Lar de Maía Rosado 8º

Lar de Maía Rosado 8º tiene un gran defecto: tres cuartos de litro es demasiado poco para un vino tan bueno, tan adictivo, tan equilibrado, tan amable, tan fácil de beber y a la vez tan intenso para ser un rosado. Pero no adelantemos acontecimientos.

Lar de Maía Rosado 8º Botella desde arriba

A mitad de camino entre Valladolid y Palencia, en la margen izquierda del Pisuerga, se encuentra Cubillas de Santa Marta, uno de tantos pueblos de esta zona con una tradición vinícola ancestral, documentada desde el siglo X, un terruño caracterizado por sus suelos pobres, arenosos, calizos, ubicados sobre una gran meseta a unos 750 metros sobre el nivel del mar, con inviernos crudos y veranos secos. Hay viñedo viejo, variedades autóctonas, estrés hídrico y un potencial enorme para hacer buenos vinos en la zona, pero hasta ahora, reconozcámoslo, no es fácil encontrarlos.
Por eso Lar de Maía 8º 2020 nos ha llamado especialmente la atención. Se trata de un monovarietal de Tempranillo de vendimia manual, con selección de uvas tanto en el viñedo como en la bodega. Tras el despalillado de los racimos, el mosto fermenta a baja temperatura durante entre 20 y 25 días. Posteriormente, el vino hace una crianza de al menos cinco meses con sus lías finas en depósitos de acero inoxidable, tiempo durante el cual se le hacen batonages. Y ya solo nos queda filtrarlo, embotellarlo… y descorcharlo.

Lar de Maía Rosado 8º Corcho

En la copa se muestra con un color fresa traslúcido. Según lo miras, puedes pensar equivocadamente que es uno de esos “vinos gominola”, pero nada más lejos. La nariz es un “Uy, esto va estar bueno sí o sí”: fragante, intensa y a la vez elegante, equilibrada… con cítricos, con fresas y con flores; nunca te cansas de meter la nariz en esa copa. Y esas sensaciones olfativas se corresponden con una boca mucho más seria de lo que imaginábamos, con la acidez perfecta, con equilibrio, con complejidad y hasta con longitud para ser un rosado. Es un paladar en el que se solapan los recuerdos a pomelo, frutas de hueso y unas notas de fresa, con un trago adictivo que hace imposible que dejes de beber, que te hace plantearte que Lar de Maía 8º tiene un gran defecto: tres cuartos de litro es demasiado poco.

Lar de Maía Rosado 8º Notas técnicas

🇬🇧
Lar de Maía 8º has a major flaw: three quarters of a liter is too little for a wine so good, so addictive, so balanced, so friendly, so easy to drink and, at the same time, so intense for a rosé. But we’re getting ahead of ourselves.

Lar de Maía Rosado 8º Notas personales

Cubillas de Santa Marta is located halfway between Valladolid and Palencia, on the left bank of the Pisuerga river. It’s one of many villages in this area with an ancestral winemaking tradition, a tadition that is documented since the 10th century, with a terroir known by its poor, sandy, limestone soils, located on a large plateau about 750 meters above sea level, with harsh winters and dry summers. There are old vineyards, indigenous varieties, water stress and a huge potential to make good wines in the area, but so far, let’s face it, they are not easy to find.
That’s why Lar de Maía 8º 2020 has caught our attention. It’s a hand harvested Tempranillo single-varietal, with grapes selected both in the vineyard and in the winery. After de-stemming the bunches, the must ferments at a low temperature for between 20 and 25 days. Then, the wine is aged for at least five months with its fine lees in stainless steel tanks, with batonages. And now we only have to filter it, bottle it … and uncork it.

Lar de Maía Rosado 8º Lateral de etiqueta

In the glass it shows a translucent strawberry color. As you look at it, you may mistakenly think that it’s one of those «jelly beans» rosés, but nothing further. The nose is like «Oh, this will be good one way or another»: fragrant, intense and at the same time elegant, balanced … with citrus, strawberries and flowers. You never get tired of poking your nose into that glass. And those olfactory sensations match with a much more serious palate than we imagined, with the perfect acidity, balance, complexity and even length for a rosé. It’s a palate in which the sensations of grapefruit, stone fruits and some hints of strawberry overlap, with an addictive sip that makes it impossible for you to stop drinking, which makes you wonder that Lar de Maía 8º has a great defect: three quarters liter is too little.

Lar de Maía Rosado 8º Etiqueta IGP