Ubicada en Vadocondes, en una de las zonas más altas de Ribera del Duero, Bodegas Hacienda Miguel Sanz elabora tres vinos en tres clásicos estilos: cosecha, roble y crianza; todos ellos llevan el mismo nombre: Alacer, que en latín significa “entusiasmo”.
Los viñedos de esta bodega, perteneciente al grupo Bodegas Riojanas, están situados a más de 900 metros de altitud y son conducidos en vaso.
Alacer Crianza 2019 es un monovarietal de Tempranillo procedente de la parcela Los Hoyos, donde las cepas, plantadas a 909 metros de altitud sobre suelos arcillosos calcáreos, tienen más de 50 años de edad. En general, las viñas de Hacienda Miguel Sanz presentan, además, una elevada densidad de plantación para provocar la competencia entre sus raíces y obligar a que estas se desarrollen de la manera más vertical posible.
Tras una rigurosa selección en el viñedo y una vendimia manual, en cajas de 15 kilos, las uvas llegan a la bodega, donde pasan por una mesa de selección y son despalilladas antes de ser encubadas por gravedad mediante un depósito OVI de 1.000 kg; un depósito que se eleva mediante un puente grúa para evitar así el uso de bombas que puedan dañar las uvas.

La fermentación tiene lugar en depósitos de acero inoxidable, de 15.000 litros, de gran anchura para permitir un mayor contacto entre líquidos y sólidos. Posteriormente, el vino se somete a una crianza de doce meses en barricas de roble francés.
Alacer se presenta en copa con un color rojo picota. En nariz, encontramos fruta roja y negra acompañada de especias, monte bajo y notas de café y regaliz. En boca tiene una buena acidez y un tanino domado en un trago frutal, con un posgusto especiado.
Es, en definitiva, un crianza clásico con una buena relación entre calidad y precio, perfecto para viajar a través de la copa a una de las zonas más altas de la Ribera del Duero.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Alacer Crianza 2019 | 14 % | – | 11 euros |



