Ocho bodegas españolas, entre las 50 mejores del mundo, según The World’s 50 Best Vineyards 2025

The World’s Best Vineyards es una prestigiosa clasificación anual que, desde 2019, premia a las mejores experiencias enoturísticas del planeta, no solo los vinos más excelsos. Organizado por William Reed (la misma empresa británica que está detrás de The World’s 50 Best Restaurants), el listado se elabora a partir de los votos de más de 600 expertos internacionales: sumilleres, periodistas especializados, enoturistas influyentes y académicos del vino, repartidos en 27 regiones geográficas para garantizar diversidad y equilibrio. Lo que diferencia este premio de otros es que no se centra únicamente en la calidad del vino, sino en el conjunto de la vivencia: arquitectura, paisaje, hospitalidad, gastronomía, sostenibilidad, autenticidad cultural y la capacidad de emocionar al visitante. Por eso, una bodega puede tener vinos extraordinarios y no entrar, o entrar incluso sin ser la más famosa de su región si su propuesta turística es inolvidable.

Cada año, la gala de entrega se celebra en un destino vinícola diferente (en 2025 fue en Margaret River, Australia) y se anuncian tanto el Top 50 mundial como un listado extendido hasta el 100. Además del ranking global, se entregan premios regionales (mejor de Europa, de América, de Oceanía, etc.) y reconocimientos especiales como “Highest New Entry” o “Best Vineyard in Sustainable Practices”. Y, sin más dilación, vamos a conocer las ocho bodegas españolas que se han colado en el World’s Best Vineyards 2025.

Ocho bodegas españolas, entre las 50 mejores del mundo, según The World’s 50 Best Vineyards 2025

3.º Bodegas Ysios

Imagina un edificio que parece una ola de acero ondulante abrazando las colinas de la sierra de Cantabria, diseñado por el genial arquitecto Santiago Calatrava: eso es Bodegas Ysios, un templo moderno donde la tradición riojana se funde con la innovación. Fundada en 1998, esta bodega no solo produce vinos de calidad con vocación de guarda, sino que cuenta con una sólida propuesta enoturística.

18.º Pago de Carraovejas

Fundada en 1988, esta finca de 200 hectáreas abraza la sostenibilidad, cultivando sus cepas bajo el sol castellano para extraer la máxima expresión de la Tinta del País. Los visitantes disfrutan de recorridos por una bodega que abraza una ladera, catas maridadas en su restaurante con estrella Michelin y espectaculares vistas con la incomparable silueta del castillo de Peñafiel. Si quieres conocer la Ribera del Duero más intensa y elegante con un toque de lujo rústico, Pago de Carraovejas te robará el corazón.

21.º Bodegas Tío Pepe – González Byass

En el corazón del casco antiguo de Jerez, donde el sol se proyecta en las paredes encaladas, Bodegas Tío Pepe, de González Byass, es un portal al alma del Jerez: un laberinto de patios floridos, cascos de bodega con soleras centenarias y aromas embaucadores. Desde 1835, esta icónica finca ha sido cuna de finos, amontillados, olorosos y palos cortados legendarios, elaborados con Palomino Fino de pagos legendarios. Los recorridos aquí son una fiesta para los sentidos: paseos por las antiguas bodegas, catas maridadas con jamón ibérico y hasta noches en su hotel, justo al lado de la catedral. Si buscas historia viva y un brindis con sabor a sur, no hay mejor parada.

22.º Perelada

Perelada es el cuento de hadas enoturístico de Cataluña, donde un castillo medieval se erige como guardián de viñedos que besan el Mediterráneo en el ventoso Ampurdán. Fundada en 1923, esta bodega familiar brilla por sus cavas espumosos de Xarello y Macabeo, y tintos con carácter de Garnacha y Cariñena que capturan el carácter indómito de la Costa Brava. Los visitantes se sumergen en un mundo de lujo accesible: visitas a la bodega, catas con vistas al mar, cenas en su restaurante con estrella Michelin y hasta campos de golf y un museo de arte contemporáneo. Es el lugar ideal para quienes quieren combinar nobleza histórica con burbujas frescas y brisas salinas que susurran secretos ancestrales.

Ocho bodegas españolas, entre las 50 mejores del mundo, según The World’s 50 Best Vineyards 2025
The World’s 50 Best Vineyards 2025 1-50 list announcement

24.º Vivanco

Vivanco no es solo una bodega; es un odisea por el alma del vino, anclada en Rioja Alavesa donde un museo de más de 4.000 m² narra 8.000 años de historia vinícola con artefactos que van desde vasijas sumerias hasta barricas de roble español, sin olvidar una increíble colección de arte relacionado con el mundo del vino. Desde 1896, esta familia ha cultivado Tempranillo y Viura en fincas ecológicas, creando vinos que equilibran fruta vibrante con taninos sedosos. Imagina recorrer exposiciones interactivas, unirte a catas temáticas y pasear por su jardín de variedades: todo diseñado para educar y deleitar. Si eres de los que cree que el vino es cultura en botella, Vivanco es una visita indispensable.

25.º Gramona

Fundada en 1881 por la familia Gramona, esta bodega ha abrazado la agricultura lunar y el respeto al suelo, produciendo cavas imperiales con crianza en rima que rivalizan con los champagnes más finos. Los recorridos son un ritual mágico: descensos a las cavas subterráneas para ver el método tradicional, catas verticales que recorren décadas y caminatas por viñedos con vistas a Montserrat. Para los amantes de las burbujas, Gramona ofrece no solo un brindis, sino una conexión profunda con la tierra a cada sorbo.

38.º Abadía Retuerta

Abadía Retuerta es un paseo por la historia junto al río Duero, donde un monasterio cisterciense del siglo XII, con sus claustros góticos y capilla serena, se ha transformado en una bodega de lujo que susurra plegarias a viñedos de 700 hectáreas. Desde 1996, aquí se elaboran Syrahs y Tempranillos biodinámicos que capturan la pureza del terroir vallisoletano, con vinos que equilibran fuerza y sutileza. Imagina hospedarte en su hotel Relais & Châteaux, recorrer jardines medievales, unirte a catas en refectorios históricos y terminar con una cena de vanguardia: todo envuelto en una paz que invita a la reflexión. Para los buscadores de espiritualidad vinícola, esta abadía es un santuario donde el tiempo se detiene y el vino eleva el espíritu.

48.º Marqués de Murrieta

En la cuna de Rioja Alta, Finca Ygay de Marqués de Murrieta es como un relicario vivo del vino español, fundada en 1852 por un marqués visionario que exportó las primeras botellas riojanas al mundo, allanando el camino para la fama global de la región. Sus 300 hectáreas de Tempranillo, Graciano y Mazuelo dan vida a vinos eternos. Los recorridos transportan a un château del XIX restaurado, con visitas al museo del vino, catas de añadas históricas en salones nobles y paseos por viñedos que han visto revoluciones.

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