Salon Grandes Blancos de España Valencisco Barrica
Hace unos días se celebró en Madrid el Salón de los Grandes Blancos de España, una feria de vinos organizada por Calduch Comunicación en Madrid.

Lo reconocemos: nos hubiera gustado parar en todas y cada una de las 54 mesas presentes en el Salón, ya que el nivel de los expositores a los que nos dio tiempo a visitar fue muy alto, y no dudamos que nos dejamos muchísimas propuestas interesantes por catar. Aun así, creemos que el resumen de nuestra pequeña selección merece la pena. ¿Nos acompañáis?

Bodegas José Pariente

Ubicado en la vallisoletana población de La Seca, José Pariente acudió a la feria con seis monovarietales de Verdejo, dos de Sauvignon Blanc y uno de Viognier. En nuestro caso pudimos probar cuatro propuestas impecablemente elaboradas.
José Pariente Verdejo 2018 es, sencillamente, todo lo que esperarías encontrar en un Verdejo joven, rebosante de frescura, una nariz floral y una buena acidez. Por su parte, José Pariente Fermentado en Barrica 2017 es un vino más serio, menos frutal, que transmite la esencia de su terruño. En la parte más alta de la gama, José Pariente Cuvée Especial 2016 se elabora en depósitos de hormigón ovalados y se cría ocho meses sobre sus lías, dando lugar a un vino mineral, complejo y sedoso. Por último, Apasionado de José Pariente 2018, elaborado exclusivamente con uva Sauvignon Blanc sobremadurada, presenta una nariz en la que encontramos frutas blancas y fruta de hueso, mientras que en boca es dulce y estructurado. Todos estos vinos se encuadran en la Denominación de Origen Rueda, si bien su Viognier 2017 (que no pudimos probar) se encuadra en la I. G. P. Vinos de la Tierra de Castilla.

Gómez Cruzado

La célebre bodega jarrera acudió con sus dos blancos: Gómez Cruzado Blanco 2017 y Montes Obarenes Terroir 2015, ambos elaborados con Viura (75 %) y Tempranillo Blanco (25 %). Aunque ya conocíamos sus vinos, agradecimos la oportunidad de catarlos a temperatura ambiente para poder apreciar todos sus matices.
Montes Obarenes es un auténtico espectáculo, con una gran complejidad tanto en nariz como en boca. Nos gusta especialmente encontrar una paleta de sabores que va evolucionando del dulce inicial al sutil amargo final, pasando por una contenida acidez en un mismo trago.

Enate & Las Moradas de San Martín

Después de nuestra reciente visita a Enate, en la que catamos casi toda su gama, nos limitamos a refrescar nuestro recuerdo de su muy equilibrado Chardonnay Fermentado en Barrica 2017, una propuesta de gama media que representa el buen hacer de las bodegas que lideran la Denominación de Origen Somontano.
La bodega oscense acudió también con Las Moradas de San Martín 2018, un monovarietal de Albillo Real elaborado por la bodega homónima adscrita a la D. O. Vinos de Madrid. Este blanco fermenta sin despalillar, y una tercera parte realiza la maloláctica y no tiene sulfitos añadidos. Tras una crianza de seis meses, encontramos un vino sedoso, con un final salino y mineral.

Grupo Faustino

Cinco denominaciones de origen, cinco uvas y seis bodegas constituían la representación de los vinos blancos del Grupo Faustino. En esta ocasión nos centramos en cuatro de sus propuestas: Faustino Art Collection Chardonnay 2018 (un refrescante blanco con un agradable punto de amargor), Faustino Art Collection (un interesante varietal de Viura con un aporte del 20 % de Chardonnay), Campillo Blanco Fermentado en Barrica 2018 (un clásico riojano con cuerpo y notas tostadas) y Fortius Chardonnay Fermentado en Barrica 2016. Elaborado con mosto yema, fermentado en barrica de tostado medio alto de roble americano y criado sobre sus lías durante cuatro meses y medio, este vino navarro con una increíble relación entre calidad y precio muestra tostados, frutos secos y palomitas de maíz en nariz, mientras que en boca es sedoso, con cuerpo y equilibrado.

