Firmo Mencía 2018

Si puedes, compra dos botellas y guarda una de ellas; nos lo agradecerás. Se llama Firmo Mencía 2018, y es uno de los vinos elaborados por Fermín Rodríguez-Uría, el enólogo de Bodegas Merayo, en el que es su proyecto personal. Fermín ha buscado embotellar un trocito de Bierzo, y ha elegido un viñedo viejo de Mencía (de unos 50 años) en Valtuille de Arriba, con suelos arcillosos, esquistos de pizarra y cantos rodados en la superficie.
Para elaborar este Firmo Mencía, Fermín ha optado por fermentar la uva en depósitos de acero inoxidable, a una temperatura inferior a 25 grados. Tras 14 días de encubado, el vino fue trasegado a barricas de segundo uso de roble francés de 225 litros, en las cuales hizo la maloláctica y se crió durante 12 meses.
Y un par de años y pico después de su vendimia, descorchamos este Firmo Mencía y encontramos un vino de color picota con el halo violáceo. En la nariz hay fruta roja madura y un leve recuerdo a la madera en la que se ha criado, pero ante todo fruta, una fruta que va ganando intensidad a medida que Firmo se oxigena. La boca es nuevamente muy frutal, carnosa, muy madura, bastante intensa, con recuerdos a tierra, regaliz, guindas en aguardiente… todo ello sobre un cuerpo sedodo. Es una Mencía realmente seria, quizás un poco alcohólica, con mucha persistencia, con un perfil algo menos atlántico de lo que esperaríamos, tanto por la zona como por la añada… En cualquier caso es un vino domado, estructurado, un vino que nos deja un gran sabor de boca por un lado y la sensación de haberlo abierto demasiado pronto por el otro lado. Desde luego, es un buen vino, pero, si puedes, compra dos botellas y guarda una de ellas; nos lo agradecerás.
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Buy two bottles and keep one of them, if you can. You will thank us. It’s called Firmo Mencía 2018, and it’s one of the wines made by Fermín RodríguezUría, the winemaker at Bodegas Merayo, in his personal project. Fermín has decided to bottle a piece of Bierzo, and has chosen an old Mencía vineyard (about 50 years old) in Valtuille de Arriba, with clay soils, slate schists and pebbles on the surface.
To make this Firmo Mencía, Fermín has chosen to ferment the grapes in stainless steel tanks, at a temperature below 25 degrees. After 14 days of vatting, the wine was transferred to second-use French 225-liters oak barrels, in which it made the malolactic fermentation and aged for 12 months.
And a couple of years after its harvest, we uncorked this Firmo Mencía and we found a cherry-colored wine with a violet rim. On the nose there’s ripe red fruit and a slight rememberance of the wood where it was aged, but above all, fruit, a fruit that gains intensity as Firmo becomes oxygenated. The palate is again very fruity, fleshy, very ripe, quite intense, a bit earthy, liquorice, cherry liqour … all on a silky body. It’s a really serious Mencía, perhaps a little alcoholic, with a lot of persistence, with a less Atlantic profile than we would expect, both for the area and for the vintage … In any case it’s a tamed, structured wine, a wine that leaves us with a great taste in the palate on one side and the feeling of having opened it too soon on the other side. It’s certainly a good wine, but buy two bottles and keep one of them if you can; you will thank us.

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