En Villanueva de la Jara, Cuenca, dentro de la D. O. Manchuela, se encuentra Bodegas y Viñedos Ponce, una bodega familiar fundada por Juan Antonio Ponce en el año 2005 con el fin de poner en valor los viñedos heredados de su abuelo. Juan Antonio, enólogo formado en la Escuela de Viticultura y Enología de Requena y curtido junto a Telmo Rodríguez en diferentes regiones de España y Francia, regresó a su tierra natal con una misión clara: reivindicar las variedades autóctonas de Manchuela, entre las que se encuentra la Albilla.
Ponce Blanco 2022, conocido como Reto hasta la añada 2022, es un monovarietal de Albilla, una uva autóctona de una pequeña zona de Manchuela que no está emparentada con los Albillos. Las uvas proceden de 10 hectáreas de viñedo con más de 50 años de edad, distribuidas en las parcelas Media Legua, Ponza, Larras, Curilla, Fonta y Lincha. Los suelos calcáreos, graníticos y arcillo-calcáreos de estas parcelas, trabajados bajo una viticultura ecológica que sigue los principios de la biodinámica, aportan esa mineralidad tan característica que define la personalidad austera de este vino.
La filosofía de mínima intervención de la bodega se refleja en cada paso del proceso. Sin tratamientos químicos desde 2007, utilizando cubiertas vegetales de hierbas autóctonas para proteger el suelo y siguiendo el calendario lunar para la poda y las labores del viñedo, Ponce ha creado un ecosistema donde las cepas, algunas de pie franco, se expresan libremente. La fermentación, con levaduras autóctonas, se lleva a cabo en barricas de 600 litros y foudres de 1.000 litros. Ponce Blanco 2022 tiene una crianza de siete meses sobre lías que permite que la Albilla de Manchuela mantenga su frescura natural.
Cuando servimos una copa de Ponce Blanco 2022, nos encontramos con un vino de color amarillo pajizo que nos recibe con aromas cítricos, frutas blancas, hierbas silvestres y notas minerales y de panadería. En boca se revela equilibrado, mineral y con buena acidez, en un trago donde las notas cítricas, con toques de pomelo, se combinan con un ligero amargor que otorgan al vino una gran personalidad.
Este vino, con una producción limitada de 17.000 botellas, es un fiel representante de su terruño y la demostración de que las variedades autóctonas, trabajadas con respeto y paciencia, pueden ofrecer vinos auténticos con una marcada personalidad.
🌸 Ponce Blanco 2022: En seis claves
🏡 Origen familiar: Bodega fundada por Juan Antonio Ponce que reivindica las variedades autóctonas de Manchuela.
🍇 Variedad y viñedo: 100 % Albilla. Viñas viejas de más de 50 años trabajadas en ecológico y biodinámico.
🍷 Filosofía: Mínima intervención. Viticultura sin químicos desde 2007 y respeto máximo al viñedo.
🛠️ Elaboración: Fermentación con levaduras autóctonas en barricas y foudres. Crianza de 7 meses sobre lías.
👃👄 Perfil sensorial: Amarillo pajizo. Aromas cítricos, fruta blanca, hierbas, mineralidad y panadería. Boca equilibrada, fresca, con toques de pomelo y un amargor final muy personal.
🌟 Identidad: La Albilla de Manchuela en versión pura y auténtica, con alma de terruño.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Ponce Blanco 2022 | 12 % | 17.000 botellas de 75 cl | ~15 euros |
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Ponce Blanco 2022: The expression of Manchuela’s Albilla
In Villanueva de la Jara, Cuenca, within the D.O. Manchuela, you’ll find Bodegas y Viñedos Ponce, a family winery founded by Juan Antonio Ponce in 2005 with the aim of adding value to the vineyards inherited from his grandfather. Juan Antonio, an enologist trained at the School of Viticulture and Enology of Requena and seasoned alongside Telmo Rodríguez in different regions of Spain and France, returned to his homeland with a clear mission: to champion the native varieties of Manchuela, among which is the Albilla.
Ponce Blanco 2022, known as Reto until the 2022 vintage, is a monovarietal Albilla wine, a native grape from a small area of Manchuela that is not related to the Albillos. The grapes come from 10 hectares of vineyard over 50 years old, distributed across the parcels Media Legua, Ponza, Larras, Curilla, Fonta and Lincha. The calcareous, granitic and clay-calcareous soils of these parcels, worked under organic viticulture that follows biodynamic principles, provide that characteristic minerality that defines the austere personality of this wine.
The winery’s philosophy of minimal intervention is reflected in every step of the process. Without chemical treatments since 2007, using plant covers of native herbs to protect the soil and following the lunar calendar for pruning and vineyard work, Ponce has created an ecosystem where the vines, some ungrafted, express themselves freely. Fermentation, with native yeasts, is carried out in 600-liter barrels and 1,000-liter foudres. Ponce Blanco 2022 has seven months of aging on lees that allows Manchuela’s Albilla to maintain its natural freshness.
When we serve a glass of Ponce Blanco 2022, we encounter a wine with a straw yellow color that greets us with citrus aromas, white fruits, wild herbs and mineral and bakery notes. On the palate it reveals itself as balanced, mineral and with good acidity, in a sip where citrus notes, with touches of grapefruit, combine with a light bitterness that give the wine great personality.
This wine, with a limited production of 17,000 bottles, is a faithful representative of its terroir and proof that native varieties, worked with respect and patience, can offer authentic wines with a marked personality.
