Pocas veces coincide en el calendario de una bodega un reconocimiento institucional con una añada especialmente lograda. Este año, sin embargo, Finca Río Negro puede presumir de ambas cosas a la vez: estrena su propia denominación de origen, la D.O.P. Vino de Pago Río Negro, y lo hace con una Gewürztraminer 2025 que, probablemente, es la mejor que hemos catado de esta referencia.
La familia Fuentes lleva más de 25 años defendiendo un rincón insólito para la viticultura española: una finca de 44 hectáreas en Cogolludo, a las puertas del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, con viñedos que rozan los 1.000 metros de altitud. Es un terruño aislado de cualquier denominación de origen tradicional, más cercano en clima y altitud a la Ribera del Duero soriana que a cualquier D.O. manchega y que hasta ahora se amparaba en la indicación geográfica protegida Vino de la Tierra de Castilla.
La reciente concesión de su propio reconocimiento como Vino de Pago —equivalente a tener una denominación de origen propia— certifica sobre el papel algo que la bodega lleva años demostrando en la copa: que la altitud, el contraste térmico, los rendimientos contenidos y el trabajo en el campo se materializan en unos vinos que han alcanzado su mayoría de edad.

Finca Río Negro Gewürztraminer 2025 es “la otra” Gewürztraminer
De entre todas las propuestas de la bodega, Finca Río Negro Gewürztraminer es el verso suelto. El que es el único vino blanco de la casa se elabora a partir de una variedad no especialmente habitual en España, procedente de un clon de origen italiano —del Alto Adige— que propicia que el vino se aleje de los estilos centroeuropeos más habituales en nuestras estanterías, buscando aproximarse a la interpretación de la célebre D.O.P. del noreste de Italia.
La uva, procedente de una viña de 9,5 hectáreas plantada en 2005, con un rendimientod e 5.000 kg/ha, se vendimió en septiembre de 2025. El 50 % se sometió a una maceración pelicular en frío de seis horas antes de ser prensada suavemente para que su mosto fermentara a temperatura controlada (15-16 ºC) en depósitos de acero inoxidable. El vino resultante se afina posteriormente sobre sus lías finas durante cuatro meses.
En copa, Finca Río Negro Gewürztraminer 2025 muestra un color amarillo entre pajizo y limón con reflejos metálicos. Su nariz es floral, de intensidad controlada, varietal pero alejada de la exuberancia habitual de otras elaboraciones de esta casta, con fruta de hueso de fondo y unas notas herbales y mentoladas que le aportan un perfil quizá algo más complejo que el de añadas anteriores, más abiertamente frutales.
En boca despliega una buena acidez natural, buena intensidad y buena longitud, con un volumen generoso pero nada graso, una nota mentolada bien integrada y un retronasal discreto y floral que cierra el trago con coherencia. Es, en conjunto, un vino muy equilibrado y elegante, de esos en los que se perciben tanto la calidad de la materia prima como el oficio detrás de cada decisión.
Como ya hemos comprobado en catas verticales previas de esta casa, la Gewürztraminer de Finca Río Negro admite dos lecturas según la temperatura: fría se convierte en un blanco de chateo fresco y directo, perfecto para el verano; atemperado, revela una mayor complejidad y acepta su rol como vino gastronómico. Con esta añada, además, ese margen de disfrute se incrementa con la sensación de estar ante la mejor Gewürztraminer que ha salido hasta ahora de Cogolludo, justo cuando la bodega estrena etiqueta de Vino de Pago; pocas casualidades cuentan una historia tan redonda.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
|---|---|---|---|
| Finca Río Negro Gewürztraminer 2025 | 13 % | ~25.000 botellas de 75 cl | 15,95 euros |
Las claves de Finca Río Negro Gewürztraminer 2025
- Primera añada de este vino bajo la recién concedida D.O.P. Vino de Pago Río Negro.
- Viñedo propio en Cogolludo (Guadalajara), a unos 1.000 metros de altitud, en la Sierra Norte de Guadalajara.
- Monovarietal de Gewürztraminer de clon italiano del Alto Adige.
- Maceración pelicular en frío, fermentación a temperatura controlada y crianza sobre lías finas durante cuatro meses.
- Vista: Amarillo entre pajizo y limón con reflejos metálicos.
- Nariz: Floral de intensidad controlada, fruta de hueso, notas herbales y mentoladas.
- Boca: Buena acidez, intensidad y longitud, volumen generoso pero nada graso, final amargo, retronasal discreto y floral.
- Posiblemente, la mejor añada de este vino hasta la fecha.
- Disfrutable frío como blanco de chateo veraniego, o atemperado como vino gastronómico.


