Las bodegas inscritas en la Denominación de Origen Protegida Alicante celebraron una jornada de reflexión sectorial en la que bodegueros y viticultores de distintas comarcas, tamaños y generaciones pusieron sobre la mesa los principales retos a los que se enfrenta el vino alicantino en los próximos años.
La preocupación por el estado del viñedo centró buena parte del debate. Los participantes coincidieron en señalar la desprotección que sufre este cultivo en la Comunidad Valenciana y reclamaron una interlocución más activa tanto con los ayuntamientos como con las administraciones competentes en materia agrícola. La conclusión fue unánime: “hay que alzar la voz”.
Un sector con identidad propia ante un consumidor cambiante
Más allá del viñedo, la jornada abordó la reducción progresiva de apoyos a la promoción, tanto en el mercado nacional como en el internacional, así como la escasa respuesta del sector hostelero local a las iniciativas de sensibilización y formación. Frente a ese panorama, el enoturismo se perfiló como una vía de desarrollo con potencial, y los asistentes reforzaron el objetivo de estrechar los vínculos entre el vino y el turismo en la zona.
La comercialización, la comunicación y el estilo de los vinos del futuro completaron el orden del día, en un contexto marcado por la transformación de los hábitos de consumo. El nuevo consumidor de vino, cada vez más especializado pero también más reducido en número, representa tanto un desafío como una oportunidad para una denominación que puede ofrecer diversidad e identidad diferenciada.
La inauguración de la jornada corrió a cargo del presidente del Consejo Regulador, y contó con el patrocinio de la Diputación de Alicante.
Una denominación de escala familiar con peso económico comarcal
La DOP Alicante agrupa unas 46 empresas —entre bodegas familiares, pymes y pequeñas cooperativas— que cultivan alrededor de 6.000 hectáreas de viñedo. Un cultivo que no solo sostiene la actividad económica de varias comarcas, sino que encarna los principios de la sostenibilidad mediterránea y lleva años acumulando reconocimiento internacional gracias a una evolución notable en calidad.
