La bodega soriana Dominio de Atauta ha presentado los resultados de su colección Single Vineyard 2020 en la Guía Peñín 2027, y el balance es contundente: cinco vinos de viñedo singular, todos ellos con 95 puntos o más. No es la primera vez que ocurre —la colección de la añada anterior alcanzó el mismo umbral—, pero la reiteración convierte el resultado en algo más que una buena campaña.
La Roza 2020 encabeza la colección con 99 puntos y se coloca, por tercer año consecutivo, como el vino mejor puntuado de la D. O. Ribera del Duero, distinción que comparte con una sola referencia más en esta edición. Valdegatiles 2020 la secunda con 98 puntos, suficientes para situarse entre los cinco vinos mejor valorados de toda la denominación.
Los tres vinos restantes completan el cuadro sin fisuras. La Mala 2020 obtiene 96 puntos; San Juan 2020 y Llanos del Almendro 2020 alcanzan los 95. Cinco referencias, cinco parcelas distintas dentro del Valle de Atauta, ninguna por debajo del umbral que la crítica especializada suele reservar a los grandes vinos. Según la propia bodega, ninguna otra en la D. O. coloca cinco vinos con 95 puntos o más en la misma edición de la guía, un dato que, de sostenerse, dice tanto sobre la regularidad del conjunto como sobre la del vino que lo encabeza.
“Conseguir que toda nuestra colección Single Vineyard obtenga, por segundo año consecutivo, puntuaciones de 95 puntos o superiores es la mejor recompensa al trabajo realizado durante años para interpretar la singularidad del Valle de Atauta”, afirma el enólogo de la bodega, Jaime Suárez. “Lograr que La Roza vuelva a ser el vino mejor valorado de la Ribera del Duero por tercer año consecutivo y que Valdegatiles se sitúe entre los cinco mejores de la denominación confirma que el camino que seguimos es el correcto”.
El Valle de Atauta como argumento
Las puntuaciones tienen un trasfondo geográfico sin el que resultan difíciles de leer en su justa medida. Dominio de Atauta trabaja en la vertiente soriana de la Ribera del Duero, en el interior de un valle que combina altitud —los viñedos se sitúan en torno a los 1.000 metros sobre el nivel del mar— con cepas de edad centenaria y suelos de perfil variado. Esas condiciones, sumadas a una viticultura orientada a respetar la identidad de cada parcela, constituyen el argumento central del proyecto.
La bodega apuesta por vinos de mayor frescura y menor intervención en bodega, una dirección que algunos sectores de la crítica asocian con la llamada nueva ola de la Ribera del Duero. La Guía Peñín 2027 avala esa apuesta con datos: la puntuación más alta de la denominación y la totalidad de la colección de viñedo singular por encima de los 95 puntos sostienen una propuesta que se apoya en la identidad territorial y en la consistencia del trabajo de campo, con Jaime Suárez al frente de la enología e Ismael Sanz en la dirección de viticultura.
La Guía Peñín 2027 también recoge las puntuaciones del resto de referencias de la bodega. Dominio de Atauta 2023 obtiene 93 puntos, y Parada de Atauta 2023 alcanza los 92. Ambas cifras apuntan a que la solidez del proyecto no se circunscribe únicamente a la colección de parcela, sino que se extiende a los vinos de entrada de gama.
Dominio de Atauta pertenece al grupo Bodegas Terraselecta, que elabora vinos en ocho denominaciones de origen de la geografía española, entre ellas Ribera del Duero, Rueda, Rías Baixas, Monterrei, La Rioja y Jerez
