Agroseguro abona hoy 40 millones de euros a viticultores afectados por las tormentas del verano, con 140.000 hectáreas dañadas y La Rioja como una de las zonas más golpeadas por la DANA de julio.
Algunos viticultores respirarán algo más aliviados con la noticia. Mientras las últimas uvas entran en las bodegas, miles de productores verán llegar a sus cuentas parte de los 40 millones de euros que Agroseguro abona hoy para compensar una de las campañas más duras que se recuerdan. El granizo ha sido el gran villano de 2025, dejando un reguero de destrucción que alcanzará los 70 millones en indemnizaciones cuando se complete el recuento final.
Un ejército de 166 peritos recorriendo España
La magnitud del desastre ha requerido un despliegue sin precedentes. Durante semanas, 166 peritos han peinado las 140.000 hectáreas siniestradas, documentando cepa a cepa los estragos de un verano que empezó mal en abril y fue empeorando hasta convertir junio y julio en una pesadilla de tormentas.
El 11 de julio quedará grabado en la memoria de muchos bodegueros riojanos y alaveses. Ese día, una DANA particularmente virulenta arrasó algunos de los viñedos más prestigiosos del país, convirtiendo racimos prometedores en recuerdos amargos de la tragedia. “Tanto por su intensidad como por la extensión y el valor de la producción afectada”, señalan desde Agroseguro, fue uno de los episodios más devastadores del año.
El mapa del dolor vitícola tiene epicentros claros. Castilla-La Mancha se lleva la peor parte con más de 25 millones en indemnizaciones totales. Solo hoy, los viticultores manchegos reciben 19,2 millones repartidos entre Ciudad Real (6,5 millones), Albacete (6,1 millones), Cuenca (3,5 millones) y Toledo (3,1 millones). A estos se suman los 5,5 millones que ya recibieron en agosto aquellos con daños totales o graves. La Rioja no se queda atrás. Los 16 millones totales en indemnizaciones reflejan la dureza con la que el pedrisco golpeó estas tierras de tradición vinícola centenaria.
Pero el granizo no entiende, en realidad, de denominaciones de origen ni de fronteras autonómicas. La Comunidad Valenciana recibe hoy 3,2 millones; Aragón, 2,9; Castilla y León, 2,4; Navarra, 1,5; y Extremadura, 1,3. Hasta las islas han sufrido los embates climáticos, con pagos menores pero significativos para sus economías locales en Baleares y Canarias.
No todo ha sido pedrisco. Las heladas tardías, las lluvias torrenciales, el viento, algunos incendios y hasta la fauna salvaje han contribuido a este año negro para el viñedo español. Los daños en instalaciones y plantones jóvenes completan un panorama desolador que solo el seguro agrario ha podido amortiguar.
Vendimia amarga con final agridulce
Mientras en Castilla-La Mancha la vendimia toca a su fin y en otras regiones esperan a las variedades más tardías, el sector respira con cierto alivio por este salvavidas económico. Los pagos anticipados de agosto permitieron a muchos viticultores preparar sus viñedos para la próxima campaña sin la angustia de la ruina total.
Esta campaña 2025 pasará a la historia como la del verano en que el cielo pareció ensañarse con los viñedos españoles. Pero también como el año en que el sistema de seguros agrarios demostró su valor, transformando 140.000 hectáreas de desesperación en una oportunidad para empezar de nuevo.
