Cuánto cuesta producir uva para vino en España: el Ribeiro en un extremo, Yecla en el otro

Producir un kilo de uva para vino en España puede costar desde 0,20 euros hasta más de 1,28. Esta brecha, que a primera vista podría parecer un error estadístico, resume en realidad la enorme diversidad que caracteriza a la viticultura española. Así lo confirma la tercera fase del Estudio de costes de producción de uva para la elaboración de vinos en España, impulsado por la Interprofesional del Vino de España (OIVE) y desarrollado por la Universitat Politècnica de València, que ha presentado sus resultados en un webinario con la participación de representantes académicos, del propio sector y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El trabajo, que acumula ya 256 muestras tomadas a lo largo de tres fases desde 2019, abarca 54 denominaciones de origen y 46 variedades de uva cultivadas en condiciones agronómicas, climáticas y productivas muy distintas. La campaña de referencia para esta tercera entrega es la de 2024, un año marcado por la sequía persistente, heladas tardías y rendimientos muy desiguales según la zona.

El modelo de cultivo, más determinante que la denominación

Una de las conclusiones más relevantes del estudio es que la denominación de origen no explica por sí sola las diferencias de coste. El sistema de conducción —vaso o espaldera—, el régimen hídrico —secano o regadío— y el grado de mecanización condicionan de forma decisiva la estructura económica de cada explotación. En las denominaciones del sureste y del centro peninsular, como Almansa, La Mancha o Ribera del Guadiana, el regadío tiende a actuar como una palanca de eficiencia: aunque encarece el coste por hectárea, el aumento de rendimiento que genera puede reducir el coste unitario por kilogramo. En el extremo opuesto, zonas con viticultura más intensiva y dependiente de mano de obra —Bierzo, Ribera del Duero, Rioja o Pla de Bages— presentan costes por kilogramo más elevados, asociados a rendimientos más contenidos.

El caso más llamativo es el de la DO Ribeiro, incorporada por primera vez al análisis en esta fase, cuyo coste total medio asciende a 12.997 euros por hectárea, muy por encima del resto de denominaciones estudiadas. La estructura del gasto en Ribeiro está dominada abrumadoramente por los costes de actividad —fitosanitarios, poda, vendimia y manejo de vegetación—, lo que refleja un modelo productivo de alta intensidad operativa sin parangón en el conjunto del estudio.

En el otro extremo, Yecla registra en esta fase el coste total más reducido: 1.640 euros por hectárea, con una caída del 36,7% respecto a las fases anteriores. Almansa, con 1.723 euros y un coste por kilogramo de 0,20 euros, también se consolida entre las denominaciones más eficientes del conjunto.

Estabilidad general, con ajustes internos por denominación

A pesar de que el contexto climático de 2024 fue adverso en muchas regiones, la comparación con las fases anteriores no arroja un cambio estructural homogéneo. El coste total medio del conjunto se sitúa en torno a 4.025 euros por hectárea —ligeramente por debajo de los 4.150 euros registrados en las fases I y II—, y el coste medio por kilogramo baja de 0,66 a 0,64 euros. La mayoría de las denominaciones muestra una notable capacidad de ajuste interno: cuando suben los costes en ciertas partidas —fitosanitarios, poda, espaldera—, tienden a compensarse con descensos en otras, de modo que el coste total agregado permanece relativamente estable. Este patrón, según los autores del informe, apunta a una adaptación operativa activa por parte de los viticultores.

Denominaciones como Bierzo (+10,7%), Jerez (+15,6%) o Utiel-Requena (+22,7%) sí registran incrementos más pronunciados, mientras que otras como Rueda (-10,4%), Calatayud (-5,9%) y la ya citada Yecla acusan descensos relevantes. La lectura conjunta del coste por hectárea, el coste por kilogramo y el rendimiento resulta imprescindible, ya que en varios casos ambas magnitudes evolucionan en direcciones opuestas.

El estudio está disponible en la web de la OIVE, junto con una herramienta de hoja de cálculo para que cada viticultor pueda estimar sus propios costes de producción.

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