Hay momentos en la vida de una bodega que son hitos. Para Marqués de Vargas, la presentación de Hacienda Pradolagar 2018 es uno de esos instantes especiales. No lo es solo porque estamos ante la nueva añada de su referencia más exclusiva, un vino de Viñedo Singular procedente de la parcela La Victoria, sino porque este lanzamiento coincide con la incorporación de Graciela Palacios como nueva enóloga y directora técnica de la bodega; un doble hito que une pasado y futuro.
Un vino infinito; así definía Hacienda Pradolagar 2018 Ana Barrón, la anterior directora técnica de Marqués de Vargas, que dejó un legado imborrable en la bodega, y así lo continúa definiendo Graciela Palacios durante la presentación de su nueva añada que tuvo lugar en Madrid: “un vino infinito en el que cada vez que vuelves a él descubres nuevos matices y aromas, un vino que no deja de evolucionar en la copa”.
Hacienda Pradolagar: Un vino que nace en una finca muy especial
Con su nombre, Hacienda Pradolagar rinde homenaje a la finca donde en 1840 don Felipe de la Mata, VIII Marqués de Vargas, plantó las primeras viñas dando inicio a la trayectoria vitivinícola de la familia del Marqués de Vargas.
La cosecha 2018 no fue fácil en Rioja. La lluvia fue la gran protagonista, generando una producción más generosa de lo habitual y poniendo a prueba a viticultores y enólogos. La floración comenzó la primera semana de junio bajo notable inestabilidad atmosférica, aunque el cuajado fue excelente. Julio, más cálido, permitió recuperar parte del retraso de la primavera. Las lluvias previas a la vendimia añadieron suspense a la cosecha, pero el mes de octubre, seco y caluroso durante el día pero fresco por la noche, resultó decisivo para favorecer la madurez fenólica y aromática de la uva.
Hacienda Pradolagar 2018 es un coupage de Tempranillo (75 %) con un aporte de Mazuelo (25 %). Es un vino muy especial que nace en las cepas viejas de la parcela La Victoria, una de las 34 parcelas de la finca Hacienda Pradolagar, un viñedo de 3,3 hectáreas reconocido como viñedo singular en 2019. Allí, las cepas plantadas en vaso hace más de 40 años crecen sobre suelos de gravas con elementos calcáreos y perfil calizo.

La vendimia es manual y en cajas de doce kilos. A su llegada a la bodega, los racimos son introducidos en una cámara frigorífica donde pasarán toda la noche a una temperatura de entre seis y ocho grados centígrados. Al día siguiente pasan por la mesa de selección antes de fermentar con levaduras autóctonas. El vino tiene una crianza de 26 meses en barricas nuevas de roble francés de 225 litros (87 %) y bocoyes de 500 y 600 litros (13 %).
Hacienda Pradolagar 2018 se muestra fino e intenso a la vez, complejo y elegante. Su color rojo picota con ribete cereza es lo primero que llama nuestra atención cuando nos servimos una copa. En nariz, el vino despliega un gran abanico aromático que justifica ese apelativo de “vino infinito”. La fruta negra madura se presenta acompañada de regaliz, notas especiadas y de monte bajo, y una madera perfectamente integrada. Hay presencia de avellana, toques balsámicos y notas más profundas de chocolate y tostados. En boca, destaca su buena acidez y un tanino dulce, domado pero presente, en un trago largo, intenso y profundo, con un buen volumen que se desvanece poco a poco dejando recuerdos de frutos secos y especias en el retronasal. Es un vino que necesita tiempo en la copa para desplegar todo su potencial y que, aunque está entrando en su ventana óptima de consumo, promete mostrar toda su finura y elegancia con los años en botella.
El relevo: Ana Barrón y Graciela Palacios, una transición con alma
Si hay algo que hizo especial esta presentación fue el componente emocional. Hacienda Pradolagar 2018 es el último vino elaborado íntegramente por Ana Barrón, figura esencial en la historia de Marqués de Vargas y profesional de referencia en el sector. Durante dos años, Ana se dedicó a transmitir a Graciela Palacios su saber hacer, su visión del viñedo, su compromiso con la excelencia.
“Ana está en casa, en cada barrica, nos ha dejado un gran legado”, afirmó Graciela durante la presentación. Y añadió: “Continúo la visión de Ana sobre el viñedo, adquiero su compromiso con la excelencia y miro al futuro con una filosofía compartida, que es la propia esencia de la casa: elaborar vinos de larga guarda que hablen de nuestra tierra –Rioja– y que representen nuestro viñedo –la Hacienda Pradolagar–. Vinos elegantes, profundos y con carácter, que han hecho de Marqués de Vargas una referencia”.
