Lo primero es lo primero: En el interior de la botella de Codorníu Spritz hay vino… entre otras cosas. Y esto es importante porque todos tenemos claro que el consumo de vino se ha retraído, y buscar nuevos mercados a través de productos innovadores no sólo es lícito, sino que es necesario y loable.
Codorníu Spritz es un aperitivo listo para servir elaborado a partir de vino, un ready-to-drink que la casa catalana ha lanzado este verano para instalarse en esa franja del mercado que lleva años creciendo a la sombra del famoso spritz que combina Aperol y Prosecco; el Aperol, por cierto, se elabora a base de alcohol neutro que proviene generalmente de grano o remolacha y nunca de la uva, a diferencia de otros aperitivos como el vermú o como este nuevo Codorníu Spritz.
El caso es que, en la última década, el famoso cóctel de origen véneto ha colonizado las terrazas de media Europa y ha convertido la copa balón con hielo en el símbolo universal del aperitivo mediterráneo. ¿Y qué pinta Codorníu en este territorio? Más de lo que podría parecer a primera vista.
Fundada en 1551, la bodega de Sant Sadurní d’Anoia es no solo la casa de Cava más antigua de España, sino una de las mayores productoras de espumosos del mundo, con una experiencia en la elaboración de vinos con burbujas que pocas casas pueden igualar. Y precisamente esa experiencia ha sido clave para poner en marcha este proyecto.

Codorníu Spritz es una bebida ligeramente espumosa elaborada íntegramente por su propio equipo de enología con un vino base de producción propia conveniente diluido para rebajar su graduación alcohólica, al que se añaden aromas cítricos naturales, jengibre, extracto de cártamo y mosto de uva para aportar dulzor y sensación frutal, además del imprescindible gas carbónico, que en este preparado no procede de la fermentación como en el Cava o incluso en el Prosecco.
Codorníu Spritz: De la botella a la copa
Una de las claves de Codorníu Spritz es que lo único que necesitas para disfrutarlo es una copa, un poco de hielo y, a ser posible, una rodaja de naranja. La idea es tan sencilla como abrir la botella, servir en una copa de balón con abundante hielo y una rodaja de naranja; en nuestro caso hemos optado por una clásica copa de vino de hostelería tipo Borgoña, ni demasiado fina (por aquello de que vamos a usar piedras de hielo) ni demasiado gruesa, porque, al fin y al cabo, estamos bebiendo vino.
Así que no hace falta jigger, vaso mezclador, coctelera ni botellas adicionales para disfrutar de este Codorníu Spritz, que llega a la copa con una graduación del 8 % —menos de la mitad que un típico vermú—, perfecta para disfrutar con tranquilidad sin que el alcohol dicte el ritmo de la tarde y sin que te dé cargo de conciencia pedir una segunda copa, si se tercia.
Pero, vayamos al grano. Cuando probamos Codorníu Spritz encontramos un aperitivo de color naranja vibrante, brillante, luminoso. La nariz entrega con claridad aromas de naranja y cáscara de cítricos, con notas florales que le aportan frescura. No busques la complejidad que puedes encontrar en algunos vermús de gama alta, porque esa no es la idea. Sí encontrarás un trago fresco, con un toque goloso bastante marcado y un amargor claro que se manifiesta especialmente hacia el final del trago; un final que resulta corto y ligero en un trago de intensidad moderada, aderezado por una burbuja ligera.
Codorníu Spritz: De la botella a la copa… si quieres
Tal y como esperábamos, Codorníu Spritz es un aperitivo ligero, perfecto para un público universal. Pero quizá nuestra mayor sorpresa la hemos encontrado en su tremenda versatilidad, que va mucho más lejos de la idea de ready-to-drink promulgada por la propia bodega. Y es que a pesar de que Codorníu lo presenta como un aperitivo para tomar tal cual sale de la botella, nosotros hemos encontrado un interesante punto de partida para quien quiera experimentar un poco.
Un chorrito de vermú blanco extra seco aporta profundidad sin perder la esencia del conjunto, un toque de ginebra hace ganar cuerpo y estructura, un twist de Campari aumenta el amargor y multiplica la intensidad del preparado base, y si lo que deseas es potenciar los aromas y sabores de la naranja, una medida de Cointreau puede ser una excelente idea… Las posibilidades son ilimitadas, y no funcionarían sin una base de suficiente calidad como es este Codorníu Spritz.

Las claves de Codorníu Spritz
- Aperitivo listo para servir, sin necesidad de combinar con otras bebidas.
- Elaboración: Infusión de cítricos y especias sobre vino base, mosto de vino y agua.
- Servicio recomendado: Copa balón con abundante hielo y rodaja de naranja.
- Aromas de naranja y cítricos con notas florales. Burbuja fina y ligera. Trago fresco con toque goloso y amargo.
- Versatilidad: Funciona solo, pero admite combinaciones con vermú blanco extra seco, ginebra o Campari.
- Baja graduación (8 % de alcohol) y coste moderado.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
|---|---|---|---|
| Codorníu Spritz | 8 % | – | 6,95 euros (una botella) 6,60 euros (en caja de 6 botellas) |



