La estudiante Camila Silva Garcia tiene un motivo de peso para brindar: acaba de convertirse en la primera persona en recibir la beca a la excelencia en sumillería que otorgan conjuntamente la Fundación Familia Torres y el CETT-UB. El reconocimiento, que cubre el 100 % del coste de su formación, llega apenas un año después de que ambas instituciones sellaran su alianza para impulsar el talento joven en el mundo del vino.
La entrega tuvo lugar el pasado 8 de enero en un escenario de lo más apropiado: el Centro de Visitas de Familia Torres en Pacs del Penedès, rodeada de la tradición vitivinícola que la alumna de primer curso del Diploma Superior Universitario en Sumillería aspira a dominar.
Pero la beca es solo la punta del iceberg de esta colaboración. El acuerdo entre la bodega centenaria y el centro universitario adscrito a la Universidad de Barcelona incluye un completo programa formativo: visitas a las instalaciones del Penedès, cesión de vinos para catas prácticas y hasta tres masterclass impartidas por los propios enólogos y sumilleres de Familia Torres, que abordarán desde técnicas de viticultura hasta los retos de la sostenibilidad en el sector.
Una apuesta por el relevo generacional
“Queremos apoyar a la juventud que comparte nuestra pasión por el vino y el enoturismo», explicó Mireia Torres, presidenta de la Fundación y quinta generación de la saga bodeguera, durante el acto. Por su parte, Maria Abellanet, presidenta del CETT, subrayó que “el talento es la suma de conocimiento, experiencia y contacto directo con las empresas y el territorio”.
La iniciativa responde a una necesidad real del sector: formar profesionales capaces de tender puentes entre bodega, territorio y gastronomía. Con más de 22.000 personas formadas en sus 56 años de historia, el CETT suma ahora un aliado de peso en una familia que lleva generaciones dedicadas al vino y que, a través de su fundación, ha colaborado ya en más de 400 proyectos en una docena de países.
Para Camila Silva Garcia, esta beca supone mucho más que un ahorro económico: es la puerta de entrada a un sector que vive un momento de transformación y que busca nuevas voces con formación sólida y sensibilidad hacia el territorio.

