Rioja Blanco Salón Calduch Queso Selección
La Denominación de Origen Calificada Rioja y, más concretamente, sus vinos blancos han sido los protagonistas (al menos para nosotros) de la muestra Queso Selección, un evento celebrado recientemente en Madrid en el que 18 bodegas han mostrado algunas propuestas realmente interesantes.

Aunque los vinos blancos de Rioja de las 18 bodegas eran teóricamente los comparsas del evento Queso Selección, la realidad era muy diferente, y prácticamente todos los presentes, al menos a última hora de la tarde, estábamos bastante más interesados en la parte enológica del evento.
Como de costumbre, nuestras obligaciones no nos permitieron presentarnos en Poncelet Cheese Bar hasta justo una hora antes del cierre de puertas, pero aun así sacamos el máximo partido posible de la convocatoria y descubrimos algunas interesantes propuestas.

Viñedos de Alfaro

La bodega de Aldeanueva de Ebro acudió con Real Agrado 2018, un monovarietal de Viura procedente de dos parcelas de diferentes altitudes y diferentes altitudes, lo que le aporta una complejidad poco habitual en un blanco joven. Viendo el buen hacer de su vino de gama más baja, nos quedamos con ganas de probar su Rodiles Blanco Reserva, un monovarietal de Viura de viñedos plantados en vaso que inicia la fermentación en acero inoxidable y la acaba en barrica.

Real Agrado 2018 de Viñedos de Alfaro

Bodegas Tobía

Ubicada en Cuzcurrita del Río Tirón, esta bodega celebraba su vigésimo quinto aniversario con dos propuestas que nos sorprendieron por su gran calidad. Tobía Chardonnay-Temprenillo Blanco 2018 tiene el carácter típico de los blancos fermentados en barrica. Nos llamó la atención su nariz, con aromas a mantequilla y palomitas, y nos pareció un vino muy prometedor en boca al que aún le faltan unos meses de botella para mostrar toda su plenitud.
Por su parte, Óscar Tobía Blanco Reserva 2016 es un monovarietal de Tempranillo Blanco que no solo fermenta en barrica, sino que tiene una crianza de 18 meses en la madera antes de pasar a la botella, donde descansa al menos medio año más antes de salir de la bodega. Se trata de un vino serio que, al igual que su hermano más joven, necesita aún algo de reposo para mostrar todo su potencial.

Compañía Vinícola del Norte de España (C.V.N.E.)

La legendaria bodega jarrera acudió a la feria con su Monopole 2018, un vino que recupera una marca histórica de C.V.N.E. para cuya elaboración se recurrió a la sabiduría de Ezequiel García, quien fuera enólogo de la Compañía entre los años 40 y 70. La receta de este vino elaborado con Viura es realmente peculiar, ya que lleva un añadido de Manzanilla y envejece en botas de Jerez… Bueno, en realidad, esto es así en el caso de Monopole Clásico, porque aprovechando el tirón de la marca, C.V.N.E. cuenta también con un Monopole básico, que es el que probamos en la feria, un monovarietal de Viura mucho más convencional con un agradable paso por boca, sin más pretensiones.

Monopole 2018 CVNE

Bodegas Nivarius

Ya conocíamos los vinos de esta bodega riojana especializada en blancos, y de hecho pudimos realizar una cata más completa en el pasado Salón de los Grandes Blancos de España. En esta ocasión pudimos probar dos de sus creaciones.
Comenzamos con Nivarius Edición Limitada 2015, un coupage de Viura (70 %) y Maturana Blanca (30 %) que fermenta en foudres de 2.500 litros y hace 10 meses de crianza sobre lías. Es un auténtico todoterreno que podríamos beber a todas horas y en todo momento.
Nivarius Finca La Nevera 2016 es un monovarietal de Maturana Blanca con una elaboración similar a la del anterior. Las levaduras tienen mucha presencia en nariz, con notas de mantequilla, mientras que en boca es complejo, intenso y a la vez elegante.

