Situada en Navarrete, en Rioja Alta, Montecillo presume de ser la tercera bodega más antigua de la denominación de origen Rioja. Fue fundada en Fuenmayor en 1870 cuando Celestino Navajas heredó unos viñedos de su suegro. Estuvo en manos de la familia Navajas hasta 1973, cuando el grupo jerezano Osborne la adquirió. Dos años más tarde se mudaría a unas nuevas instalaciones en Navarrete que se siguen utilizando en la actualidad y donde la mayoría de los trabajos se lleva a cabo por gravedad. Hoy, más de 150 años después de su fundación, vamos a hablar de uno de los vinos clásicos de la bodega: Montecillo Reserva 2020.
Estamos ante un ensamblaje de Tempranillo (94 %) y Mazuelo (6 %). El Tempranillo procede de viñedos situados en Fuenmayor, Cuzcurrita de Río Tirón, Huércano y Hormilla. Las viñas, con una edad media de 30 años, están conducidas en vaso y cultivadas en secano, y sus suelos son fundamentalmente arcillosos calcáreos. El Mazuelo viene de una viña de más de 50 años de edad situada en Medrano cuyas cepas están conducidas en vaso y crecen sobre suelos arenosos.
Para elaborar Montecillo Reserva 2020, ambas variedades se vinifican por separado, y tanto en el caso del Tempranillo como en el del Mazuelo, se realiza un sangrado del mosto (del 7 % y el 10 %, respectivamente) previo a la fermentación. Ambos mostos fermentan en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura y realizan la conversión maloláctica en depósitos subterráneos de cemento. La crianza tiene una duración mínima de 20 meses; el Tempranillo la realiza en barricas mixtas de roble francés (80 %) y americano (20 %) de tostado medio y de hasta tres usos, mientras que el Mazuelo la lleva a cabo en barricas de roble francés con duelas de tostado ligero y tapas sin tostar. El vino descansa en los botelleros que se encuentran en los calados subterráneos de la bodega durante al menos 20 meses antes de salir al mercado.
Cuando nos servimos una copa de Montecillo Reserva 2020, encontramos un vino de color rojo picota de capa alta. En nariz, la fruta negra comparte protagonismo con especias dulces, vainilla y notas tostadas. En boca tiene una buena acidez en un trago amable y balsámico, con un tanino domado y un final marcadamente láctico. Es, sencillamente, la interpretación de un reserva clásico hecha por una bodega con más de 150 años de historia.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Montecillo Reserva 2020 | 13,5 % | – | 13,50 euros |
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Montecillo Reserva 2020: A classic wine from a winery with more than 150 years of history
Located in Navarrete, in Rioja Alta, Montecillo boasts of being the third oldest winery in the Rioja denomination of origin. It was founded in Fuenmayor in 1870 when Celestino Navajas inherited some vineyards from his father-in-law. It remained in the hands of the Navajas family until 1973, when the Jerez group Osborne acquired it. Two years later it would move to new facilities in Navarrete that are still used today and where most of the work is carried out by gravity. Today, more than 150 years after its founding, we are going to talk about one of the winery’s classic wines: Montecillo Reserva 2020.

We are looking at a blend of Tempranillo (94%) and Mazuelo (6%). The Tempranillo comes from vineyards located in Fuenmayor, Cuzcurrita de Río Tirón, Huércano and Hormilla. The vines, with an average age of 30 years, are bush-trained and dry-farmed, and their soils are fundamentally calcareous clay. The Mazuelo comes from a vineyard over 50 years old located in Medrano whose vines are bush-trained and grow on sandy soils.
To make Montecillo Reserva 2020, both varieties are vinified separately, and in both the case of Tempranillo and Mazuelo, a bleeding of the must is performed (7% and 10%, respectively) prior to fermentation. Both musts ferment in stainless steel tanks with temperature control and undergo malolactic conversion in underground cement tanks. The aging last 20 months at least; the Tempranillo does it in mixed barrels of French oak (80%) and American oak (20%) with medium toast and up to three uses, while the Mazuelo carries it out in French oak barrels with lightly toasted staves and untoasted heads. The wine rests in the bottle racks found in the underground cellars of the winery for at least 20 months before going to market.

When we serve ourselves a glass of Montecillo Reserva 2020, we find a wine of cherry red color with high intensity. On the nose, black fruit shares prominence with sweet spices, vanilla and toasted notes. On the palate it has good acidity in a pleasant and balsamic sip, with tamed tannin and a markedly lactic finish. It is, simply, the interpretation of a classic reserva made by a winery with more than 150 years of history.



