Viñas centenarias, castillos, joyas del románico en la falda de los escarpados montes Obarenes; todo eso y mucho más es el territorio Tarón, un terruño que se extiende por las poblaciones de Tirgo, Villaseca, Sajazarra y Cuzcurrita de Río Tirón, por las 700 hectáreas de viñedo que los socios de Bodegas Tarón poseen en el noroeste de Rioja Alta y que ponen a disposición de una bodega que es el perfecto ejemplo de que el modelo cooperativista puede dar excelentes vinos si el terruño y la gestión son los adecuados.
Pantocrator es el vino de gama más alta de Tarón, una referencia que se elabora sólo en las mejores añadas seleccionando las mejores partidas de Tempranillo de entre toda la uva que llega a la bodega. Y es que, a diferencia de los modelos cooperativistas tradicionales, en esta bodega la uva no se paga por kilos y grado de alcohol potencial (o azúcar), sino que se valora teniendo en cuenta no sólo el azúcar, sino también la acidez y la sanidad; un incentivo para que los socios, asesorados siempre por Laura Manzanos, la directora técnica, busquen obtener la máxima calidad en la producción de sus respectivas parcelas.
Una vez en bodega, las uvas se despalillan y se encuban en un depósito de acero inoxidable, donde fermentan y maceran entre dos y tres semanas, con bazuqueos frecuentes. Posteriormente, el vino descansa un año en depósito, estabilizándose antes de su paso por barricas nuevas de roble americano, en las cuales permanece 24 meses. Tras esta fase de crianza con microoxigenación, el vino vuelve a depósito inerte durante un año más antes de embotellarse y afinarse al menos seis años más en botella (cinco años “y pico” en el caso de esta añada 2015) con la idea de salir al mercado en un óptimo estado de madurez.
Catamos este Pantocrator 2015 y encontramos sugerentes aromas a fruta negra madura y regaliz acompañados de notas balsámicas y especiadas, mientras una segunda capa olfativa muestra notas tostadas y ahumadas bien integradas. En boca se presenta con una buena acidez que no le impide ofrecer taninos domados en un trago complejo, intenso y largo, con un final levemente licoroso que se replica en el retronasal.
Es un vino serio, poderosamente estructurado, maduro pero vivo, con un gran potencial para seguir redondeándose; un vino que va creciendo en la copa a medida que el oxígeno le despierta de su largo letargo y va dulcificando sus taninos para acabar ofreciendo esa profundidad y esa armonía propias de los vinos finos de Rioja, de ese territorio de viñas centenarias, fortalezas y joyas del románico ubicado en la falda de los escarpados montes Obarenes.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio |
|---|---|---|---|
| Pantocrator 2015 | 14 % | 21.217 botellas de 75 cl | 30,60 euros |