Notas Frutales de Albariño

Encuadrada en la Denominación de Origen Rías Baixas, esta bodega de Creciente (Pontevedra) acudió con cinco desenfadadas propuestas que muestran la versatilidad de la uva Albariño. La Trucha 2017 es un ejemplo de la menor acidez de la uva de esta zona, ubicada en el interior de la provincia, en la ribera del Miño. Finca Garabelos 2017 fue toda una revelación. Elaborado con uvas de cepas viejas de la finca que le da nombre, descansa seis meses sobre sus lías y muestra una gran intensidad gustativa, estructura, equilibrio y un paso por boca sedoso, con una acidez baja y un agradable amargor final. La Trucha Barrica 2016 ofrece una marcada personalidad gracias a su paso por barricas de roble y acacia. La Trucha de Otoño 2017 se elabora con uvas de vendimia tardía, pero no es un vino dulce; al contrario, presenta una marcada acidez. Acabamos con La Trucha Golosa 2017, un vino dulce que comparte origen con La Trucha 2017, si bien detiene su fermentación mediante frío cuando alcanza los ocho grados, conservando una mayor cantidad de azúcar residual que se traduce en aromas y sabores a compota de manzana y peras en almíbar.

Martín Códax

Si hablamos de vinos blancos, la bodega de Cambados es todo un referente. En la feria estuvo presente con ocho monovarietales de Albariño encuadrados en la Denominación de Origen Rías Baixas y un Godello de la D. O. Monterrey. Nosotros quisimos centrarnos en dos de sus albariños: Martín Códax Gallecia 2013 y Martín Códax Vindel 2015.
Gallaecia se elabora con uvas sobre-maduradas afectadas en un alto porcentaje por Botrytis Cinerea o podredumbre noble (como los famosos Tokaji). En nariz es intenso, dulce y complejo. La fruta pasificada manda, aunque también destaca la naranja amarga. En boca es menos dulce de lo que cabría esperar, seco y con una sorprendente y marcada acidez, lo que le otorga una gran versatilidad.
En cuanto a Vindel, se trata de un vino procedente de plantas de muy bajo rendimiento que proporcionan una gran intensidad y una mayor complejidad tanto en nariz como en boca.

Ossian Vides y Vinos

Lamentablemente, llegamos a la mesa de Ossian con la feria a punto de echar el cierre, por lo que solamente pudimos probar su básico Quintaluna 2017, y quedamos fascinados por la calidad de este monovarietal de Verdejo que expresa de forma incontestable la calidad de su fruta y toda la expresión de su terruño. Nos quedamos con las ganas de probar sus otras etiquetas, y prometemos no parar hasta conseguirlo.

Valenciso

La bodega riojana de Ollauri nos permitió hacer una mini-cata vertical de su Valenciso Blanco, un coupage de Viura (70 %) y Garnacha Blanca (30 %) envejecido durante siete meses en madera del cáucaso, del cual pudimos degustar las añadas de 2015 y 2017. Aunque se trata de dos grandes vinos, la añada de 2015 estaba mucho más redonda, si bien 2017 tiene un mayor potencial, por lo que nos encantará volver a encontrarnos con él dentro de un tiempo.

Bodegas Nivarius

Nivarius elabora exclusivamente vinos blancos, algo excepcional en La Rioja. Nivarius N 2017, elaborado con Tempranillo Blanco, Viura, Malvasía y Maturana Blanca (todas ellas autóctonas), es un vino fresco y fácil, perfecto para alternar. Nivarius Edición Limitada 2015, elaborado con Viura y Maturana Blanca, pasa por barrica, es más complejo y mineral sin perder su carácter frutal. Finca la Nevera 2016 es un monovarietal de Maturana Blanca procedente de la parcela de la que toma el nombre. Es seco, complejo e interesante, aunque creemos que aún no ha alcanzado su momento óptimo de consumo.

Pazo Señorans

Encuadrada en la Denominación de Origen Rías Baixas, esta bodega elabora varios monovarietales de Albariño. Pazo Señorans 2018 es un blanco joven muy equilibrado. Por su parte, Pazo Señorans Colección 2015 envejece directamente en botella y se muestra más seco, manteniendo un gran equilibrio.

Ca N’Estruc

La bodega de Uvas Felices ubicada en el municipio barcelonés de Esparraguerra acudió a la feria con dos propuestas: Idoia Blanc 2017 y L’Equilibrista Blanc 2017. El primero es un coupage de Xarello, Chardonnay, Garnacha Blanca y Macabeo, cuyo paso por barrica le aporta una estructura muy interesante. En cuanto al segundo, se trata de un monovarietal de Xarello fermentado y criado en roble francés que combina una notable frescura con fruta blanca y notas de madera.

Astobiza

La bodega alavesa se presentó con su txacoli de acceso Astobiza 2018, su más serio Malkoa 2015 y su sorprendente vino duce Astobiza Vendimia Tardía 2016, del cual no nos importaría tener siempre una botella en la nevera. Como peculiaridad, se elabora con uva Gros Manseng, conocida en el País Vasco como Izkiriota, y su trago es inicialmente dulce pero suave, crece en intensidad y acaba con un fantástico amargor, dejándonos con ganas de más. Y lo mismo ocurre con la feria, un salón con un enorme nivel que esperamos volver a visitar en próximas ediciones.