Las Moradas de San Martín Senda Eco 2021: Una Garnacha deliciosamente fresca de una bodega comprometida con su entorno

Senda, rebautizado como Senda Eco por su certificación ecológica, es el vino de acceso de Las Moradas de San Martín, bodega que elabora sus vinos con uvas procedentes de las 23 hectáreas de sus propios viñedos (mayormente viejos), ubicados en la finca Pago de los Castillejos, en la cota más alta de San Martín de Valdeiglesias (Madrid).

Ser el vino de acceso no es sinónimo de ser un vino básico y, de hecho, hemos encontrado esta añada especialmente fina, fresca e impecable, como si todos los astros se hubieran alineado para sacar lo mejor de su terruño de suelos arenosos ubicado a casi 900 metros de altitud.

Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Etiqueta trasera. Contraetiqueta
La actual añada 2021 de Senda es la primera con certificación ecológica.

Para elaborar Senda Eco 2021, Isabel Galindo –la enóloga– ha elegido cepas de Garnacha de entre 40 y 85 años conducidas en vaso y cultivadas en estricto secano según los preceptos de la agricultura biodinámica. Vendimiados en caja y de noche, los racimos son seleccionados y despalillados. Las uvas se encuban por parcelas, y la fermentación arranca de forma espontánea con levaduras autóctonas, sin correcciones ni aditivos, con suaves y escasos remontados y sin bazuqueos para evitar romper las pieles. Tras una maceración ligera, el vino se descuba antes de que concluya la fermentación alcohólica. Acabada ésta y la maloláctica (con bacterias autóctonas), el vino se somete a una crianza de diez meses en barricas de roble europeo de 500 litros de entre tres y cinco usos, y foudres, para pasar a ensamblarse en un depósito. Finalmente, el vino se embotella sin filtrado ni clarificación y permanece casi un año y medio descansando en la bodega antes de salir al mercado.

Al catarlo encontramos un vino de color rojo picota y capa media baja. Su sugerente nariz combina fruta roja con aromas de campo, lavanda, violetas y notas especiadas. En boca nos recibe con una buena acidez, un trago fácil, directo y equilibrado, con una estructura ligera, suficiente intensidad y una moderada longitud. Es un vino fácil, frutal, varietal, carente de esa sensación alcohólica habitual en la Garnacha que transmite a cada trago la buena calidad de su fruta y el respeto de la elaboración; una impecable Garnacha deliciosamente fresca de una bodega comprometida con su entorno.

Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Detalle de la etiqueta
VinoAlcoholProducciónPrecio (75 cl)
Las Moradas de San Martín Senda Eco 202114 %32.796 botellas de 75 cl9,50 euros

Un pequeño gesto que ahorra muchos kilos de CO2

La botella vacía de Senda Eco 2021 pesa 393 gramos, por lo que es unos 200 gramos más ligera que una botella borgoñona convencional. Supongamos que las 32.796 botellas de esta añada salen de la bodega y recorren una media de 500 kilómetros, 400 de ellos en un eficiente camión de gran tonelaje y los 100 restantes en una furgoneta de reparto, mucho menos eficiente por su menor capacidad de carga.

Cada botella, llena, pesa unos 1.150 gramos, por lo que el lote pesa 37.715 kilos. Desplazar esa masa en camiones de gran tonelaje durante 400 kilómetros conllevará quemar algo más de 75 litros de gasóleo (unos 15 l/100 km por cada 30 toneladas transportadas), equivalentes a liberar unos 200 kilos de CO2 a la atmósfera (2,67 kg de CO2 por litro de gasóleo). El transporte en furgoneta en los 100 kilómetros restantes supone quemar en torno a un litro de gasóleo por cada 100 kilos (6 l/100 km para transportar 600 kilos), lo que añade una tonelada extra de CO2.

