Hay veces que un lugar y una persona están irremediablemente unidos. Eso es lo que le ocurre a Gregory Pérez y Espanillo. El viñedo de esta diminuta localidad de los Ancares bercianos es el reino de este vigneron bordelés que eligió las cepas viejas de Espanillo para elaborar unos vinos rebosantes de personalidad y saber hacer, con el terruño y la fruta siempre en primer plano.
Mengoba Mencía de Espanillo 2019 es un varietal de Mencía procedente de cepas de ochenta años de edad media cultivadas con métodos tradicionales, plantadas sobre suelos de pizarra descompuesta en una ladera de Espanillo orientada al sureste, en la ribera del río Cúa, a casi 700 metros de altitud. La vendimia es manual y en cajas. De hecho, llevar una vendimiadora allí suena a ciencia ficción si has paseado entre sus hileras de cepas viejas, con un estrecho marco de plantación en un viñedo al que deberás acceder en un 4×4 por una castigada pista de montaña. Una vez despalillada, la uva fermenta con levaduras autóctonas en un foudre de roble francés de 2.500 litros. Posteriormente, el vino tiene una crianza de unos 16 meses también en foudre, antes de ser embotellado sin filtrar.
Esta Mencía de Espanillo se muestra en copa con un color rojo picota y un halo frambuesa. Su nariz es exuberante, elegante y compleja. En ella encontramos fruta roja fresca acompañada de violetas y notas de campo. En boca se confirman las sensaciones de la nariz; es un vino con muy buena acidez y un tanino dulce y sedoso, en un trago frutal con un fondo mineral, elegante, complejo y largo.
Y mientras lo probamos una y otra vez, el vino nos acaba por llevar a pensar que hay veces que un lugar y una persona están irremediablemente unidos.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Mengoba Mencía de Espanillo 2019 | 13,5 % | 3.000 botellas de 75 cl 300 botellas de 1,5 l | ~25,50 euros |



