mantener parte de su lenguaje, sus aromas y su ritual, pero adaptándolo a consumidores y momentos en los que el alcohol ya no es necesariamente el protagonista.

Glosario / Diccionario del vino

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