Consejo de la Alta Chardonnay 2017

A la filoxera le quedaban aún 19 años para llegar a Europa, y más de medio siglo para presentarse en La Rioja. Que alguien en Cenicero, en aquel lejano 1846, se decidiera a escribir un tratado centrado en la elaboración de vinos que tuvieran calidad suficiente para soportar el viaje en barco a América no era algo muy normal. Hablamos de una época en la que en La Rioja, como en la práctica totalidad de España, el vino era un producto secundario de la agricultura. Pero Don Hipólito Bañuelos no era un hombre normal para su época, y su tratado, el primer documento de este tipo, es, de alguna forma, la piedra angular ideológica de Consejo de la Alta, de la bodega familiar que ha heredado el legado de Hipólito Bañuelos y su obsesión por hacer grandes vinos.

Consejo de la Alta Chardonnay 2017 Lacre

Consejo de la Alta Chardonnay 2017 es el único vino blanco de la bodega. Se trata de un monovarietal de Chardonnay de uvas procedentes del valle del Iregua, vendimiadas a mano y seleccionadas (por racimos) antes de ser despalilladas. El mosto fermenta a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable, y el vino hace una crianza de cinco meses en barricas nuevas de roble francés.
Al servirlo en la copa encontramos un color amarillo limón con reflejos verdosos. En la nariz mandan los aromas tostados de la madera, bajo los cuales encontramos cítricos, fruta de hueso y algo de mantequilla. Pero es su boca la que realmente le da sentido a todo, con una acidez cítrica impecable, buena intensidad, toques minerales, lácteos y un posgusto bastante persistente, todo ello en un vino estructurado, que presenta un buen cuerpo sin ser graso. Es un vino blanco muy varietal, aunque quizá algo austero aromáticamente, bien equilibrado y alejado de las habituales elaboraciones de la zona, en la cual la Viura es la protagonista y en la cual la madera se reserva, generalmente, para los vinos tintos; un vino del que Hipólito Bañuelos se habría sentido orgulloso.

Consejo de la Alta Chardonnay 2017 Etiqueta D. O.

Phylloxera still had 19 years left to reach Europe, and more than half a century to appear in La Rioja. The fact that someone in Cenicero, in that distant 1846, decided to write a treatise focused on the elaboration of wines that had enough quality to support the boat trip to America was not something usual. We are talking about a time when in La Rioja, as in practically all of Spain, wine was a by-product of agriculture. But Don Hipólito Bañuelos was not a regular man for his time, and his treatise, the first document of its kind, is, in some way, the ideological cornerstone of Consejo de la Alta, of the family winery that has inherited the legacy of Hipólito Bañuelos and his obsession with making great wines.
Consejo de la Alta Chardonnay 2017 is the only white wine from the winery. It’s a Chardonnay single-varietal made from grapes from the Iregua Valley, hand harvested and selected (by bunches) before being destemmed. The must ferments at a controlled temperature in stainless steel tanks, and the wine is aged for five months in new French oak barrels.
When served in the glass we find a lemon yellow colour with greenish reflections. The toasted aromas of the wood command the nose, under which we find citrus, stone fruit and some butter. But it is its palate that really makes sense of everything, with impeccable citric acidity, good intensity, mineral and dairy touches and a fairly persistent aftertaste, all in a structured wine that shows a good body without being greasy. It’s a very varietal white wine, although perhaps somewhat austere aromatically, well balanced and far from the usual elaborations of the area, in which Viura is the protagonist and in which the wood is generally reserved for red wines; a wine that Hipólito Bañuelos would have been proud of.

Consejo de la Alta Chardonnay 2017 Trasera