Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Chus nos da a catar sus mostos.
Thygue Benned Jensen, Chus para los amigos, es un vitivinicultor danés afincado en la zamorana localidad de Fermoselle que elabora sus vinos en la D. O. Arribes. Frontio es el nombre de su proyecto, basado en vinos ecológicos de mínima intervención con uvas autóctonas como Bruñal, Juan García, Rufete y Doña Blanca. Chus nos ha abierto las puertas de su “cueva”, y esto es lo que hemos encontrado en su interior.

Dejó su puesto de economista en Maersk, dejó su casa, su país y hasta su bicicleta. Dejó incluso su nombre en el camino, puso rumbo a España y, en Fermoselle, en el último pueblo de la carretera, antes de cruzar a Portugal, bajó del coche, entró en el bar y, en lugar de un vino, compró un viñedo, una ancla en un mar de cepas viejas, un lugar en el mundo y un destino.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Chus en la puerta de su bodega.
Frontio es la bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero.

En 2016, Chus se llamaba Thyge, no hablaba más que un poco de español, y nunca antes había elaborado vino. No había estudiado enología, no tenía familia bodeguera, pero tenía una convicción: amaba el vino y, sencillamente, sentía que debía elaborarlo. España fue el país elegido por diversas razones, aunque quizá la gran dificultad administrativa que supone abrir una bodega en Francia fue el detonante para elegir la patria de Cervantes. En cuanto a los Arribes, reunían todo aquello que nuestro quijote de las tierras del norte valoraba en un vino: variedades autóctonas adaptadas al clima y a la tierra, una tierra pobre con una enorme personalidad y un potencial aún sin descubrir por el gran público, un gran público que, en el caso de los vinos de Chus, es mayoritariamente de fuera de España.
Vendo casi todo a EE.UU., Japón, Holanda, Dinamarca… También lo vendo en Barcelona y a través de Cuvée 3000 –nos comenta un desenfadado Chus mientras nos enseña su bodega.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Mosto de la vendimia de 2019.
Catamos los mostos de la vendimia de 2019 con Thygue Benned Jensen (Chus) en su bodega, en Fermoselle (Zamora).

Chus es vital, alegre y expresivo. Habla con convicción, sin autoritarismo, y su discurso es siempre positivo; nunca negativo. Es de esas personas que rebosan verdad. Sus ojos se iluminan cuando te habla de vino, y en un primer momento te cuesta asimilar que todo ese carácter jovial y distendido encaje realmente en el corpachón de este verdadero vikingo de secano.
–No es fácil comprar viñas en Arribes. La gente no las vende, y las que hay son muy caras. Los que no vendieron los derechos en su momento tienen mucho afecto por su tierra, y no quieren deshacerse de ella. Yo tengo cuatro hectáreas propias y otras cinco alquiladas, todo en ecológico certificado; hago incluso mi propio compostaje. Tengo Tempranillo, Juan García, Doña Blanca, Rufete, Bruñal, Puesta en Cruz y algo de Garnacha. Todas son autóctonas, aunque para mí la Juan García es la reina –nos explica Chus–. El primer año me gustó cómo iba evolucionando la Bruñal en barrica, así que me decidí a plantar Bruñal. Más tarde, el vino dejó de evolucionar tan bien… ¡pero la Bruñal ya estaba plantada! –cuenta Chus entre risas mientras catamos varias de sus fermentaciones.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Barricas y depósitos de acero inoxidable.
Barricas y depósitos de acero inoxidable en la bodega de Chus, en Fermoselle.

Muchos de los mostos son realmente interesantes. Su Doña Blanca de 2019 es un vino naranja que saldrá como Vino de la Tierra de Castilla y León, sin el amparo de la D. O. Arribes. Está elaborado con cepas de 140 años, ya que esta zona fue una de las primeras en ser atacada por la filoxera, por lo que las plantas inmediatamente posteriores que aún hoy sobreviven tienen esa edad. Por desgracia, solo hay una barrica de esta Doña Blanca de bajo rendimiento que en aquella zona se conoce como Malvasía.

Arribes necesita un Álvaro Palacios para estar en el mapa.

Thygue Benned Jensen (Chus)

En general, para sus vinos blancos, Chus usa barricas nuevas o de segundo año, y deja que los mostos fermenten en el interior de la barrica, mientras que los tintos fermentan en acero inoxidable. Hay también un rosado de Tempranillo que fermenta en un foudre de 1.600 litros, y un monovarietal de Juan García que hace lo propio en tinaja italiana. En cualquier caso, cada parcela fermenta independientemente y, de hecho, el espacio no sobra en la bodega.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Barricas y depósitos de cemento.
Frontio es una bodega en una cueva de Fermoselle, típica de esta zona de los Arribes del Duero. Los depósitos de cemento están en desuso. Chus hace las fermentaciones en barricas y depósitos de acero inoxidable.

