De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018

Hay tanto que contar y tan bonito de este proyecto de recuperación de viñedos realmente viejos en El Bierzo que es fácil distraerse y dejar de lado lo importante. No es, además, la primera vez que hablamos de los vinos con los que Nacho Álvarez ha devuelto la vida a las seis hectáreas de cepas de Mencía, Godello, Negreda, Estaladiña y Palomino (conocida allí como Jerez) con las que sus abuelos y otros abuelos de los municipios de la zona trataban de vivir o, al menos, de complementar lo que sacaban de otras actividades.
Parcelas como el Viñedo Barreiros con el que se elabora este monovarietal de Godello son auténticas joyas enológicas que nunca han recibido el valor que merecen; una injusticia histórica que Nacho se ha dispuesto a reparar. Hablamos de un viñedo plantado en 1890 y trabajado por Guillermo y Floripes, los abuelos de Nacho, justo después de que la filoxera asolara la zona. Nacho comenzó a recuperar la viña en 2015, una ladera de suelos pizarrosos con un 30 % de pendiente ubicada a 450 metros de altitud en el municipio de Puente de Domingo Flórez, justo en la frontera de ese río Sil que separa las comarcas del Bierzo y Valdeorras.

De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018 Cápsula

Con esos mimbres se teje De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018, un monovarietal de uvas que maceran en frío y cuyo mosto fermenta en barricas de 600 litros de roble francés para pasar posteriormente a envejecer durante ocho meses nuevamente en barricas francesas.
Cuando descorchamos esta gruesa botella borgoñesa, encontramos un vino de color amarillo limón con reflejos verdosos. En su nariz, en parado, destaca la madera, que desaparece una vez que el vino se oxigena para dar paso a una fruta blanca limpia y atractiva entre la que predominan los aromas de manzana asada, arropados por notas especiadas. En boca, la acidez está muy controlada. Hay anchura, estructura, cuerpo y un trago medio largo con recuerdos a hinojo, monte bajo, notas minerales y a esas sensaciones frutales que nos han embaucado en la nariz. Es un vinazo con un enorme potencial gastronómico que también puede disfrutarse solo, saboreando los 130 años de historia del viñedo Barreiros, del viñedo de los abuelos.

De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018 Corcho

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There’s so much to tell and so beautiful about this project for recovering really old vineyards in El Bierzo that it’s easy to get distracted and leave out what is really important. Also it isn’t the first time that we talk about the wines with which Nacho Álvarez has brought life to the six hectares of vines from Mencía, Godello, Negreda, Estaladiña and Palomino (known there as Jerez) with which his grandparents and other grandparents from the villages in the area tried to live or, at least, to complement what they got from other activities.
Plots such as the Barreiros Vineyard with which this Godello single-varietal is made, are real oenological jewels that have never be recognized with the value they deserve; a historical injustice that Nacho has set out to repair. We’re talking about a vineyard planted in 1890 by Guillermo and Floripes, Nacho’s grandparents, just after the phylloxera ravaged the area. Nacho began to recover the vineyard in 2015, a slope of slate soils with a 30% slope located at 450 meters of altitude in the village of Puente de Domingo Flórez, right on the border of that Sil river that separates the regions of Bierzo and Valdeorras.
With these ingredients, De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018 is elaborated, a single-varietal from grapes that are cold macerated and whose must ferments in 600-liter French oak barrels to later age for eight months again in French barrels.
When we uncorked this thick Burgundy bottle, we found a lemon-yellow wine with greenish reflections. On the nose, when standing, the wood stands out, which disappears once the wine is oxygenated to give way to a clean and attractive white fruit among which the aromas of roasted apple predominate, surrounded by spicy notes. In the palate, the acidity is quite controlled. There’s width, structure, body and a medium-long sip with hints of fennel, scrubland, mineral notes and those fruity sensations that have tricked us in the nose. It’s a wine with enormous gastronomic potential that can also be enjoyed on its own, savoring the 130 years of history of the Barreiros vineyard, the grandparents’ vineyard.

De los Abuelos Viñedo Barreiros Godello 2018 Trasera