Aunque hace relativamente pocos años que estamos realmente sensibilizados sobre si un vino es ecológico, o con qué tipo de agricultura han sido trabajadas las viñas con la que se elabora, de vez en cuando nos encontramos una botella de finales del siglo XX en cuya contraetiqueta aparece un sello con la leyenda “Aval de garantía producto biológico. Agricultura Ecológica sistema de control UE”, una etiqueta en la que se nos cuenta que las viñas han sido labradas, que no han utilizado ningún producto de síntesis y que el abono empleado es turba y compost de materia orgánica. En concreto, estamos hablando de un vino elaborado por Pérez Caramés, una bodega berciana que empezó su andadura en ecológico en 1982.
Casar de Santa Inés Pinot Noir 1998 es toda una rareza, un monovarietal de Pinot Noir plantado en la finca El Toleiro, situada en Villafranca del Bierzo, un viñedo cultivado en secano y en ecológico. Tras una vendimia manual, las uvas fermentan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable a 24 ºC durante diez días. El vino no tiene crianza en madera, y tras más de 24 años desde su vendimia, vamos a catarlo.
En copa muestra unos tonos ocres, como corresponde a su edad. En nariz mandan los aromas terciarios propios de la evolución, champiñones y hojarasca, pero también puedes encontrar en un segundo plano un claro recuerdo a fruta roja. En boca es complejo. Los años le han sentado bien, y todavía puedes paladear la fruta en un trago ligero y delicado que hace que aprecies más los vinos viejos, esos vinos que solo si han sido elaborados con unas uvas de la máxima calidad puedes disfrutar mucho tiempo después de haber alcanzado la ventana óptima de consumo para la que fueron creados.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Casar de Santa Inés Pinot Noir 1998 | 12,5 % | 4.666 botellas de 75 cl | – |


