Zárate Tras da Viña 2018

En un antiguo pazo del siglo XV, en el pontevedrés valle del Salnés, se encuentra Zárate, una bodega familiar que lleva siete generaciones cuidando de sus viñas y llevando el terruño a la copa a través de sus vinos, un terruño expresado por 6,5 hectáreas de viñedo que se reparten entre 11 parcelas en las que no hay lugar para los herbicidas ni los abonos químicos.
Zárate Tras da Viña 2018 es un monovarietal de Albariño de cepas de 50 años plantado en suelos profundos y ricos en materia orgánica. El mosto de estas uvas, vendimiadas a mano, fermenta con levaduras autóctonas en acero inoxidable, y el vino resultante tiene una crianza de 24 meses sobre sus lías finas.
En nariz es un vino complejo y mineral al que no le faltan la fruta blanca, los cítricos y los aromas de panadería. En boca es un vino fresco, muy elegante, estructurado, mineral, con una buena acidez, notas cítricas y un punto salino que lo hacen realmente adictivo.
No es la primera vez que tomamos un vino elaborado por Eulogio Pomares, y desde luego no será la última. Y es que en estos momentos en los que los viajes son un bien escaso, transportarse al valle del Salnés a través de una copa de Albariño es toda una experiencia que no hay que dejar pasar de largo.
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In an old 15th century building, in the Salnés valley (Pontevedra), it’s located Zárate, a family winery that has been taking care of their vineyards for seven generations and bringing the terroir to the glass through its wines, a terroir expressed by 6.5 hectares of vineyards that are distributed among 11 plots in which there’s no place for herbicides or chemical fertilizers.
Zárate Tras da Viña 2018 is an Albariño single-varietal from 50-year-old strains planted in deep soils rich in organic matter. The must of these hand harvested grapes ferments with indigenous yeasts in stainless steel tanks, and the resulting wine is aged for 24 months on its fine lees.
On the nose it’s a complex and mineral wine that doesn’t lack white and citrus fruits and bakery aromas. On the palate it’s a fresh wine, very elegant, structured, mineral, with good acidity, citric notes and a saline touch that make it really addictive.
It’s not the first time we’ve had a wine made by Eulogio Pomares, and it certainly won’t be the last. And in these moments when travel is a rare commodity, transporting to the Salnés valley through a glass of Albariño is an experience that shouldn’t be missed.

Zárate Tras da Viña 2018 Trasera