De 95 a 98 puntos Parker para cuatro “nuevos vinos viejos” de La Inglesa

Luis Gutiérrez, crítico de The Wine Advocate –la famosa guía fundada por Robert Parker–, otorga hasta 98 puntos a los vinos más exclusivos de la bodega cordobesa, poniendo el foco en Montilla-Moriles para situarla entre las grandes regiones vinícolas del planeta.

Una bota que jamás había sido comercializada, otra que guarda el último suspiro de una tradición que se extinguió en 1973, vinos centenarios del siglo XIX que han permanecido en silencio durante décadas, conocidos solo por la familia que los custodiaba… Estas son las joyas que Bodega La Inglesa decidió desvelar al mundo en febrero de 2025, y que ahora reciben el reconocimiento de la crítica más exigente del panorama internacional.

Luis Gutiérrez, responsable de España para The Wine Advocate, acaba de publicar sus valoraciones sobre las sacas especiales de La Inglesa, y los números hablan por sí solos: 98 puntos para el Amontillado Bota 12, 97 puntos para el Amontillado Bota 9, 96 puntos para el Palo Cortado Bota 264 y 95 puntos para el Pedro Ximénez 1973.

Tesoros que trascienden las tipologías de los vinos generosos

Detrás de estas puntuaciones extraordinarias se esconde una historia de paciencia, tradición y respeto casi reverencial por el tiempo. La Bota 12, que ha alcanzado los codiciados 98 puntos, es un vino tan antiguo que desafía las clasificaciones contemporáneas. Originario del siglo XIX, este “Colorao” —como lo denominó la familia Doblas en su presentación— ha ido mutando con los años, comportándose a veces como amontillado, otras como palo cortado. “Cuando llegan a esta vejez, las tipologías se tocan”, explicaban los propietarios al anunciar esta saca limitada de apenas cien botellas de 375 mililitros.

La Bota 9, con sus 97 puntos, proviene de un linaje aún más ilustre si cabe: forma parte de la sacristía de La Inglesa, un conjunto de doce botas que representan la memoria líquida de Moriles Alto. Este amontillado del siglo XIX reúne vinos procedentes de antiguas bodegas-lagar que ya son parte de la historia: Las Manillas, Los Toledanos, El Bombo y Quinas. Se trata, según la bodega, de “la solera única y más antigua de Moriles Alto”.

El Palo Cortado Bota 264, merecedor de 96 puntos Parker, representa otro capítulo fascinante de esta colección. Con más de noventa años en estática —es decir, sin refrescarse con el “rociado” de otras botas, como es tradicional en las soleras dinámicas convencionales—, este vino solo había salido al mundo una vez: cuando la organización del Primer Congreso de Vinos Tradicionales Andaluces pidió expresamente algunas botellas en 2019. La familia Doblas lo describe como una experiencia de “elegancia y fuerza maravillosa que hará levitar al consumidor”.

Pero quizá la pieza más emotiva de esta saca sea el Pedro Ximénez 1973, que ha obtenido 95 puntos Parker. Este vino es, literalmente, un fósil líquido: proviene de la última pasera que se elaboró en Moriles. En aquella vendimia, los productores decidieron erradicar esta práctica tradicional, considerando que la verdadera identidad de Moriles residía en los vinos de carácter biológico y oxidativo. Antonio Doblas Alcalá y su hermano elaboraron entonces dos botas de este dulce, que desde entonces solo se habían abierto en celebraciones familiares. Es un Pedro Ximénez elegante en el cual, según la bodega, “la albariza hojaldrada de Moriles Alto da una fluidez natural insospechada en este tipo de vinos”.

De 95 a 98 puntos Parker para cuatro “nuevos viejos vinos” de La Inglesa

Esta saca de La Inglesa nace de una celebración

Esta saca especial nació como celebración del quinto aniversario del actual proyecto de embotellado de La Inglesa bajo marca propia. La familia Doblas decidió entonces abrir algunas de sus botas más preciadas, limitando la producción a cien unidades de cada vino en formato de 375 mililitros (media botella). Eran vinos que, en palabras de la propia bodega, nunca habían sido “pinchados” de forma comercial, expresión tradicional que hace referencia a la extracción de vino para su venta.

Lo que comenzó como un homenaje íntimo se ha transformado en un acontecimiento que sitúa a Montilla-Moriles en la conversación mundial sobre grandes vinos. Las puntuaciones de Gutiérrez no solo confirman la calidad excepcional de estas sacas, sino que reafirman el valor de una forma de entender el vino basada en la tradición, la paciencia y la elaboración con la variedad Pedro Ximénez, alma de esta denominación de origen cordobesa.

Con estos reconocimientos, La Inglesa reivindica la singularidad de los vinos de Moriles Alto, de sus suelos de albarizas hojaldradas, su clima singular, su elaboración sin adición de alcohol vínico y sus pacientes crianzas que dan como resultado vinos capaces de competir con los mejores del mundo, con la singularidad de haber permanecido en silencio durante más de un siglo para alzar la voz y contarle al mundo lo que son capaces de hacer esta región y sus gentes.

De 95 a 98 puntos Parker para cuatro “nuevos viejos vinos” de La Inglesa
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