Tío Pepe en Rama 2026: El fino más puro de González Byass

Cada primavera, en la Bodega de la Constancia de González Byass, tiene lugar un ritual que se repite desde hace diecisiete años: la búsqueda de las mejores botas para dar vida a Tío Pepe en Rama. Antonio Flores —enólogo y master blender de la casa—, lo hace junto a su hija Silvia —assistant winemaker—, y el resultado es una selección de las botas que representan la esencia más pura del fino Tío Pepe.

González Byass nació en 1835 cuando Manuel María González Ángel, con solo 23 años, decide probar fortuna en el negocio de los vinos de Jerez. Para adentrarse en un mundo que le era desconocido, busca el consejo de su tío materno José Ángel y Vargas —a quien llama cariñosamente “mi tío Pepe”—, y en agradecimiento bautiza las botas de su Solera Fundacional con ese nombre. Casi dos siglos después, González Byass sigue siendo una empresa familiar con presencia en más de cien países, y Tío Pepe es su referencia más icónica: un fino que ha trascendido el mundo vitícola para convertirse en un símbolo de Jerez con una imagen reconocible en todas partes y un luminoso en la Puerta del Sol de Madrid que tiene la categoría de patrimonio urbano.

Tío Pepe en Rama 2026. Cápsula.
Tío Pepe en Rama 2026. Tapón.

Tío Pepe en Rama 2026 es un monovarietal de Palomino procedente de los pagos de Macharnudo y Carrascal, cuyos viñedos crecen sobre los característicos suelos de albariza. Tras una vinificación convencional, el vino envejece en bota de roble americano siguiendo el sistema de soleras y criaderas durante un mínimo de cinco años, con la flor —la capa de levaduras que protege el vino de la oxidación— como elemento central de su crianza biológica. La saca se realiza en primavera, el momento en que el velo de flor alcanza su máximo esplendor. Tras un otoño de corte primaveral y lluvioso y un invierno templado y también pasado por agua, el velo de flor se ha mantenido intacto. La selección de 2026 recoge 95 botas de las soleras de los pagos de Macharnudo y Carrascal. El vino se embotella sin filtrar ni clarificar buscando ser la expresión más pura del Fino Tío Pepe.

En copa, Tío Pepe en Rama 2026 presenta un color amarillo dorado ligeramente turbio, como resultado de su crianza bajo velo de flor y de haber sido embotellado sin filtrar ni clarificar. Su nariz nos lleva al fino clásico, con los aromas florales, herbales y de panadería procedentes de la crianza bajo velo, acompañados de notas minerales y yodadas. En boca es un fino intenso, con una buena acidez que acompaña durante todo el trago y un final ligeramente sápido y amargo que se desvanece poco a poco.

En esta ocasión, Tío Pepe Fino en Rama nos llama la atención por su intensidad y su carácter de fino clásico, que lo convierten en un vino gastronómico que llega a la copa tal y como sale de la bota.

VinoAlcoholProducciónPrecio (75 cl)
Tío Pepe en Rama 202615,3 %20,40 euros

Las claves deTío Pepe en Rama 2026

Origen: Jerez de la Frontera, en los pagos de Macharnudo y Carrascal. Suelos de albariza.

Filosofía: Selección de las botas que mejor representan la expresión más pura y auténtica de Tío Pepe.

Elaboración: Crianza biológica durante al menos cinco años en botas de roble americano mediante el sistema de soleras y criaderas.

Notas de cata: Color amarillo dorado ligeramente turbio. Nariz de perfil clásico, con notas florales, herbales, de panadería, mineralidad y recuerdos yodados. En boca es intenso, con buena acidez, carácter salino y un final ligeramente amargo y sápido.

Identidad: Un fino gastronómico e intenso, que muestra el lado más clásico del fino.


🇬🇧

Tío Pepe en Rama 2026: The purest expression of González Byass fino

Each spring, a ritual that has been repeated for seventeen years takes place in the Bodega de la Constancia at González Byass: the search for the finest butts to give life to Tío Pepe en Rama. Antonio Flores — the house’s head winemaker and master blender — conducts this search alongside his daughter Silvia, the assistant winemaker, and the result is a selection of the butts that best represent the purest essence of Tío Pepe fino.

González Byass was founded in 1835, when Manuel María González Ángel, just 23 years old, decided to try his luck in the Jerez wine trade. Entering a world entirely unfamiliar to him, he sought the counsel of his maternal uncle, José Ángel y Vargas — whom he affectionately called «mi tío Pepe» — and in gratitude named the butts of his Founding Solera after him. Nearly two centuries later, González Byass remains a family-owned company with a presence in over a hundred countries, and Tío Pepe is its most iconic expression: a fino that has transcended the wine world to become a symbol of Jerez, instantly recognisable wherever it is seen, and whose illuminated sign on Madrid’s Puerta del Sol has been declared part of the city’s urban heritage.

Tío Pepe en Rama 2026. Etiqueta trasera.

Tío Pepe en Rama 2026 is a single-varietal Palomino sourced from the pagos of Macharnudo and Carrascal, whose vineyards grow on the region’s characteristic albariza soils. After conventional vinification, the wine ages in American oak butts under the solera and criadera system for a minimum of five years, with the flor — the yeast layer that protects the wine from oxidation — as the defining element of its biological ageing. The saca takes place in spring, when the velo de flor reaches its peak development. Following an autumn that was fresh and rainy, and a mild, similarly wet winter, the flor remained intact throughout. The 2026 selection draws on 95 butts from the soleras of the Macharnudo and Carrascal pagos. The wine is bottled unfiltered and unfined, in pursuit of the purest possible expression of Fino Tío Pepe.

In the glass, Tío Pepe en Rama 2026 is a lightly hazy golden yellow, a natural result of its ageing under flor and of being bottled without filtration or fining. On the nose, it speaks the language of classic fino: floral, herbal and bread-dough notes born of ageing beneath the yeast veil, with mineral and iodine undertones. On the palate, it is an intense fino with a lively acidity that carries through from start to finish, and a faintly savoury, bitter close that fades gradually and gracefully.

On this occasion, Tío Pepe Fino en Rama stands out for its intensity and its assured classic-fino character — a wine of real gastronomic versatility that arrives in the glass exactly as it left the butt.

↓↓ Gracias por compartir este contenido ↓↓