Mabal Blanco Macabeo 2018 & Mabal Rosado Merlot 2019
Mabal es la gama de acceso de Bodega Balcona, una familia de vinos compuesta por un blanco elaborado con Macabeo, un rosado de Merlot y un tinto de Monastrell. En esta ocasión hemos catado los dos primeros, y hemos encontrado unos vinos muy expresivos, de calidad, que ponen en valor el terruño de la murciana Bullas.

Tenía un balcón la casa de Josefa. Por eso la llamaron Josefa “la balcona”. Con ella empezó todo, con “la balcona”. Viuda y con dos hijos, Josefa fue lo que hoy llamamos una emprendedora y lo que en la Murcia rural de la posguerra era simplemente una “echá palante”. La Bodega Balcona surge en esa época. Más tarde llegaría la cooperativa, y en el 97, hace cuatro días, como aquel que dice, Josep Lluís Pérez Verdú (Mas Martinet) se cruza en el camino de esta familia de viticultores y les contagia de su filosofía. A partir de entonces, comienza una auténtica revolución en la que las cepas viejas, la viticultura orgánica y las largas guardas en bodega comparten el protagonismo.

Mabal Blanco 2018

Pero hoy no toca hablar de sus vinos de guarda. Ya lo haremos algo más adelante. Hoy comenzamos con dos propuestas jóvenes: Mabal Blanco 2018 y Mabal Rosado 2019. El primero es un monovarietal de Macabeo procedente de viñedos de 35 años plantados en la finca de la bodega, en el valle del Aceniche, en Bullas, a 800 metros sobre el nivel del mar; una parcela de secano y cultivo ecológico con suelos calizos en una zona con gran contraste térmico (diferencias de más de 15 grados entre el día y la noche). El mosto de las uvas fermentó en barricas de roble francés Allier de 600 litros, con levaduras autóctonas, y el vino permaneció sobre sus lías finas durante casi un año, con batonages en los primeros meses, periodo tras el cual se embotelló, con un filtrado suave.

Mabal Blanco Macabeo 2018

De color pajizo con reflejos verdosos y buena intensidad, presenta una lágrima marcada, aunque no muy densa. En nariz nos ofrece fruta blanca, notas herbales de campo y un toque especiado. La boca nos recuerda al pomelo, con una acidez cítrica que se equilibra con un claro amargor y notas minerales. Es un vino de buena intensidad, con personalidad y un posgusto bastante persistente, mucho más serio y más estructurado de lo que esperarías de un vino blanco de 2018.

Mabal Rosado 2019

Por su parte, Mabal Rosado 2019 es un monovarietal de Merlot de una parcela ubicada a 900 metros de altitud, con suelos calizos, en los que los viñedos, de 20 años, están conducidos en espaldera y cuentan con riego de apoyo. Parte de la uva se despalilla y macera durante tres horas, mientras otra parte se prensa directamente sin despalillar. La fermentación se produce a 16 grados, con levaduras autóctonas, durante nada menos que 52 días. El vino permanece con sus lías y se le hacen batonages hasta que se embotella, a principios de febrero.

Mabal Rosado Merlot 2019

Su color rojo caramelo de fresa traslúcido es bastante intenso; más que su nariz, en la que encontramos fruta roja fresca, campo y un toque mineral. La boca ofrece una acidez y un amargor marcados que nos llevan a la cereza fresca en un vino directo, nada goloso y con un fondo ligeramente graso.
Se trata, así, de dos propuestas de buena calidad: dos vinos jóvenes muy bien estructurados que hemos conocido gracias a la caja de-box de de-scorche.