Raimat: una bodega que apuesta por la sostenibilidad

Raimat, la bodega leridana integrada en el grupo Raventós Codorníu y certificada como B Corp, ha dado a conocer el conjunto de iniciativas medioambientales desplegadas en los últimos años en sus instalaciones de la D.O. Costers del Segre.

Captura del CO₂ durante la fermentación y humedales para depurar el agua

La iniciativa más reciente, presentada en abril de 2026, es el proyecto OPTIFERMENT, desarrollado entre 2022 y 2025 por el centro DBA de la Universitat de Lleida —agente TECNIO desde 2005— junto con Raventós Codorníu y con el apoyo de ACCIÓ. El sistema captura el CO₂ generado durante la fermentación del vino, retiene los compuestos aromáticos y los reintroduce en el producto final, lo que permite reducir el consumo energético y las emisiones de CO₂ durante la elaboración sin renunciar a la calidad del vino resultante.

Junto a esta innovación, Raimat ha puesto en marcha en medio de sus viñedos lo que describe como la depuradora natural por gravedad más grande de Europa de esta tipología: unos humedales de 40.000 m² desarrollados durante cerca de dos años con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). El sistema, basado en grava y juncos que filtran el agua mediante procesos naturales, puede tratar 80.000 litros de agua residual al día sin apenas consumo energético, aprovechando los desniveles del terreno. Una vez alcancen pleno rendimiento —previsto para dentro de aproximadamente seis meses—, se calcula que supondrán un ahorro de unos 200.000 kWh anuales y evitarán la emisión de 65,6 toneladas de CO₂ cada año. Las plantas empleadas en el proceso favorecen además la creación de nuevos hábitats naturales.

Compostaje, riego enterrado y energía solar vertical

En 2025, la bodega incorporó una planta propia de compostaje que transforma residuos orgánicos del viñedo y la bodega en abono para sus propias tierras. Ese mismo año logró recortar un 20% el consumo de agua en viña combinando riego de precisión con riego enterrado, una técnica que conduce el agua directamente a las raíces a 40 centímetros de profundidad para minimizar la evaporación.

Un año antes, en 2024, Raimat instaló 70 placas fotovoltaicas de forma completamente vertical sobre ocho depósitos de acero inoxidable, generando 35 kW instalados. La disposición vertical tiene una doble función: captar energía solar para autoconsumo y reducir la necesidad de refrigeración de los depósitos al protegerlos del sol. Gracias a esta y otras medidas acumuladas, el 50% de la energía que consume la bodega procede ya de fuentes renovables, y el coste energético medio por botella se ha reducido a la mitad en los últimos ocho años.

Dos décadas de colaboración con el IRTA

Raimat trabaja con el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries), adscrito al Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat de Catalunya, desde hace 25 años. La colaboración ha dado lugar a decenas de proyectos conjuntos que han derivado en un ahorro hídrico del 20% y en una mejora de la calidad de la uva. En el viñedo, la bodega aplica además técnicas como el mulching —cobertura vegetal bajo las cepas para reducir la evaporación y favorecer la oxigenación del suelo— y cubiertas vegetales para frenar la erosión y mejorar la infiltración del agua de lluvia.

Raimat, cuyos viñedos cuentan con certificación ecológica al 100%, fue una de las bodegas fundadoras de ‘Sustainable Wineries for Climate Protection’ desde su creación en 2015, certificado que ha renovado anualmente desde entonces.

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