Pero, ¿qué pasa si a esos 37.715 kilos le sumamos los 6.560 kilos que pesaría el mismo lote de vino en una botella más convencional? Sencillamente, desplazaríamos un 17 % más de masa y emitiríamos un 17 % más de CO2 a la atmósfera; concretamente algo más de 200 kilos, que es el CO2 que absorben 10 árboles a lo largo de un año. Y eso es sólo el transporte. Para calcular el impacto total habría que considerar toda la energía empleada a lo largo del ciclo de vida de la botella, desde que se extraen y transportan las materias primas hasta que se recicla, y en todos esos pasos, su menor masa supone echar menos CO2 a la atmósfera. Así que un pequeño gesto como usar una botella más ligera supone dejar de emitir a la atmósfera muchos kilos de CO2.

Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Peso de la botella

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Las Moradas de San Martín Senda Eco 2021: A deliciously fresh Grenache from a winery committed to its environment

Senda, renamed Senda Eco for its organic certification, is the entry-level wine from Las Moradas de San Martín, a winery that makes its wines with grapes from the 23 hectares of its own (mostly old) vineyards, located on the Pago de los Castillejos estate, at the highest point of San Martín de Valdeiglesias (Madrid).

Being the entry-level wine is not synonymous with being a basic wine and, in fact, we’ve found this vintage to be especially fine, fresh and impeccable, as if all the stars had aligned to bring out the best of its terroir of sandy soils located at almost 900 meters above sea level.

To make Senda Eco 2021, Isabel Galindo – the winemaker – has chosen Grenache vines between 40 and 85 years old, trained in goblet and grown in strict dry conditions according to the precepts of biodynamic agriculture. Harvested in boxes at night, the bunches are selected and destemmed. The grapes are placed in vats by plot, and fermentation begins spontaneously with native yeasts, without corrections or additives, with gentle and scarce pumping over and without punching down to avoid breaking the skins. After a light maceration, the wine is racked before the alcoholic fermentation is complete. Once this malolactic conversion (with native bacteria) have finished, the wine is aged for ten months in 500-litre European oak barrels of between three and five uses, and foudres, before being blended in a tank. Finally, the wine is bottled without filtering or clarification and remains for almost a year and a half resting in the winery before being released to the market.

Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Cápsula
Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Corcho

When tasting it, we find a cherry red wine with a medium-low layer. Its suggestive nose combines red fruit with aromas of the countryside, lavender, violets and spicy notes. On the palate it welcomes us with good acidity, an easy, direct and balanced drink, with a light structure, enough intensity and moderate length. It’s an easy, fruity, varietal wine, lacking that alcoholic sensation that is common in Grenache wines, which transmits with each sip the good quality of its fruit and the respect of the production; an impeccable, deliciously fresh Grenache from a winery committed to its environment.

A small gesture that saves many kilos of CO2

The empty bottle of Senda Eco 2021 weighs 393 grams, so it’s about 200 grams lighter than a conventional Burgundy style bottle. Let’s assume that the 32,796 bottles of this vintage leave the winery and travel an average of 500 kilometers, 400 of them in an efficient heavy-duty truck and the remaining 100 in a delivery van, much less efficient due to its lower load capacity.

Each full bottle weighs around 1,150 grams, so the batch weighs 37,715 kilos. Moving that mass in heavy-duty trucks for 400 kilometres will involve burning just over 75 litres of diesel (around 15 l/100 km for every 30 tonnes transported), equivalent to releasing around 200 kilos of CO2 into the atmosphere (2.67 kg of CO2 per litre of diesel). Transporting the remaining 100 kilometres by van means burning around one litre of diesel for every 100 kilos (6 l/100 km to transport 600 kilos), which adds an extra tonne of CO2.

But what happens if we add to those 37,715 kilos the 6,560 kilos that the same batch of wine would weigh in a more conventional bottle? We would simply move 17% more mass and emit 17% more CO2 into the atmosphere – more than 200 kilos, which is the CO2 absorbed by 10 trees over the course of a year. And that’s just the transport. To calculate the total impact, we would have to consider all the energy used throughout the life cycle of the bottle, from the extraction and transport of the raw materials to the recycling, and in all these steps, its lower mass means less CO2 is released into the atmosphere. So a small gesture like using a lighter bottle means stopping the emission of many kilos of CO2 into the atmosphere.

Las Moradas de San Martín Senda Garnacha Tinta 2021. Madrid. Gredos. Peso de la botella
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