Desde el valle del Salnés, esa tierra con sabor a mar en la que la acidez y la salinidad se miden en escalas diferentes a las del resto de las subzonas de Rías Baixas, Robustiano y Baldomero Fariña dan continuidad a una trayectoria de tres generaciones dedicadas a interpretar las particularidades del territorio atlántico. Los viñedos, plantados sobre suelos graníticos y expuestos a la constante influencia oceánica, producen uvas que reflejan inevitablemente estas condiciones: la salinidad marina, la humedad persistente y las temperaturas moderadas que caracterizan la costa gallega. Es un entorno desafiante que imprime su sello a cada vendimia y a cada elaboración, un entorno cuyas variedades autóctonas han desarrollado su propia expresión a lo largo de los años.
En este contexto surge Attis Albariño Lías Finas 2021, un monovarietal de la uva reina de Rías Baixas procedente cepas de 50 años de edad conducidas en el tradicional emparrado sobre suelos de arcillas y arenas graníticas que miran al Oeste, directamente al mar. Tras una vendimia manual, en cajas de 15 kilos, las uvas se seleccionan en bodega, se despalillan y se introducen en la prensa neumática. Un desfangado por frío permite pasar el mosto a los depósitos de acero inoxidable en los que fermentará de forma espontánea con control de temperatura (de 12 a 15º C), y finalmente el vino hará una crianza de seis meses sobre sus lías finas en depósito y foudre de roble, con batonages, antes de clarificarse con cola de pescado, pasar por un filtro tangencial y ser embotellado.
Pero ¿qué ocurre cuando sus elaboradores buscan algo más, cuando quieren que el mar adquiera aún mayor protagonismo y, más allá del clima, la temperatura, las brisas, la humedad y la salinidad que aporta al viñedo… se convierta en una nueva e inconmensurable “sala de crianza” para el vino?
Attis Mar 2020 es el producto de esa obsesión de los hermanos Fariña por experimentar y dar el máximo protagonismo a esa costa Atlántica que todo lo controla. Su punto de partida es justo una añada previa de Attis Albariño Lías Finas que, tras concluir su crianza mixta de seis meses sobre lías en depósito inerte y foudre, se embotella con un hermético tapón de cristal con sello de polímero en lugar de emplearse el tradicional tapón de corcho natural con el que se preserva Attis Albariño Lías Finas.
Y, así, sumergido en jaulones en la costa atlántica, a 12 metros de profundidad, Attis Mar completa su crianza durante seis meses más, mecido y refrescado por las corrientes mientras lentamente unos pocos moluscos despistados, pequeñas algas, ascidias y otros pobladores de las aguas atlánticas deciden certificar esta crianza extra adhiriéndose a la opacada superficie de la botella en cuyo interior “reposa activamente” este Albariño.

Cata de Attis Albariño Lías Finas 2021 & Attis Mar 2020
Antes de comenzar la cata, hemos de aclarar que a la crianza estándar de estos dos vinos hemos añadido un par de años de afinamiento en nuestra bodega. Ambos se adquirieron simultáneamente como “añadas en curso”, si bien el Attis mecido por el mar sale de bodega un año más “viejo” debido a su mayor periodo de crianza.
Cuando catamos Attis Albariño Lías Finas 2021, encontramos un vino de color amarillo limón profundo con reflejos dorados. Su nariz es intensa, abundante en fruta de hueso, junto con aromas a flores secas. En boca ofrece suficiente acidez, pero no es un Albariño vertical. Su trago es bastante glicérico, cremoso, si bien no se siente graso, en gran medida por su buena intensidad, su longitud y su equilibrio. Hay claros signos de evolución, pero esa madurez no hace sino aportar complejidad y dar a este vino un carácter profundo y personal.
Attis Mar 2020 ofrece un color dorado con mínimas notas cobrizas. Su nariz es aún más intensa, y aunque seguimos encontrando abundante fruta de hueso e incluso notas cítricas, tiene un carácter terpénico, con sugerentes aromas a flores secas y claros síntomas de evolución. En boca nos sorprende positivamente cómo nos recibe con una mayor acidez que, al disiparse, da paso a un trago más fino, más elegante, más complejo y a la vez más directo, con un menor volumen, con menos peso del trabajo de lías. Es, al mismo tiempo, un vino de menor equilibrio, pero nos gusta claramente más.
¿Hemos encontrado en Attis Mar un vino más maduro por el simple hecho de tratarse de una añada anterior o ha sido el mar quien ha hecho su trabajo de afinamiento meciendo a este Albariño del valle del Salnés al ritmo que han marcado las mareas durante las seis lunas que ha permanecido sumergido? ¿Cómo se explica que un 2020, una añada más cálida y más vieja, haya ofrecido un perfil de mayor acidez en un vino que, salvo por la crianza submarina, se elabora exactamente igual que el teóricamente más fresco 2021? ¿Es esta crianza submarina un auténtico recurso enológico o es tan sólo marketing? Y, la verdadera clave, ¿está justificado que una botella de este singular Attis Mar cueste casi como cinco de Attis Albariño Lías Finas?
