Paixar Viña de Vaca 2022: La voz de 950 cepas plantadas en 1910

Hoy vamos a viajar, vamos a situarnos en una ladera rodeados de castaños donde la pendiente del 60 % hace que la gravedad parezca tirar de nosotros hacia el fondo del valle. Estamos en una pequeña viña de 950 cepas que susurran una historia de supervivencia, la historia de todo lo que han vivido desde que fueron plantadas en 1910 a 900 metros de altitud, en suelos pobres de pizarra. Hoy vamos a viajar hasta el paraje de Viña de Vaca, en Dragonte, un pequeño pueblo perteneciente a Corullón en el corazón del Bierzo. Este viaje lo vamos a realizar a través del vino más especial de los que hasta ahora ha elaborado Alejandro Luna, un vino mineral y complejo que transmite la esencia de la tierra de donde proviene.

Paixar Viña de Vaca 2022 es un monovarietal de Mencía procedente de esas 950 cepas de la viña que visitamos hoy a través de una copa. La vendimia manual, llevada a cabo en cajas, tuvo lugar entre el 25 y el 30 de septiembre. Las uvas fueron parcialmente estrujadas y fermentaron, con levaduras autóctonas, en un foudre de roble abierto durante aproximadamente un mes. La fermentación maloláctica espontánea se realizó en barricas de roble francés, y el vino tuvo una crianza de doce meses en barricas de roble francés de 500 litros.

Paixar Viña de Vaca 2022. Cápsula.
Paixar Viña de Vaca 2022. Corcho..

Al descorchar la botella número 375 de las 666 producidas en 2022, la primera añada de Paixar Viña de Vaca, encontramos un vino de un color rojo picota de capa media alta. Su nariz es mineral y compleja; en ella también encontramos fruta roja madura, aromas herbales de campo y una ligera nota de laca. En boca, el vino retoma su carácter mineral, con una buena acidez y un trago intenso, complejo y largo, con un tanino domado que un poco más de tiempo en botella acabara de pulir. Es un vino en el que la pizarra y el monte se combinan en notas minerales y balsámicas que nos hacen viajar a esa ladera situada a 900 metros de altitud, donde 950 cepas plantadas en 1910 nos susurran su historia.

Paixar Viña de Vaca 2022. Caja de madera y botella.
VinoAlcoholProducciónPrecio (75 cl)
Paixar Viña de Vaca 202213,5 %666 botellas de 75 cl65 euros 

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Paixar Viña de Vaca 2022: The voice of 950 vines planted in 1910

Today, let’s embark on a journey to a hillside surrounded by chestnut trees, where a steep 60% slope feels like gravity is pulling us down to the valley floor. Here we are in a small vineyard of 950 vines, each whispering a tale of survival, sharing everything they’ve endured since they were planted in 1910 at 900 meters above sea level, rooted in nutrient-poor slate soil. Today, our journey takes us to Viña de Vaca, a site in Dragonte, a tiny village belonging to Corullón in the heart of Bierzo. This journey will be experienced through the most special wine Alejandro Luna has made to date, a mineral, complex wine that embodies the essence of its birthplace.

Paixar Viña de Vaca 2022. Trasera.

Paixar Viña de Vaca 2022 is a single-varietal Mencía, sourced from those 950 vines that we visit today through a glass. The manual harvest, carried out in small crates, took place from September 25th to 30th. The grapes were partially crushed and fermented with native yeasts in an open oak foudre for approximately one month. Spontaneous malolactic fermentation happened in French oak barrels, followed by 12 months of aging in 500-liter French oak barrels.

Upon uncorking bottle number 375 of the 666 produced in 2022, the first vintage of Paixar Viña de Vaca, we discover a wine with a medium-high intensity cherry red color. Its nose is both mineral and complex; we also find ripe red fruit, herbal countryside aromas, and a slight hint of lacquer. On the palate, the wine’s mineral character reemerges, offering good acidity and an intense, complex, and lengthy experience, with well-rounded tannins that a little more time in the bottle will further refine. This is a wine where slate and forest merge in mineral and balsamic notes, transporting us to that hillside at 900 meters altitude, where 950 vines planted in 1910 whisper their story to us.

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