Cuentan los que entienden que hay que estar algo loco para cultivar Godello en Mosteiro de Xagoaza, en la parroquia de El Barco de Valdeorras (Ourense), donde Godeval tiene sus viñas. Los suelos de pizarra drenan toda el agua que reciben, el rendimiento es bajo, y las enfermedades fúngicas son una amenaza constante que te obliga a “vivir en la viña” para mantener a raya sus ataques. Hay que estar algo loco, pero si lo estás y perseveras, la recompensa puede merecer la pena.
Y es que la combinación de las laderas bañadas por el río Mariñán en su camino hacia el Sil, los suelos cuajados de pizarra, el clima atlántico y la exigente Godello dan como resultado unos vinos que hablan por sí solos y que –reconozcámoslo– siempre nos apetece descorchar, incluso tratándose del vino de acceso de la bodega, como es el caso.
Tras un invierno moderado en cantidad de precipitaciones y temperatura, una primavera con heladas tardías y una pluviometría generosa, las uvas de Godeval Godello 2024 se vendimiaron el 26 de agosto de 2024, se prensaron, y su mosto se vinificó de manera convencional.

El resultado es un vino de color amarillo entre pajizo y limón con reflejos verdosos, que en nariz ofrece aromas a fruta blanca, aromas anisados y ligeras notas herbales. En boca tiene una buena acidez, con un claro matiz tartárico, una nota golosa y un ligero resto carbónico. De trago fácil, fresco, suficientemente intenso, de buena longitud, buen volumen y con una agradable nota amarga en el posgusto, es un vino versátil que agradece servirse frío para trasladarnos a Valdeorras, a su clima atlántico, a sus suelos de pizarra y a esas laderas bañadas por el río Mariñán en su camino hacia el Sil.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
|---|---|---|---|
| Godeval Godello 2024 | 13.5 % | – | 18,45 euros |