Probablemente, la respuesta a la última pregunta sea la única que tenemos realmente clara. Si nos das a elegir entre una única botella de Attis Mar y cinco de Attis Albariño Lías Finas, nos quedamos con las cinco botellas a la vez que juramos por la Virgen del Carmen, por Neptuno o por Poseidón que haremos lo posible por catarlas de forma escalonada, con la excusa de seguir aprendiendo cómo de benévolo es el tiempo con un buen Albariño… aunque haya que sacar el mar de la ecuación.
| Vino | Alcohol | Producción | Precio |
|---|---|---|---|
| Attis Albariño Lías Finas 2021 | 12,5 % | – | 18,60 euros (75 cl) 38,70 euros (1,5 l) |
| Attis Mar 2020 | 13 % | – | 88,20 euros (75 cl) 191,40 euros (1,5 l) |
🌊 Las claves de Attis Albariño Lías Finas 2021 & Attis Mar 2020
- 👨👩👦 Proyecto familiar: Robustiano y Baldomero Fariña, tercera generación en el valle del Salnés, interpretan el territorio atlántico con identidad propia.
- 📍 Viñedo y terruño: Cepas de 50 años en emparrado, sobre suelos de arenas graníticas y arcillas, expuestas a la influencia constante del océano.
- 🛢️ Lías Finas 2021: Fermentación espontánea en inox, crianza de 6 meses sobre lías en depósito y foudre con batonage. Perfil glicérico, maduro y equilibrado.
- 🌊 El experimento submarino: Attis Mar 2020 es el mismo vino, embotellado con tapón de cristal y sumergido 6 meses a 12 metros de profundidad en jaulones en la costa atlántica.
- 👃👄 Cata comparativa:
Lías Finas 2021: Amarillo limón dorado, nariz de fruta de hueso y flores secas. Boca glicérica, intensa, con longitud y complejidad.
Mar 2020: Dorado con notas cobrizas, nariz terpénica, fruta y cítricos. Boca más fresca, fina y directa, con mayor acidez y elegancia, aunque menos equilibrio. - ✨ Identidad y dudas: El mar aporta un perfil distinto y sorprendente, aunque el equilibrio del “Lías Finas” convence tanto o más.
- 💶 Relación calidad-precio: Attis Mar 2020 multiplica por cinco el precio de su hermano. ¿Mito enológico o marketing marino? La mayoría se queda con las cinco botellas de Lías Finas.

🇬🇧
Attis Albariño Lías Finas 2021 & Attis Mar 2020: Do you prefer just the sea or the sea squared?
From the Salnés valley, that land where acidity and salinity are measured on scales different from those of the rest of the Rías Baixas subzones, Robustiano and Baldomero Fariña continue a three-generation trajectory dedicated to interpreting the particularities of the Atlantic terroir.
There Attis Albariño Lías Finas 2021 is born, a single-varietal of the queen grape of Rías Baixas from 50-year-old vines trained on the traditional pergola system over clay and granitic sand soils that face West, directly toward the sea. After manual harvesting, the grapes are selected at the winery, destemmed and placed in the pneumatic press. The must ferments spontaneously with temperature control, and finally the wine undergoes six months of aging on its fine lees in tank and oak foudre, with batonnage. On the other hand, Attis Mar 2020 completes its aging for six more months, submerged at 12 meters depth, rocked and refreshed by the currents.
When we taste Attis Albariño Lías Finas 2021, we find a wine of deep lemon yellow color with golden reflections. Its nose is intense, abundant in stone fruit, along with dried flower aromas. On the palate it offers sufficient acidity, but it’s not a vertical Albariño wine. Its sip is quite glyceric, creamy, though it doesn’t feel fatty, largely due to its good intensity, length and balance. There are clear signs of evolution, but that maturity only adds complexity and gives this wine a deep and personal character.
Attis Mar 2020 offers a golden color with coppery notes. Its nose is even more intense, and although we continue to find abundant stone fruit and even citrus notes, it has a terpenic character, with suggestive dried flower aromas and clear symptoms of evolution. On the palate we’re surprised by how it greets us with greater acidity that, when dissipating, gives way to a finer, more elegant, complex and direct sip, with less volume, with less weight from the lees work. It is, at the same time, a wine of lesser balance, but we clearly like it more, although its price, which is almost five times that of Attis Albariño Lías Finas, is not worth it.






