Ramón Bilbao Edición Limitada Tempranillo 2022 y Garnacha 2021: Dos Riojas de perfil moderno que conocemos en el Salón Gourmets

Ramón Bilbao es una de esas bodegas que no necesita presentación, pero sí merece que nos detengamos en una de sus apuestas que nos apetecía catar: la línea Edición Limitada, que nació con la vocación de complementar su perfil más clásico con algo diferente, más frutal, más fresco, más moderno. La primera añada de esta línea, un Tempranillo, fue 1999, y desde entonces la gama ha ido creciendo. De la mano de Tatiana del Río, brand ambassador de la bodega, hemos podido conocer sus dos últimas ediciones durante el Salón Gourmets: Edición Limitada Tempranillo 2022 y Edición Limitada Garnacha 2021.

Edición Limitada Tempranillo 2022es un monovarietal de Tempranillo procedente de viñedos seleccionados en diferentes fincas de varios pueblos cercanos a Haro, en Rioja Alta, situados entre 450 y 700 metros de altitud sobre suelos predominantemente arcillo-calcáreos con componente férrica y aluviales. Cada municipio se elabora por separado hasta el ensamblaje final, con selección manual de racimos y fermentación, tanto alcohólica como maloláctica, en tinas de roble francés. El vino envejece durante 15 meses en barrica de roble francés y se ensambla posteriormente en depósitos de hormigón durante cinco meses adicionales. En copa muestra una fruta roja madura con notas de violeta, pimienta y un ligero toque de campo. En boca, tiene una buena acidez y un tanino domado en un trago frutal y equilibrado con la maloláctica marcada y la madera perfectamente integrada.

La primera añada de Edición Limitada Garnacha, que vio la luz en julio de 2023, fue la 2019, una apuesta que responde también a la convicción de la bodega de que la Garnacha, por su capacidad para aguantar bien el calor, puede ser una variedad clave en la lucha contra el cambio climático. Las uvas proceden de viñedos de Rioja Oriental, situados en Grávalos, Arnedo y el monte Yerga, a unos 600 metros de altitud, sobre suelos aluviales de sustrato calizo. La fermentación se realiza en hormigón a baja temperatura, con un 5 % de racimo entero para aportar frescor y estructura. El vino tiene una crianza de 12 meses en barricas de roble francés de segundo y tercer uso, una decisión deliberada para preservar el protagonismo de la fruta sin que la madera eclipse el carácter de la variedad. El resultado es un vino frutal, fresco y moderno, con una nota golosa y mucha fruta roja en nariz. En boca tiene suficiente acidez, un tanino ligero y un trago equilibrado que invita a seguir bebiendo.

Son, en definitiva, dos vinos que comparten la misma filosofía: más fruta, más frescura, menos madera; dos formas distintas de mirar La Rioja desde una perspectiva diferente.

↓↓ Gracias por compartir este contenido ↓↓