En los años 30, Santiago López inició en la Ribera del Duero un proyecto familiar que cobró impulso definitivo en los años 80, cuando su hijo, también llamado Santiago, decidió dar el paso de embotellar sus propios vinos y crear Bodegas López Cristóbal. El nombre es el resultado de unir dos apellidos: López, el suyo, y Cristóbal, el de su esposa Lola. Hoy es Galo, tercera generación de la familia, quien está al frente de la bodega y quien ha impreso en ella un carácter muy personal.
La bodega, ubicada en Roa (Burgos), trabaja 70 hectáreas de viñedo propio repartidas entre los términos de Roa y Pedrosa de Duero, con el Tempranillo (conocido en la zona como Tinta del País) como variedad protagonista, complementado por Merlot y Albillo Mayor. En López Cristóbal la pasión por la viticultura se ha transmitido de generación en generación con una convicción clara: el cuidado del viñedo es la seña de identidad de la bodega, y es en la viña donde el vino empieza a hacerse. El viñedo se maneja de forma sostenible, respetando el medio ambiente y defendiendo los valores ecológicos, con una vendimia siempre manual y en cajas para evitar cualquier daño en las uvas.
La Linde 2025 es el vino más fresco y frutal de la bodega y, a partir de esta añada, el primer vino de López Cristóbal en obtener la certificación ecológica, un paso que Galo López entiende como el inicio de un camino necesario para llevar un paso más allá la filosofía de la casa de cara a la siguiente generación. Se trata de un coupage de 95 % Tempranillo y 5 % Merlot procedente de la finca La Linde, de la que toma su nombre, situada junto a la propia bodega, a 770 metros de altitud, sobre suelos calcáreo-limosos, con cepas de unos 25 años.
La vendimia es manual, en cajas, con paso posterior por mesa de selección. Una vez en bodega, las uvas fermentan a una temperatura controlada de alrededor de 23 ºC. La crianza es muy breve: tres meses en barrica de roble francés, seguidos de otros tres meses de crianza en botella antes de salir al mercado.
En copa, La Linde 2025 se presenta con un color rojo picota intenso. Su nariz nos recuerda a los palotes de fresa, con fresa y frutas del bosque acompañadas de una ligerísima nota balsámica. En boca tiene una acidez justa y un tanino domado en un trago muy frutal, fácil y de buena intensidad, sin pretensiones de complejidad, perfecto para una charla con amigos. Es un vino bien hecho que ofrece una sensación de calidad no demasiado habitual en este segmento de precio y que tiene muy claro cuál es su momento y cuál es su público.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| López Cristóbal La Linde 2025 | 14,5 % | – | ~10,25 euros |
Las claves de La Linde 2025
- Origen: Ribera del Duero (Roa y Pedrosa de Duero, Burgos), a 770 metros de altitud.
- Variedades: 95 % Tempranillo y 5 % Merlot.
- Viñedo: Finca La Linde, junto a la bodega. Suelos calcáreo-limosos y cepas de unos 25 años.
- Filosofía: Proyecto familiar con viticultura sostenible. El trabajo en la viña como eje central para definir el vino.
- Elaboración: Vendimia manual en cajas, selección en bodega y fermentación a temperatura controlada. Crianza breve: tres meses en barrica de roble francés y tres meses en botella.
- Notas de cata: Color rojo picota intenso. Nariz muy frutal, con fresa, frutas del bosque y un ligero toque balsámico. En boca es fácil, con acidez ajustada y tanino domado, en un trago jugoso, directo y de buena intensidad.
- Identidad: Un tinto joven, accesible y honesto, pensado para disfrutar sin complicaciones, donde la fruta es la protagonista absoluta.




