Si eres aficionado a las lenguas clásicas, puede que sepas que Laus, en latín, significa ‘elogio’. Y si eres taoísta puede que reconozcas el concepto ‘tierra’ al ver el ideograma de las seis rayas horizontales que acompaña siempre al nombre de esta bodega. ‘Elogio’ y “tierra’ son, en cualquier caso, un bonito punto de partida para un proyecto vitivinícola del Somontano que nace en 2002 y que cuenta con 100 hectáreas de viñedo de Chardonnay, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon y la autóctona Garnacha.
Nuestros protagonistas de hoy se elaboran con tres de esas variedades. Laus Chardonnay 2020 emplea únicamente uvas de vendimia mecánica nocturna, que maceran en frío antes de prensarse. Tras un desfangado estático, su mosto fermenta en cubas de acero inoxidable con control de temperatura y se transforma en un vino de color amarillo limón pálido con reflejos verdosos. Su nariz nos ofrece aromas de melocotón, limón y flores blancas, mientras que su boca es golosa, de una acidez media baja, muestra un agradable toque amargo y un casi imperceptible resto carbónico sobre un cuerpo glicérico.
Por su parte, Laus Rosé 2020 es un coupage de Syrah y Garnacha que maceran, por separado, durante varias horas. El mosto extraído de estas uvas fermenta a temperaturas suaves en depósitos de acero inoxidable.
Cuando descorchamos la botella encontramos un vino de color rojo fresa con reflejos metálicos. Su nariz es golosa, muy golosa, con un claro recuerdo a fruta roja y a caramelo de frutas. La boca es también golosa, con una acidez buena.
Son dos vinos pensados para no pensar, para refrescarse, para compartirlos con amigos durante una tarde calurosa, para beberlos en lugar de tomarnos una Coca-Cola, sin buscarles las vueltas, sin complicarse. Si nos ponemos a buscarles las vueltas, quizás los encontremos demasiado golosos para nuestro gusto. Pero esa no es la idea y, para ser justos, sentados tranquilamente en la terraza, no tuvimos el menor problema en dejar las botellas totalmente vacías.

🇬🇧 If you like classical languages, you may know that Laus, in Latin, means ‘praise’. And if you are a Taoist, you may recognize the concept of ‘earth’ by seeing the ideogram of the six horizontal stripes that always accompanies the name of this winery. ‘Praise’ and ‘land’ are, in any case, a nice starting point for a Somontano wine project that was born in 2002 and has 100 hectares of vineyards of Chardonnay, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon and the native Grenache.
Our protagonists today are made with three of these varieties. Laus Chardonnay 2020 uses only grapes from mechanical night harvest, which are cold macerated before being pressed. After a static racking, its must ferments with temperature-controlled in stainless steel tanks and transforms into a pale lemon-yellow wine with greenish reflections. Its nose offers us aromas of peach, lemon and white flowers, while its palate is sweet, with a medium low acidity. It shows a pleasant bitter touch and an almost imperceptible carbonic residue on a glyceric body.
On the other hand, Laus Rosé 2020 is a blend of Syrah and Grenache that are macerated, separately, for several hours. The must extracted from these grapes ferments at mild temperatures in stainless steel tanks.
When we uncorked the bottle we found a strawberry red wine with metallic reflections. Its nose is sweet, very sweet, with a clear memory of red fruit and fruit caramel. The palate is also sweet, with good acidity.
They are two wines designed not to think, to refresh, to share them with friends during a hot afternoon, to drink them instead of having a Coke, without complicating. If we start to overthink, we may find them too sweet for our taste. But that’s not the idea and, to be fair, sitting quietly on the terrace, we had no problem leaving the bottles totally empty.