La segunda edición de Vinos de Autora ha reunido creaciones secretas y experimentales de las principales denominaciones de origen españolas, desde monovarietales centenarios hasta ediciones limitadas de menos de cien botellas.
La sexta edición de la Barcelona Wine Week (BWW 2026) ha arrancado con una propuesta tan singular como ambiciosa: una cata de vinos que ni siquiera los profesionales del sector conocían. Ocho enólogas de reconocido prestigio presentaron sus creaciones más personales y desconocidas en la segunda edición de Vinos de Autora, la sesión inaugural de una feria que este año pone el foco en el factor humano como legado a preservar.
Organizada por Mujeres del Vino y Raventós Codorníu, y conducida por la presentadora y sumiller Meritxell Falgueras, la cata reunió a cerca de 70 participantes que pudieron descubrir vinos sorprendentes: desde añadas antiguas y vinificaciones experimentales hasta variedades ancestrales y monovarietales poco habituales. Penedès, Priorat, Empordà, Lleida, Rioja, Navarra, Ribera del Duero y Tenerife estuvieron representados en una sesión que reivindicó la diversidad y la excelencia enológica.
Parellada centenaria y Cabernet en el Priorat
Laura Tragant, enóloga de Codorníu y anfitriona de la sesión, presentó Codorníu Ars Collecta Corral Nou 2014, un cava 100% Parellada del que solo existen cien botellas. “Hemos comprobado que una Parellada bien entendida tiene mucho potencial para envejecer bien y sorprender”, explicó Tragant, quien habitualmente elabora los cavas de la colección Ars Collecta combinando elegancia, terroir y tradición.
Desde Rioja, Mayte Calvo de la Banda, directora técnica de Bodegas Bilbaínas, apostó por recuperar la tradición de los grandes blancos de guarda con su Viña Pomal Blanco Reserva 2020. “Una añada excelente, tenía que ser un vino eterno”, afirmó sobre una propuesta que busca devolver a los blancos riojanos su capacidad de expresión y maridaje.
Una de las sorpresas de la tarde llegó de la mano de Anne Cannan, enóloga de Clos Figueras e impulsora del colectivo Mujeres del Vino. Su Clos Figueres Sin Igual 2023, todavía fuera del mercado, está elaborado con un 60 % de Cabernet Franc y un 40% de Cabernet Sauvignon. “Aunque parezca totalmente a contracorriente hacer un Cabernet tinto en el Priorat, en la vendimia de ese año fue una variedad muy destacada”, justificó.

Variedades únicas y producciones limitadísimas
El recorrido por la geografía vinícola española incluyó rarezas como la Cariñena Blanca del Empordà, una variedad de la que apenas se cultivan 20 hectáreas en toda la península. Marta Pedra, de La Vinyeta, presentó su Microvi Cariñena Blanca 2023, procedente de viñedos de más de 90 años. “Se trata de una variedad de frontera, poco aromática, de ciclo largo y con una acidez muy alta”, detalló.
Desde Tenerife, Jessica Martín, viticultora de Ruku Ruku Wine, compartió su Ruku Ruku Blanco 2023, elaborado con la variedad autóctona Listán procedente de un viñedo en secano a 1.400 metros de altitud. Solo 1.400 botellas de este vino ecológico de mínima intervención, “muy fresco y untuoso en boca”, según su autora.
La producción más limitada de la tarde correspondió a Pilar Salillas, directora y enóloga de Lagravera, quien presentó La Pell Rosado 2021: solo 94 botellas de Picapoll Roig de La Noguera. “Un rosado con una presencia y complejidad increíble, con solo 11,4 grados de alcohol, ideal para un maridaje”, describió Salillas, especializada en viticultura biodinámica y variedades ancestrales.
Identidad, transmisión y legado
Desde Navarra, Adriana Ochoa, de Bodegas Ochoa, compartió su Oxoa 2023, una interpretación muy personal del Moscatel que definió como “una pequeña joya, un vino auténtico y muy luminoso”. Por su parte, Ana Carazo, fundadora de Bodega La Loba en Ribera del Duero, cerró la sesión con La Loba 2020, un Tempranillo de viñas centenarias con mínima intervención: “Tiene fuerza y paciencia, una estructura muy potente y una elegancia brutal”.
La organización de Vinos de Autora subrayó que el objetivo de esta iniciativa va más allá de la degustación: se trata de visibilizar el papel clave de la mujer en el sector vitivinícola y poner en valor su rol como creadora, transmisora y garante de identidad. “Queremos reconocer a las enólogas como autoras de vinos con firma propia y preservar un legado más inclusivo, diverso y representativo del momento que vive el vino”, señalaron desde la organización.
Barcelona Wine Week, que se celebra hasta el próximo 4 de febrero en Fira de Barcelona, ha situado este año el factor humano en el centro de su propuesta, reivindicando que detrás de cada botella hay personas, historias y decisiones que conforman la identidad del vino español. La sesión inaugural dejó claro que ese legado tiene, cada vez más, nombre de mujer.
