La cata oficial de la D. O. Bierzo, celebrada el 26 de junio en el espacio Fuego Verde de La Térmica Cultural de Ponferrada, otorgó la calificación de Excelente a la cosecha 2025. Un panel de 21 profesionales del sector evaluó a ciegas 14 vinos representativos de la denominación, que acumula así ocho calificaciones consecutivas en el escalón más alto desde 2018.
La cosecha 2025 en el territorio amparado por la Denominación de Origen Bierzo estuvo marcada por un verano seco y cálido que aceleró la maduración y generó cierto estrés hídrico hacia el final del ciclo, aunque la ausencia de lluvias durante la recolección —desarrollada entre el 17 de agosto y el 13 de octubre— permitió trabajar con calma y garantizar la sanidad de la fruta.
El resultado fue una vendimia de 10,6 millones de kilos, un 34 % más que la campaña anterior, de los cuales más de cinco millones correspondieron a Mencía y cerca de 3,8 millones a Godello. El panel, integrado por 21 profesionales del sector vitivinícola, evaluó a ciegas 14 vinos: cinco blancos, un clarete, dos rosados, cuatro tintos jóvenes y dos tintos que aún permanecían en barrica en el momento de la cata, una muestra que refleja la diversidad de elaboraciones amparadas por la denominación.
En esta ocasión y junto al presidente de la D. O., Adelino Pérez, en Nos Vamos de Vinos tuvimos el privilegio de formar parte del panel de cata y anunciar el veredicto de “Excelente”, en un acto que reunió a representantes institucionales, bodegueros, viticultores y medios de comunicación.
El Bierzo, entre la identidad y el desafío
La D. O. Bierzo agrupa hoy más de 70 bodegas, cerca de un millar de viticultores y algo más de 2.300 hectáreas de viñedo inscritas, cifras que no reflejan por sí solas la complejidad estructural de una denominación construida sobre el minifundio: la superficie media por viticultor ronda las dos hectáreas, repartidas en una media de catorce parcelas. Esa atomización, que históricamente ha dificultado la rentabilidad y la competitividad del vino de El Bierzo frente a zonas más productivas, es al mismo tiempo la razón por la que esta región conserva uno de los patrimonios de viñedo viejo más relevantes del mundo, con una edad media estimada en torno a los 75 años.
La viticultura de secano, los suelos de pizarra y cuarcita, y un clima de influencia atlántica atemperado por las formaciones montañosas que rodean la comarca completan un perfil territorial que la denominación ha sabido traducir en zonificación y en una política de clasificación por villas y parajes pionera en España en una clara apuesta por la calidad.
Sin embargo, la realidad del sector vitivinícola impone sus propios desafíos, y El Bierzo no es ajeno a ellos. Los bajos rendimientos del viñedo viejo y la estructura minifundista elevan los costes de producción por encima de la media nacional, hasta hacer que el kilo de uva de la región sea uno de los más costosos de nuestro país, lo que obliga a la denominación a sostener su apuesta en la calidad y en la diversificación.
Mencía y Godello vertebran hoy la identidad de la D. O. Bierzo y concentran el grueso de la producción —más de cinco y casi cuatro millones de kilos respectivamente en la última vendimia—, pero el repertorio varietal berciano incluye castas como Garnacha Tintorera, Merenzao, Estaladiña, Doña Blanca, Malvasía o Palomino cuya puesta en valor constituye una vía estratégica para ampliar el abanico de propuestas y reforzar la posición de la denominación en un mercado cada vez más exigente.

Un escenario a la altura del momento
El acto tuvo lugar en el espacio Fuego Verde de La Térmica Cultural de Ponferrada, la antigua sala de calderas de la central térmica Compostilla I, donde treinta helechos arborescentes procedentes de Australia y Nueva Zelanda —algunos de más de trescientos años y hasta siete metros de altura—, junto a otras veinte especies vegetales, han colonizado el hormigón industrial desde 2016 en una instalación diseñada por el artista e interiorista mexicano Jerónimo Hagerman.
La vegetación que regresa al lugar donde la industria extrajo durante un cuarto de siglo la energía acumulada por los bosques del Carbonífero es algo más que un escenario atractivo para un evento de marcado carácter promocional. Pocas metáforas resultan tan elocuentes para enmarcar la cata de una añada vitivinícola en una región que no debe conformarse con vender vino, sino que ha de aspirar a hacer todo lo posible por trasladar su paisaje a todas y cada de una de las botellas en cuyas etiquetas se lea la palabra “Bierzo”.
Las claves de la calificación de la añada 2025 de la D. O. Bierzo
- La D. O. Bierzo califica la añada 2025 como Excelente.
- Es la octava calificación de Excelente consecutiva desde 2018.
- La cata se celebró el 26 de junio en La Térmica Cultural de Ponferrada.
- El panel lo integraron 21 profesionales que evaluaron 14 vinos a ciegas.
- La vendimia 2025 alcanzó 10,6 millones de kilos, un 34% más que en 2024.
- Nos Vamos de Vinos formó parte del panel y anunció el veredicto junto al presidente Adelino Pérez.
- La D. O. cuenta con más de 70 bodegas, cerca de un millar de viticultores y 2.300 hectáreas inscritas.
- El Bierzo posee uno de los mayores patrimonios de viñedo viejo del mundo, con una edad media de 75 años.
- El minifundio encarece la producción, lo que exige apostar por calidad y diversificación varietal.
- Más allá de Mencía y Godello, variedades como Merenzao, Estaladiña o Doña Blanca representan una vía estratégica de futuro.
