Vinos desalcoholizados, enoturismo, nuevos mercados y la futura Política Agraria Común (PAC). Sobre esos cuatro ejes giró la Jornada Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, que el miércoles llevó al Cariñena Wine Museum a un centenar de cooperativistas, técnicos y especialistas llegados de buena parte del país. Organizada por Cooperativas Agro-alimentarias de España, la cita tuvo como colaboradora a su federación aragonesa, Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, y como patrocinador a Santander Agro.
Las cifras que maneja la organización ayudan a entender la agenda. Para la campaña 2026/27 prevé en España unos 34 millones de hectolitros de vino y mosto, de modo que serían ya cuatro cosechas consecutivas sin alcanzar los 37 millones. El consumo interno, además, cayó un 8,3 % en los doce meses previos a agosto de 2026, y las ventas al exterior se dejaron un 9,4 % en volumen durante la campaña pasada.
Fuera tampoco sopla mejor viento. Susana García, directora de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), repasó la situación de los mercados exteriores y advirtió de que el consumo mundial ha retrocedido hasta cotas de hace sesenta años, con un comercio internacional también a la baja. Aun así, identificó destinos con recorrido como Suecia, Suiza y Brasil; en el caso brasileño, por lo que puede suponer el pacto comercial de la UE con Mercosur. Su receta pasa por diferenciarse y dar más valor al producto.
Desalcoholizar para complementar, no para sustituir
Con unos hábitos de consumo en plena transformación, una de las mesas se dedicó a ampliar la oferta bajo el lema «Nuevos vinos, nuevas oportunidades: complementemos el mercado del vino». En ella se analizó el proyecto «San Valero 0.0» de la mano de Alberto Arellano, director de Destilerías San Valero, empresa con sede en Cariñena, y de dos responsables de BevZero: Silvia Cedeño, su directora general en España, y Noelia Oliver, directora de Ventas. Moderó la sesión Juan Fuente, que dirige la Cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas, en Castilla-La Mancha.
El planteamiento es que el vino sin alcohol no viene a ocupar el sitio del tradicional, sino a llegar a otros consumidores y a otros momentos de consumo. Los números expuestos lo respaldan: en los últimos doce meses, el desembolso en vinos de baja graduación creció un 35,2 %, y los litros consumidos, un 27,4 %. Destilerías San Valero, una de las cooperativas de referencia, que integra bodegas y entidades de Cariñena y de otras zonas, trasladó a la mesa el punto de vista de una firma de la propia comarca que ya explora estas alternativas.
El turista de hoy, el consumidor de mañana
El enoturismo fue otro de los hilos del encuentro desde la apertura, a cargo de Fernando Ezquerro, presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, y de Luciano Viguín, responsable de Negocios y Pymes de Banco Santander en Aragón. Ezquerro recordó que a España llegan unos 100 millones de turistas extranjeros al año, y que quien descubre aquí un vino puede seguir comprándolo y recomendándolo al volver a casa. También insistió en acercar a los jóvenes a la historia y la cultura de cada viñedo, y señaló el enoturismo como la vía principal para conseguirlo.
En esa línea, Carmen Gracia, gerente de la Ruta del Vino Campo de Cariñena, defendió el turismo que une cultura del vino, mesa y patrimonio como palanca para las empresas del territorio y para la economía de los pueblos.
PAC y tamaño, las tareas pendientes de las cooperativas
El nuevo marco de la PAC para 2028-2034 lo abordó Alejandro Lorca, subdirector general de Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que detalló cómo se prevé que cambien su gobernanza y su financiación. No es un debate menor para las cooperativas: de él dependerá cuánto puedan invertir, cómo modernicen sus explotaciones y con qué fuerza compitan sus bodegas.
El peso de este modelo explica también la elección de la sede. En la D. O. Cariñena, la más antigua y extensa de Aragón, la mayor parte del vino sale de cooperativas, empresas que a lo largo de la historia han organizado la actividad vitivinícola de la zona, han creado empleo y han ayudado a que los pueblos no pierdan población. A escala nacional, Cooperativas Agro-alimentarias de España reúne 398 bodegas cooperativas, responsables de cerca del 70 % del vino que se elabora en el país.
Cerraron la jornada el alcalde de Cariñena, Sergio Ortiz; de nuevo Fernando Ezquerro; Antonio Serrano, que preside tanto Bodega San Valero como la denominación, y José Víctor Nogués, al frente de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón. Ortiz destacó cómo la viticultura tradicional del municipio se ha modernizado hasta ser un referente y cómo la agroindustria y el turismo del vino ayudan a diversificar la economía local. Serrano valoró que un encuentro nacional del sector recalara en Cariñena y puso en valor lo arraigadas que están las cooperativas en el medio rural. Nogués pidió que estas ganen tamaño y capacidad de competir aliándose entre ellas, pero sin desligarse del territorio.
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