–Todos los vinos hacen una crianza de nueve meses en barricas –reconoce Chus–. En agosto los saco y embotello porque necesito espacio para la vendimia. Además, vendimio muy temprano, al igual que José [José Manuel Beneitez, enólogo de El Hato y el Garabato]. Competimos para ver quién vendimia antes –bromea–. De todas formas, estoy haciendo una nueva bodega en una antigua alcoholera, ya que ésta se queda muy pequeña, y es muy poco práctica.

Frontio, una bodega en una cueva de Fermoselle

Frontio, la bodega de Thygue Benned Jensen, ocupa una de las más de 1.200 cuevas tradicionales que hay en Fermoselle. Básicamente, se trata de un túnel con un único acceso en el que malamente cabe un par de filas de barricas o pequeños depósitos de acero inoxidable. Hay también unos tinos de hormigón, construidos artesanalmente por un usuario anterior de esta bodega, pero están en desuso y lo único que hacen es robar espacio. En cualquier caso, elaborar entre 6.000 y 9.000 litros por vendimia en un lugar así no está exento de complicaciones.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Chus con sus barricas.
Thygue Benned Jensen (Chus) en su bodega, en Fermoselle, en Arribes del Duero.

Aparte de la vendimia temprana, Chus nos cuenta otras características de su metodología. Casi toda la uva fermenta con raspón. Las elaboraciones son de baja extracción, si bien emplea una prensa neumática en lugar de la tradicional prensa vertical de tornillo. Los vinos blancos hacen maloláctica. Los tintos se crían siempre en barricas usadas. Chus está intentando reducir al mínimo el aporte de sulfitos, y también minimiza el proceso de filtrado; no hay clarificación, pero sí un filtrado sanitario. Con todo ello, todos los vinos se mueven entre los 10,5 y 12 grados de alcohol y, en realidad, no hay una receta fija para las elaboraciones, ya que cada uva, cada parcela y cada añada son completamente diferentes.
Un buen ejemplo es su Puesta en Cruz, que macera con racimos enteros durante 10 días para luego pasar a la prensa y, finalmente, a barrica usada. Lo probamos y le encontramos un enorme potencial.

Los vinos de Frontio

Frontio lanza entre seis y diez etiquetas cada año. Entre ellas están: Blanco, Corneo (un rosado elaborado al 50 % con uvas Tempranillo y Doña Blanca), Follaco, Arbusto, Bébeme y Rocoso. En 2017 prácticamente no hubo producción. La helada, el granizo y los jabalíes (que arrasaron con una buena parte del viñedo justo la noche antes de iniciar la vendimia) se aliaron para esquilmar las cepas. Sin embargo, en 2018 la cosa mejoró. 

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Cata de vino Arbusto 2018.
Cata del vino Arbusto 2018, un coupage de Tempranillo, Juan García y Rufete.

Además de invitarnos a catar las barricas, Chus abre algunas botellas de 2018, aún sin etiquetar y quizás algo faltas de reposo. Arbusto 2018 es un coupage de Tempranillo, Juan García y Rufete, con el Tempranillo despalillado, una receta que ha variado en 2019, ya que en esta añada todas las uvas que componen Arbusto irán con sus raspones.
Probamos igualmente Rocoso 2018 y Bébeme 2018. Del primero se hizo una barrica, pero este año los jabalíes han dejado solo para hacer la mitad. En cuanto a Bébeme, es una de las estrellas de la casa, con un 85 % de uva Juan García en su coupage, una uva capaz como muy pocas de trasladar la esencia del terruño a la copa.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Cata de vino Rocoso 2018.
Cata del vino Rocoso 2018, elaborado con variedades autóctonas, como todos los vinos de la bodega.

Desgustando los 2018, fuera de la bodega, a pie de calle, hablamos de mil cosas, reímos, vemos cómo la vida avanza en Fermoselle a un ritmo diferente mientras Chus nos comenta que hay buena relación entre los bodegueros de la zona, ya que son muy pocos y la mayoría tiene claro que todo el mundo tiene que remar en una dirección.
–Arribes necesita un Álvaro Palacios para estar en el mapa –nos comenta desenfadadamente Chus. Y es probable que tenga toda la razón. Pero con Palacios o sin él, Arribes seguirá siendo una tierra pobre que huele a monte bajo, que brilla cuando el sol se mira en la cuarcita, que susurra al romper del viento en la madera vieja de las vides en la penillanura y que es capaz de trasladar toda esa esencia a una copa de vino; sin trampa ni cartón, sin ningún artificio, con la sencilla ayuda de un Quijote del Norte que ha encontrado en esta tierra pobre su lugar en el mundo.

Frontio, bodega de Thygue Benned Jensen (Chus) en Fermoselle, en Arribes del Duero. Cata de vino Bébeme 2018.
Cata del vino Bébeme 2018.