Raimat ha iniciado este 27 de julio la recolección de uva en la D.O. Costers del Segre, adelantando varios días el inicio respecto a sus 108 vendimias anteriores. Las altas temperaturas del verano han acelerado la maduración y obligado a adelantar el arranque de una cosecha que la propia bodega califica de excelente en términos cualitativos.
El inicio de la vendimia 2026 convierte a Raimat en una de las primeras bodegas de Europa en cosechar este año, un escenario que el director de la bodega, Joan Esteve, atribuye directamente a la gestión del agua: “Tenemos una producción muy estable gracias a las medidas implementadas desde hace años para mitigar los efectos del cambio climático. Y la más eficiente es el riego de las viñas con agua pura del Pirineo, así podemos regar más a menudo cuando hay golpes de calor y minimizar el impacto”. La previsión es recolectar cerca de seis millones de kilos de uva, toda ella de cultivo ecológico, una cifra similar a la del año anterior. En cuanto a la calidad, el enólogo Carles Escolar y el propio Esteve apuntan a una uva sana y equilibrada, con buena acidez.
Se llegará al millón de toneladas de uva desde la primera vendimia
La cosecha de 2026 trae además un acontecimiento singular: la bodega alcanzará previsiblemente el millón de toneladas de uva recolectada desde que existen registros, lo que se traduce en unos 900 millones de botellas producidas desde la primera vendimia, celebrada en 1917. Más de un siglo de actividad ininterrumpida en una finca que, según recuerda la propia bodega, nació sobre tierras áridas adquiridas en 1914 por Manel Raventós i Doménech con la intención de transformarlas en viñedo productivo.
La secuencia de variedades sigue el orden habitual: primero Chardonnay, Pinot Noir y Xarel·lo; después Albariño y Godello; finalmente las tintas —Pinot Noir, Tempranillo, Garnacha y Cabernet Sauvignon—. Dependiendo de cómo evolucione el tiempo en las últimas semanas del verano, la campaña se cerrará en septiembre o se prolongará hasta octubre. Cerca de 80 personas participan en la cosecha, que se realiza de madrugada, entre las cinco de la mañana y el mediodía, y de forma selectiva, recolectando por una sola cara de la cepa para preservar la calidad del fruto.
Depuradora natural y captura de aromas en fermentación
Al margen de la campaña de vendimia, Raimat ha consolidado en los últimos meses dos proyectos de innovación que amplían su apuesta por la sostenibilidad. El primero es un sistema de humedales de flujo vertical de 40.000 m², desarrollado con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que entró en funcionamiento en el último trimestre de 2025 y que desde julio opera en exclusiva, tras desconectarse la depuradora convencional. El sistema, el más grande de Europa en su tipología, purifica hasta 80.000 litros de agua al día mediante procesos naturales, sin consumo energético y sin generar residuos, y se prevé que permita reducir el consumo en unos 200.000 kWh anuales, evitando la emisión de 65,6 toneladas de CO₂. Joan Esteve ha confirmado que “la depuradora natural ya está plenamente operativa y se confirman las expectativas de ahorro energético y mejora ambiental, que es el objetivo del proyecto”.
El segundo proyecto, desarrollado junto con la Universitat de Lleida (UdL) a través del centro TECNIO DBA, es OPTIFERMENT: un sistema que captura el CO₂ generado durante la fermentación, retiene los compuestos aromáticos volátiles y los reintroduce en el vino. La bodega calcula que esta tecnología puede suponer un ahorro energético del 30% en la fase de fermentación y reducir hasta 1.580 toneladas de CO₂ anuales.
Raimat cuenta además con un sistema de luz ultravioleta tipo C, aplicado de noche, que permite controlar enfermedades fúngicas como el oídio y el mildiu en cinco hectáreas de viñedo sin recurrir a ningún tipo de pesticida, ni siquiera de origen ecológico. La bodega también gestiona una planta de compostaje propia que transforma residuos como la rapa y las cascarillas de uva en abono orgánico para sus suelos.
