Lo reconocemos. Nosotros también hemos caído en el embrujo de los monovarietales de Albariño verticales, atlánticos, salinos… en ocasiones, estremecedores; vinos que disparan la actividad de nuestras papilas gustativas para neutralizar esa acidez punzante. Y, como de costumbre, generalizamos, simplificamos y acabamos por asociar un vino de Rías Baixas con uno de esos directos monovarietales de Albariño del valle del Salnés. Pero las Rías Baixas son mucho más que eso.
El Condado de Tea es, por volumen, la segunda subzona de Rías Baixas. Pero el típico vino del Condado se aleja de ese perfil directo de Albariño salino. De hecho, ya solamente el nombre nos da una pista. Aquí es el río Tea, afluente del Miño, el que marca el carácter de los vinos en una zona caracterizada también por el minifundismo, el policultivo, un clima más cálido, menos lluvioso, vendimias más tempranas y una mayor diversidad de castas.
De hecho, en este Caveiral Condado do Tea 2023 el Albariño representa solamente el 60 % de la mezcla, con un importante aporte de Treixadura (30 %) y Loureiro (10 %) procedentes de vendimia manual, en cajas de 17 kilos, realizada a primera hora. Tras el despalillado y estrujado, las uvas se encuban en depósito para realizar una maceración pelicular de 48 horas. Posteriormente, se procede al prensado, seguido de un desfangado estático en frío. Finalmente, el mosto fermenta de manera espontánea a 16 ºC y se trasiega a un viejo tino de roble de 1.500 litros, donde permanece cuatro meses. Tras una crianza de ocho meses sobre lías, con batonages semanales, Caveiral Condado do Tea se estabiliza, filtra y embotella.
Cuando lo catamos encontramos un vino de color amarillo limón claro. Su nariz ofrece fruta de hueso, cítricos y hierbas aromáticas, con notas yodadas a copa parada. En boca muestra buenos valores de acidez, longitud e intensidad, con un toque de hinojo y abundante volumen sin llegar a ser graso.
Es un vino que se bebe con agrado, que nunca se hace el protagonista y que nos muestra una cara más “discreta” de las Rías Baixas, de una región que es mucho más que monovarietales de Albariño verticales, atlánticos, salinos y, en ocasiones, estremecedores.
Las claves de Caveiral Condado do Tea 2023
- Otra cara de Rías Baixas: Vino que reivindica la diversidad del Condado do Tea, lejos del Albariño vertical y salino del Salnés.
- Origen: Viñedos en el valle del río Tea, con clima más cálido, menos lluvioso y vendimias tempranas.
- Ensamblaje: 60 % Albariño, 30 % Treixadura y 10 % Loureiro. Vendimia manual en cajas de 17 kg.
- Elaboración: Maceración pelicular de 48 h. Fermentación espontánea a 16 ºC. Crianza de 4 meses en tino viejo de 1.500 l y 8 meses sobre lías con batonage.
- Cata: Amarillo limón claro. Aromas de fruta de hueso, cítricos, hierbas y notas yodadas. Boca fresca, con acidez equilibrada, volumen y toque de hinojo.
- Identidad: Blanco discreto y amable. Reflejo del minifundismo y la diversidad varietal de Rías Baixas.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio |
|---|---|---|---|
| Caveiral Condado do Tea 2023 | 13 % | – | 14 euros |

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Caveiral Condado do Tea 2023: A wine that champions the diversity of Rías Baixas
It’s true. We too have fallen under the spell of those vertical, Atlantic, saline Albariño monovarietals… occasionally spine-tingling wines that send our taste buds into overdrive trying to neutralize that piercing acidity. And, as usual, we generalize, simplify, and end up associating a Rías Baixas wine with one of those straightforward Albariño monovarietals from the Salnés valley. But Rías Baixas is so much more than that.
Condado do Tea is, by volume, the second-largest subzone of Rías Baixas. But the typical Condado wine strays far from that direct profile of saline Albariño. In fact, the name itself gives us a clue. Here it is the Tea river, a tributary of the Miño, that shapes the character of the wines in an area also characterized by smallholdings, polyculture, a warmer climate, less rainfall, earlier harvests, and a greater diversity of grape varieties.
Indeed, in this Caveiral Condado do Tea 2023, Albariño represents only 60% of the blend, with significant contributions from Treixadura (30%) and Loureiro (10%) from hand-harvested grapes, collected in 17-kilo crates in the early morning hours. After destemming and crushing, the grapes are placed in tanks for 48 hours of skin contact. This is followed by pressing and cold static settling. Finally, the must undergoes spontaneous fermentation at 16°C and is transferred to an old 1,500-liter oak vat, where it remains for four months. After eight months of aging on lees with weekly bâtonnage, Caveiral Condado do Tea is stabilized, filtered, and bottled.

When we taste it, we find a wine of clear lemon-yellow color. Its nose offers stone fruit, citrus, and aromatic herbs, with iodine notes when the glass is still. On the palate, it shows good levels of acidity, length, and intensity, with a touch of fennel and abundant volume without becoming heavy.
It’s a wine that drinks pleasantly, never stealing the spotlight, showing us a more “discrete” face of Rías Baixas—a region that is much more than vertical, Atlantic, saline, and occasionally spine-tingling Albariño monovarietals.

