Ktima_Driopi_Reserve_2014

Cuenta la mitología griega que Hércules domó al león de Nemea después de haber bebido vino de Agiorgitiko; por eso al vino de Nemea realizado con esta uva se le conoce como «la sangre de Hércules».
Nosotros no hemos domado leones, pero sí que hemos probado la sangre de Hércules, y la experiencia ha sido positiva… muy positiva.
Ktima Driopi Reserve 2014 es un monovarietal de Agiorgitiko que envejece durante un año en barricas nuevas de roble. En nariz predominan las frutas rojas y negras, con aromas especiados poco frecuentes en nuestros vinos (nos gustaría ser más precisos, pero es lo que tiene salir de tu zona de confort). En boca es aún mejor, muy frutal, intenso, con una sorprendentemente baja acidez para un vino con mucha estructura, taninos elegantes y un final muy largo y adictivo, momento en el que aparece la ciruela y nos recuerda por un instante a nuestra querida Garnacha.
Y, para ser sinceros, tenemos que decir que la cosa empezó regular, con una botella con «corcho» y una sumiller que nos intentaba convencer de que era un aroma natural de esta variedad; probablemente fuera el aliento del león de Nemea, pero, por fortuna, en la segunda botella conseguimos derrotarlo.
🇬🇧
The Greek mythology tells that Hercules tamed the Nemean lion after having drunk Agiorgitiko wine. That’s why the Nemea wine made with this grape is known as «the blood of Hercules».
We have not tamed lions, but we have tasted the blood of Hercules, and the experience has been positive … very positive.
Ktima Driopi Reserve 2014 is a monovarietal from Agiorgitiko that ages for a year in new oak barrels. The nose is dominated by red and black fruits, with spicy aromas that aren’t frequent in our wines (we’d like to be more precise, but it’s what happens when you get out of your comfort zone). The palate is even better, very fruity, intense, with a surprisingly low acidity for a wine with a lot of structure, elegant tannins and a very long and addictive ending, moment in which the plum appears and reminds us for a moment of our beloved Grenache.