Cinco años de trabajo en una viña sin recoger nada a cambio. Esa es la paciencia que hay detrás de Valle del Recunco Garnacha Tintorera 2025, un rosado nacido de una parcela abandonada en Villalibre de la Jurisdicción, en pleno Bierzo.
Valle del Recunco es un proyecto familiar, el de Familia Arias Vidal Viticultores. Tras generaciones cultivando viñas en el Bierzo, en 2016 tomaron la decisión de mantener las viñas plantadas entre 1890 y 1930, trabajadas siempre a mano por lo abrupto del terreno. Sus viñedos se sitúan entre los 540 y los 600 metros de altitud, con suelos predominantemente arcillosos y con canto rodado. Más allá del vino, la bodega afirma estar comprometida con la recuperación de viñedos antiguos abandonados cerca de sus tierras, y este rosado es un buen ejemplo de ello.
La historia de Valle del Recunco Garnacha Tintorera 2025 empieza en 2019, cuando la familia Arias Vidal compra una parcela abandonada a una vecina que ya no podía trabajarla. En realidad son dos parcelas limítrofes, las dos últimas de Villalibre en el límite con Toral de Merayo, con unos 1.900 metros cuadrados entre ambas y orientadas al norte; apenas 0,19 hectáreas con pendientes que van del 40 % en la parte más alta al 10 % en la más baja. El suelo es casi todo de arcilla, con algo de canto rodado en la parte alta, y las cepas figuran en el registro vitivinícola con fechas de plantación de 1920 y 1930, por lo que son, al menos, de esa edad, ya que no era infrecuente registrar las plantaciones con unos pocos años de demora. Todo el viñedo es de Garnacha Tintorera, una de las pocas variedades de pulpa roja, plantada en el Bierzo tras la filoxera para aportar a los coupages color, estructura e incluso acidez; una variedad que todavía es poco habitual encontrarla como monovarietal, y mucho menos en un rosado.
Del abandono a la primera cosecha
Entre 2019 y 2023 se trabajó la viña para recuperarla, pero no dio nada ni era ese el objetivo. En 2024 ya hubo algo de uva, muy poca y desequilibrada, por lo que fue desechada y no se vinificó. Fue en 2025 cuando por fin llegó una cosecha de alrededor de 1.100 kilos. Una vez en bodega, la uva se despalilla y pasa a la prensa, con rendimientos inferiores al 50 %: de esos kilos salen algo más de 400 litros de mosto.
José David Arias Vidal, autor del Valle del Recunco Garnacha Tintoreta 2025, elabora este monovarietal de Garancha Tintorera, la mitad en depósito y la otra mitad en barrica francesa de 500 litros, donde las uvas fermentan de manera espontánea con levaduras autóctonas. Valle del Recunco Rosado Garnacha 2025 tiene una crianza de seis meses sobre lías, sin bâtonnages en esos mismos depósitos. Apenas se filtra y se estabiliza en frío tras un trasiego.
En copa, Valle del Recunco Garnacha Tintorera 2025 muestra un color fresa traslúcido. La nariz es discreta y limpia, con fruta roja, una nota cítrica y otra herbal. En boca tiene una acidez alta en un trago directo, fresco e intenso, con recuerdos a fruta roja, es un rosado largo, delicioso y realmente interesante que nos muestra el potencial de la Garnacha Tintorera para elaborar rosados, así como el buen hacer y la paciencia de una familia que ha invertido cinco años en devolver la vida a una viña cuya antigua propietaria ya no podía trabajarla.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Valle del Recunco Garnacha Tintorera 2025 | 13,5 % | 537 botellas de 75 cl | ~23 euros |
Las claves de Valle del Recunco Garnacha Tintorera 2025
- Origen: Villalibre de la Jurisdicción, en el Bierzo.
- Variedad: Garnacha Tintorera.
- Viñedo: Dos parcelas recuperadas del abandono, con unos 1.900 m², cepas plantadas en 1920 y 1930, orientación norte y pendientes de hasta el 40 %.
- Recuperación: La familia trabajó la viña entre 2019 y 2023 sin obtener cosecha. Tras una pequeña producción descartada en 2024, en 2025 llegaron unos 1.100 kilos de uva.
- Elaboración: Despalillado y prensado, con un rendimiento inferior al 50 %. La mitad fermenta en depósito y la otra mitad en barrica francesa de 500 litros, con levaduras autóctonas y fermentación espontánea.
- Crianza: Seis meses sobre lías, sin bâtonnage.
- Perfil sensorial: Color fresa translúcido, fruta roja, notas cítricas y herbales. Acidez alta, trago fresco, directo e intenso, con buena longitud.
- Identidad: Un rosado que reivindica el potencial de la Garnacha Tintorera y la recuperación de viñedos antiguos abandonados.