Bodegas Muriel

Ubicada en la población alavesa de Elciego, la bodega acudió con su Muriel Fincas de la Villa Blanco 2018. Se trata de un monovarietal de Viura de viñedos de diferentes orígenes que fermenta en acero inoxidable a baja temperatura. Es un vino muy agradable con una boca más intensa de lo que cabría esperar.

Muriel Fincas de la Villa Blanco 2018

Quiroga de Pablo

Heredad de Judima 2018 fue la primera propuesta de esta bodega sayona, un coupage de Tempranillo Blanco, Viura, Chardonnay y Verdejo en el que encontramos una intensa nariz de frutas tropicales y una boca con un pequeño resto carbónico.
Lagar de Cayo Tempranillo Blanco 2018 hace una crianza sobre lías para ofrecer un cuerpo más graso. Menos exuberante en nariz, en boca resulta muy goloso, y nuevamente encontramos un resto carbónico que nos hace pensar en una fermentación inacabada que ha podido proseguir en botella.

Ramírez de la Piscina

Ubicada en San Vicente de la Sonsierra, esta bodega de larga tradición familiar controla 100 hectáreas de viñedo (25 de ellas en propiedad) con las que elabora principalmente vinos blancos jóvenes para vender en el País Vasco.
Ramírez de la Piscina Viura, Chardonnay & Malvasía 2018 es un vino joven realmente agradable que no destaca especialmente por nada pero en el que tampoco encontramos defectos.
Por su parte, Ramírez de la Piscina Fermentado en Barrica 2018 fue una de las sorpresas de la tarde. Pese a tratarse del mismo coupage, la fermentación en barrica con cuatro meses de crianza le dota de un perfil completamente diferente, con una mayor complejidad y una boca mucho más intensa en la que encontramos agradables notas amargas, un recuerdo mentolado y un final ligeramente láctico que sugiere que este blanco ha hecho, al menos parcialmente, la fermentación maloláctica.

Heredad de Baroja

Lar de Paula Blanco Reserva 2015 fue la interesante propuesta de la bodega de Elvillar de Álava. Elaborado con Viura (80 %) y Malvasía (20 %) de viñedos de 60 años, fermenta en acero inoxidable y se trasiega a barricas en las cuales pasa nada menos que 18 meses. Aromáticamente encontramos una gran presencia del terruño y de las levaduras, con aromas de mantequilla, palomitas de maíz y fósforo, mientras que en boca los tostados de la madera están claramente presentes en un vino con cuerpo, elegancia y personalidad del que solamente se elaboran 2.000 botellas anuales.

Lar de Paula Blanco Reserva 2015

Bodegas Aradón

La bodega alcanadresa acudió con su único blanco, Aradón 2018, un coupage de Viura (60 %) y Garnacha Blanca (40 %) que rinde homenaje a la villa romana de Aradón, origen de la actual población en la que se sitúa una bodega cuyos vinos se distinguen por su diversidad de suelos y por la vuelta a la Garnacha, cultivo tradicional de esta zona antes de la llegada del Tempranillo. El caso es que su blanco es un vino agradable, con una nariz floral, una boca golosa y un trago fácil.

Aradon 2018 Blanco

Bodegas Tarón

La última mesa que visitamos fue la de la bodega ubicada más al norte de la Rioja, una cooperativa que controla 700 hectáreas de un viñedo cuya media de edad supera los 50 años. Tarón Blanco 2018 es un coupage de Viura (80 %) y Tempranillo Blanco (20 %) que durante nuestra cata mostraba cierto desequilibrio acético.

Tarón 2018 Blanco

Lamentablemente, no hubo tiempo para catar más, y de hecho nos quedamos con las ganas de probar las propuestas de algunas bodegas como Izadi, cuya mesa ya había sido cerrada a nuestra llegada. En cualquier caso y aunque el último vino no fue el mejor de la muestra, salimos de Poncelet Cheese Bar con un buen sabor de boca… incluso a pesar de no haber probado ni un solo trozo de queso.