Thanisch Riesling Trocken 2018 & Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2017

Cada día nos gustan más los Riesling, y hay que reconocer que el hecho de estudiarlos en el WSET 2 y saber un poquito más de ellos te ayuda a apreciarlos más, si cabe. Y precisamente como ejercicio de cata de este curso, descorchamos (o, “desenroscamos”, más bien) estas dos botellas del mismo productor: Wwe. Dr. H. Thanisch.
Thanisch Riesling Trocken 2018 (el de la derecha) es un monovarietal de uvas vendimiadas a mano en viñedos del valle del Mosela, cuyo mosto fermenta en pequeños depósitos de acero inoxidable, donde el vino hace una breve crianza. En copa muestra un color amarillo pajizo, no muy intenso, mientras que en nariz sí resulta exuberante, con intensos aromas a rosas, manzana fresca, limón y un toque a albaricoque. Su boca es mucho más discreta, pero muy agradable, con una fantástica acidez que le aporta estructura. Se bebe bien, es fresco y te hace desear probar la gama alta que también elabora la bodega.
Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2017 (el de la izquierda) es un monovarietal de uvas procedentes de una parcela seleccionada (Badstube), vendimiadas a mano, prensadas y fermentadas hasta alcanzar el nivel de dulzor deseado.
De color amarillo pajizo, exhibe también una nariz intensa, en la que las notas florales desaparecen para dar paso a una fruta más madura (melocotón con notas cítricas), miel y caramelo. En boca es dulce, conserva cierta acidez, presenta un cuerpo graso y notas lácteas.
A pesar de ser un vino de (supuestamente) mayor calidad y de tener nada menos que 92 puntos Parker, lo encontramos poco equilibrado, quizás algo pesado; uno de esos vinos que no te invita a servirte otra copa.
Quizá una de las cosas que más nos gustan de los Riesling de zonas emblemáticas como Mosela es que son vinos únicos e inconfundibles, frescos, aromáticos, con una enorme personalidad, incluso en las elaboraciones de las gamas más básicas.

Thanisch Riesling Trocken 2018 & Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2017 Cápsulas

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Every day we like Rieslings more, and we have to admit that studying them at WSET 2 and knowing a little more about them helps you appreciate them more, if that’s possible. And precisely as a tasting exercise of this course, we opened up these two bottles from the same producer: Wwe. Dr. H. Thanisch.
Thanisch Riesling Trocken 2018 (the one on the right) is a single-varietal of hand harvested grapes from vineyards located at the Moselle Valley, whose must ferments in small stainless steel tanks, where the wine is briefly aged. In the glass it shows a straw yellow colour, not very intense, while on the nose it’s exuberant, with intense aromas of roses, fresh apple, lemon and a touch of apricot. Its palate is much more discreet, but very pleasant, with a fantastic acidity that gives it structure. It’s easily drinkable, fresh and it makes you want to try the top range that the winery also makes.
Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2017 (the one on the left) is a single-varietal of grapes from a selected plot (Badstube), hand harvested, pressed and fermented until reaching the desired level of sweetness.
Straw yellow in color, it also exhibits an intense nose, in which the floral notes disappear to give way to more mature fruit (peach with citrus notes), honey and caramel. In the palate it’s sweet, retains a certain acidity, has a glyceric body and milky notes.
Despite being a (supposedly) higher quality wine and being rated no less than 92 Parker points, we find it unbalanced, perhaps somewhow heavy; one of those wines that doesn’t invite you to pour yourself another glass inmediately.
Perhaps one of the things we like the most about Rieslings from emblematic areas such as Moselle is that they are unique and unmistakable wines, fresh, aromatic, with an enormous character, even in the most basic ranges.

Thanisch Riesling Trocken 2018 & Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2017 Traseras