Con el Crianza de la riojana Consejo de la Alta nos ha pasado algo que no es muy frecuente pero a veces ocurre. Recién abierto, lo encontramos un tanto inexpresivo. No lo decantamos. Casi nunca lo hacemos. Por una parte, nos encanta descubrir matices a medida que el vino se oxigena. Por otra parte, los defectos aparecen con mayor claridad al primer golpe de nariz, al primer trago. Además, entendemos que un crianza no demasiado viejo ha de estar bebible desde el instante en el que se descorcha.
Así, le fuimos dando tiempo, le fuimos dando aire y finalmente decidimos guardarlo para el día siguiente, con tapón de vacío. Cuando lo volvimos a servir, al cabo de unas 24 horas, encontramos un vino diferente, con una buena carga de fruta roja en su fase olfativa que se traducía en una boca fina, agradable, balsámica, con algún recuerdo a caramelo, regaliz, una buena acidez…
Consejo de la Alta Crianza 2015 es un monovarietal de Tempranillo procedente de una única parcela (Pago de Peña Logroño) cuyas cepas, de más de 35 años y conducción en vaso, se desarrollan sobre un suelo arcilloso calcáreo con presencia de gravas. Tras una vendimia manual, en cajas, las uvas se despalillan, estrujan y encuban en depósitos de acero inoxidable de 10.000 litros, donde el mosto fermenta a temperatura controlada. Posteriormente, el vino hace una crianza de 14 meses en barricas usadas (de uno o dos vinos) de roble francés.
Es, en resumen, un crianza agradable que, en nuestro caso y en un primer momento, ha sido algo más tímido de lo que esperábamos.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Consejo de la Alta Crianza 2015 | 13,5 % | – | 12 euros |




