La Garnacha lleva arraigada en el Priorat desde tiempos inmemoriales, y normalmente cuando pensamos en Garnacha y Priorat pensamos en vinos potentes. Pero en Cellers de Scala Dei, la bodega más antigua de la denominación, esa Garnacha tiene otra cara, una más delicada y difícil de ver a simple vista, la que nos muestra Pla dels Àngels.
La Cartuja de Scala Dei fue fundada en 1194 a iniciativa del rey Alfonso II de Aragón, cuando monjes cartujos procedentes de la Provenza se instalaron al pie de la sierra del Montsant. Fueron ellos quienes introdujeron el cultivo de la viña en la zona y produjeron los primeros vinos en 1263. Tras la Desamortización de Mendizábal, que obligó a los monjes a abandonar el monasterio en 1835, cinco familias adquirieron la Cartuja y sus tierras y fundaron en 1844 una sociedad para continuar produciendo vino: el origen directo de la bodega actual. En 1878 salieron de allí las primeras botellas del Priorat moderno, camino de la Exposición Universal de París, donde obtuvieron una Medalla de Oro. Cellers de Scala Dei se fundó en 1974, y desde entonces ha sido un referente histórico de la denominación.
Sus viñedos, unas setenta hectáreas repartidas en cuarenta y una parcelas, se distribuyen por las zonas altas de Escaladei, a altitudes de entre 400 y 800 metros, donde conviven suelos arcillosos y la pizarra oscura conocida en la zona como llicorella. La Garnacha representa en torno al 70 % de la producción, y es también la variedad en la que Ricard Rofes, enólogo de la bodega desde 2007, ha centrado buena parte de su trabajo de investigación y selección parcela a parcela.
Según Cellers de Scala Dei, la añada 2025 llega tras tres años de sequía extrema que pusieron a las viñas al límite. Un otoño e invierno con lluvias abundantes y una primavera generosa cambiaron el panorama y permitieron que la maduración se desarrollara sin prisas, a un ritmo que la bodega no había podido disfrutar en mucho tiempo. La producción sigue siendo baja —las cepas aún se están recuperando de la sequía—, pero la calidad apunta a una cosecha de recuperación y de buen vino.
La Garnacha vinificada como blanco
Pla dels Àngels 2025 es un monovarietal de Garnacha procedente de viñas tanto jóvenes como viejas situadas en las cotas más altas de Escaladei, a entre 500 y 600 metros de altitud, con orientaciones norte y este, así como suelos arcillosos que ayudan a mantener la acidez natural de la uva hasta el momento de la vendimia.

Para elaborar este vino, el objetivo de la bodega es claro: tratar la Garnacha como si fuera una uva blanca. La uva llega fría, se despalilla y pasa un tiempo breve en contacto con sus pieles antes de que comience el sangrado, que es lo que da al vino su característico color. La fermentación y los cuatro meses de reposo posteriores en acero inoxidable completan una elaboración pensada para preservar la frescura y la expresión aromática de la variedad por encima de cualquier otra consideración.
En copa, Pla dels Àngels 2025 muestra un color rosa asalmonado pálido, limpio y brillante, con reflejos metálicos. En nariz manda la fruta de hueso, con aromas sutiles a fruta roja y cáscara de cítrico, así como toques florales. En boca tiene una buena acidez en trago de buen volumen, elegante, equilibrado, intenso y largo, con un final amargo con recuerdos a pomelo que lo hacen muy agradable y adictivo. Es un vino muy versátil que igual puede acompañar una conversación pausada como maridar una comida.
Pla dels Àngels es la demostración de que en el Priorat la Garnacha, además de dar vinos potentes, puedes mostrar una cara elegante y delicada cuando se elabora con el saber hacer de una bodega que lleva cultivándola desde tiempos inmemoriables.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Pla dels Àngels 2025 | 14,5 % | 7.823 botellas de 75 cl | 28 euros |
Las claves de Pla dels Àngels 2025
- Origen: Priorat, en las cotas altas de Escaladei
- Variedad: Garnacha.
- Viñedo: Parcelas situadas entre 500 y 600 metros, con orientaciones norte y este y suelos arcillosos.
- Elaboración: Se elabora como un blanco, con breve contacto con las pieles y sangrado. Fermentación y cuatro meses de reposo en acero inoxidable.
- Perfil sensorial: Rosa asalmonado pálido, fruta de hueso, fruta roja, cítricos y flores. Buena acidez, volumen, elegancia, equilibrio, intensidad y longitud, con final amargo de pomelo.
- Identidad: La otra cara de la Garnacha del Priorat: elegante, delicada, frente a la imagen tradicional de vinos potentes.