Nacida en Salamanca en 2000 pero radicada desde la infancia en Fuenmayor, en el corazón de La Rioja, Graciela Palacios representa a esa nueva generación de profesionales del vino que combina formación técnica de primer nivel con sensibilidad enológica y compromiso territorial.

Su padre, enólogo y docente universitario, fue determinante en su vocación. Crecer en una familia vinculada al mundo del vino y la viticultura le permitió desarrollar desde niña una conexión especial con el viñedo y sus ritmos. Tras graduarse en Enología y Viticultura por la Universidad de La Rioja, Graciela complementó su preparación con un Máster en Tecnología, Gestión e Innovación Vitivinícola, además de obtener el nivel 3 del Wine and Spirit Education Trust (WSET). Pero la formación de Graciela no se ha limitado a las aulas. Sus experiencias internacionales en viñedos italianos y brasileños le han permitido especializarse precisamente en lo que es seña de identidad de Marqués de Vargas: la elaboración de vinos tintos de largas crianzas.
Graciela se incorporó a Marqués de Vargas en 2024 como integrante del equipo liderado por Ana Barrón. Durante ese tiempo, Ana ejerció como mentora, transmitiendo no solo criterios técnicos sino una filosofía de trabajo centrada en la coherencia, la paciencia y el pensamiento a largo plazo.
Esa relación de mentoría ha sido fundamental. Como la propia Graciela reconoce, «la pasión del equipo es motivante porque Ana era pasión y trabajo». Ahora, con apenas 25 años, asume la dirección técnica de una bodega presente en tres denominaciones de origen: Rioja, Ribera del Duero y Rías Baixas. En esta labor cuenta con la colaboración de Xavier Ausás, asesor enológico de la bodega, con quien comparte esa búsqueda constante de precisión en la expresión del terroir.
Pelayo de la Mata, XIII Marqués de Vargas y presidente de Bodegas y Viñedos Marqués de Vargas, no oculta su satisfacción con este nombramiento: «Graciela ha demostrado madurez, talento y humildad. Su designación responde a capacidades reales y garantiza la continuidad en la línea de vinos con elegancia, carácter y profundidad que nos definen».
Un vino que habla de historia y de futuro
Para Pelayo de la Mata, este lanzamiento tiene un significado especial: «Estamos muy orgullosos de presentar la nueva añada de Hacienda Pradolagar 2018, un vino de Viñedo Singular, que es la referencia más exclusiva de nuestra casa. Una referencia que invita a echar la vista hacia atrás y recordar los orígenes de Marqués de Vargas y nuestra pasión por elaborar grandes vinos de Rioja».
Y es que este vino no solo habla de una añada o de un terruño. Habla de Ana, de su legado, del equipo que lo elaboró, de Graciela y del futuro que se abre ante la bodega. Lo que queda tras catar Hacienda Pradolagar 2018 es la certeza de estar ante un proyecto que entiende el vino como expresión de un lugar, de una forma de trabajar, de una filosofía. Un vino que habla de su terruño, que cuenta la historia de quienes lo han hecho posible y que promete seguir evolucionando durante años en botella, al igual que lo hará Graciela al frente de la bodega.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Hacienda Pradolagar 2018 | 14,7 % | 4830 botellas de 75 cl 40 botellas de 1,5 l5 botellas de 3 l | 158,5 euros |
Las claves de Hacienda Pradolagar 2018
- Origen y esencia: Vino de parcela procedente de La Victoria, viñedo singular de 3,3 hectáreas en la Hacienda Pradolagar (Rioja Alta). Suelos de gravas con elementos calcáreos y perfil calizo.
- Variedades y viña: Coupage de Tempranillo (75 %) y Mazuelo (25 %) procedentes de cepas viejas en vaso, de más de 40 años.
- Cosecha y elaboración: Vendimia manual en cajas de 12 kg. Noche en cámara frigorífica. Mesa de selección. Levaduras autóctonas.
- Crianza: 26 meses en roble francés nuevo: 87 % barricas de 225 l y 13 % en bocoyes de 500–600 l.
- Perfil sensorial: Nariz compleja: fruta negra madura, regaliz, especias, monte bajo, avellana, balsámicos, tostados y chocolate. En boca es profundo, largo, con tanino dulce y buena acidez.
- Identidad: Un tinto fino, intenso y de guarda, que necesita tiempo en copa para revelar todos sus matices.
- El relevo enológico: Añada elaborada íntegramente por Ana Barrón, cuyo legado recoge Graciela Palacios, nueva directora técnica. Un vino que simboliza continuidad, respeto por el viñedo y visión de futuro.
