Lan, la bodega riojana del grupo portugués Sogrape, ha dado un giro a su imagen, modernizándola y simplificándola para transmitir el mensaje de que hay que disfrutar del vino sin complicaciones, un mensaje basado en el lema “Date un sí”. De esta manera ha dividido sus vinos en tres gamas: Simplifican, Inspiran y Sorprenden. Hoy nos vamos a centrar en Lan Reserva 2019, un vino de esta última gama que la bodega define como “Clásicos renovados. Sorprendentes y deliciosos. La magia de encapsular el tiempo en cada botella porque lo realmente importante es tener tiempo para saborearlos”.
Lan Reserva 2019 es un varietal de Tempranillo (89 %) con un ligero aporte de Mazuelo (8 %) y Garnacha (3 %), procedente de viñedos de entre 20 y 30 años de edad plantados en suelos arcilloso-calcáreos en Rioja Alta y Rioja Alavesa. Tras una vendimia manual, las uvas fermentan en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura. El vino tiene una crianza de 22 meses en barricas mixtas, con duelas de roble americano y fondos de roble francés. La crianza en botella se alargará al menos otros 22 meses antes de salir al mercado.
¿Qué nos encontramos cuando abrimos una botella de Lan Reserva 2019? Un vino de color rojo picota de capa alta. En nariz encontramos fruta roja y negra acompañada de especias, vainilla y una nota láctica. En boca tiene una buena acidez y un tanino domado en un trago de buena intensidad y longitud, bastante equilibrado y con un postgusto láctico. Es un vino fácil, sin complicaciones pese a ser un reserva, un vino que encaja en la nueva imagen de Lan porque “La vida son esos instantes cotidianos que se vuelven extraordinarios. Mírate. Te mereces convertir lo cotidiano en especial, y este equilibrio entre fruta y crianza es justo lo que necesitas para hacerlo”, tal y como explica la bodega.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Lan Reserva 2019 | 13,5 % | – | 14,35 euros |
Las claves de Lan Reserva 2019
- Origen y viñedo: Viñedos de 20–30 años en Rioja Alta y Rioja Alavesa, plantados sobre suelos arcilloso-calcáreos.
- Variedades: Tempranillo (89 %) con aportes de Mazuelo (8 %) y Garnacha (3 %).
- Elaboración: Vendimia manual y fermentación en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura.
- Crianza: 22 meses en barricas mixtas, con duelas de roble americano y fondos de roble francés, seguidos de al menos 22 meses en botella.
- Perfil sensorial: Color rojo picota de capa alta, con aromas de fruta roja y negra, especias, vainilla y nota láctica; en boca buena acidez, tanino domado, equilibrio y postgusto láctico.
- Identidad: Un reserva clásico renovado que apuesta por el disfrute sin complicaciones.
Lan Reserva 2019: An uncomplicated classic
Lan, the Rioja winery belonging to Portuguese group Sogrape, has given its image a makeover, modernizing and simplifying it to convey the message that wine should be enjoyed without complications—a message based on the motto “Say Yes to Yourself.” In this way, it has divided its wines into three ranges: Simplify, Inspire, and Surprise. Today we’ll focus on Lan Reserva 2019, a wine from this last range that the winery defines as “Renewed Classics. Surprising and delicious. The magic of encapsulating time in every bottle because what really matters is having time to savor them.”

Lan Reserva 2019 is a Tempranillo varietal (89%) with a slight contribution of Mazuelo (8%) and Garnacha (3%), sourced from vineyards between 20 and 30 years old planted in clay-limestone soils in Rioja Alta and Rioja Alavesa. After hand harvesting, the grapes ferment in temperature-controlled stainless steel tanks. The wine ages for 22 months in mixed oak barrels, with American oak staves and French oak heads. Bottle aging will extend for at least another 22 months before it reaches the market.
What do we find when we open a bottle of Lan Reserva 2019? A wine with a deep cherry-red color and good intensity. On the nose we find red and dark fruit accompanied by spices, vanilla, and a subtle dairy note. On the palate it has good acidity and a tamed tannin structure with good intensity and length, quite balanced and with a lactic aftertaste. It’s an easy wine, uncomplicated despite being a reserva—a wine that fits Lan’s new image because “Life is made of those everyday moments that become extraordinary. Look at yourself. You deserve to turn the ordinary into something special, and this balance between fruit and oak aging is exactly what you need to do it,” as the winery explains.





