Bodegas La Horra lleva casi veinte años elaborando tintos —Corimbo y Corimbo I— con una filosofía que pasa por el viñedo ecológico, la extracción cuidadosa y una relación con la madera que busca la finura; la misma filosofía que la de Bodegas Roda, su hermana mayor, fundada en Haro (La Rioja) en 1987. Con la inauguración de la nueva bodega diseñada por Carme Pinós en el horizonte, la vendimia de 2023 se convirtió en la ocasión perfecta para elaborar un vino conmemorativo: un rosado.
Corimbo Rosado Reserva 2023 no nació como un vino nuevo; nació como un vino efímero. La bodega quería elaborar un vino conmemorativo para celebrar la apertura de las nuevas instalaciones en 2025, y optaron por dos elaboraciones: un tinto de la parcela donde se levanta la bodega y un rosado con una crianza larga. Lo que no estaba previsto es que en la inauguración aquel rosado causara tal impresión que la bodega decidiera que tenía que continuar elaborándolo. No existe añada 2024 —el vino había nacido pensado para una celebración concreta— pero en 2025 se ha vuelto a elaborar este vino ya pensando en él como un vino más de la bodega. Corimbo Rosado Reserva 2023, el vino de la inauguración, sale ahora al mercado con apenas 4.000 botellas.
Su presentación tuvo lugar en Madrid de la mano de Agustín Santaolaya, director técnico de Bodegas Roda y La Horra, que explicó que desde el principio tuvieron claro el tipo de vino que querían hacer. Querían un rosado de guarda, y querían que en la etiqueta pudiera lucir la tirilla de Reserva. Eso condicionó la elaboración: para que la D. O. Ribera del Duero califique un vino como Reserva, la crianza tiene que realizarse en barricas de roble de hasta 330 litros —lo que excluye los bocoyes y otros formatos grandes—, con un mínimo de 15 meses en madera para los rosados. No buscaban un vino fresco e inmediato, sino un vino con estructura y capacidad de guarda. “No será un vino de masas, pero es un vino muy gastronómico”, afirmó Santaolaya.

Cómo es Corimbo Rosado Reserva 2023
Corimbo Rosado Reserva 2023 es un monovarietal de Tempranillo procedente de pequeños viñedos situados en La Horra, Roa y otros pueblos colindantes de la provincia de Burgos. Las viñas, conducidas en vaso y cultivadas en ecológico sobre suelos calizos, se vendimian a mano, y las uvas pasan por mesa de selección antes de fermentar con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable. Tras la fermentación, el vino tuvo una crianza de 15 meses en barricas usadas de roble francés.
La añada 2023 fue anormalmente seca, con heladas primaverales que no afectaron al viñedo de La Horra. Julio y agosto fueron extremadamente secos y cálidos, pero septiembre llegó con lluvias y temperaturas altas que obligaron a estar muy atentos a la botritis.
Corimbo Rosado Reserva 2023 se presenta en copa con un color fresa bastante intenso, mucho más cerca de los claretes de la zona que de los rosados provenzales tan de moda últimamente. La nariz es elegante: fruta roja, fruta de hueso, notas florales y cítricas y un fondo mineral que le da profundidad. En boca sorprende con una muy buena acidez en un trago frutal y fresco, de buen volumen, elegante, equilibrado, complejo y muy largo. La madera está perfectamente integrada; un rosado de guarda, gastronómico, que no sabe de modas.

En paralelo: dos catas verticales
La presentación del rosado fue también la ocasión para hacer un recorrido por los tintos de la bodega. Dos pequeñas verticales: Corimbo con las añadas 2020, 2021 y 2022, y Corimbo I con las añadas 2017, 2018 y 2019.
Corimbo
Corimbo es el vino de entrada de la bodega, elaborado a partir de viñedos en vaso de entre 25 y 30 años de media. La fermentación maloláctica tiene lugar en tinas, y la crianza es de 14 meses en barrica (80 % francesa, 20 % americana). Su filosofía es la misma que la de Roda, el segundo vino de Bodegas Roda: buscar la frescura y la fruta más roja en un vino más inmediato.
Corimbo 2022: La añada estuvo marcada por un invierno frío y seco, una primavera lluviosa y fría y un verano muy caluroso y seco. El resultado es un vino de sorprendente frescura donde la fruta roja es la protagonista acompañada de notas de monte bajo.
Corimbo 2021: Añada de ciclo tardío marcada por la borrasca Filomena, fresca en general pero con un julio y agosto muy secos; una gran añada para la bodega. Es un vino tremendamente frutal y expresivo tanto en nariz como en boca, con un buen volumen.
Corimbo 2020: Primera añada certificada como ecológica de la bodega y la añada de la pandemia. Fue un año complejo en la gestión de enfermedades del viñedo, sobre todo fúngicas y acariosis. El vino vuelve a estar marcado por la fruta roja acompañada de notas de monte bajo y mentoladas; en boca destaca un tanino pulido en un trago fresco y elegante.

Corimbo I
Corimbo I es el vino de viñedo viejo de la bodega, elaborado con cepas en vaso de más de 60 años de media. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barricas, y la crianza es de 16 meses en barrica (80 % francesa, 20 % americana). Corimbo I, al igual que Roda I, busca la expresión de la fruta más negra, la profundidad y la fineza.
Corimbo I 2019: El año comenzó más cálido de lo habitual, la primavera fue fría y seca, y el viento durante la floración favoreció el corrimiento de los racimos. Fue un año de poca producción pero mucha calidad. Para Agustín Santaolaya, uno de los mejores Corimbo I que han elaborado: un vino largo, intenso y tremendamente fino.
Corimbo I 2018: El año comenzó con un invierno frío y lluvioso que se alargó toda la primavera, seguido de un verano frío y seco con un inicio de otoño más cálido de lo habitual. Probablemente sea nuestro vino favorito de las verticales: frutal, fresco, directo y delicado, con un tanino sedoso y notas minerales.
Corimbo I 2017: Añada marcada por la helada del 27 de abril, que afectó mucho a la producción tras una brotación temprana. Es un vino intenso y de mucho volumen, donde la fruta negra va acompañada de aromas de monte bajo y notas licorosas.
Bodegas La Horra llega a sus casi veinte años de historia controlando 100 hectáreas de viñedo ecológico y una identidad muy definida. Corimbo Rosado Reserva 2023 es la prueba de que esa identidad va más allá de los tintos; un rosado que nació para una ocasión única pero que al final ha llegado para quedarse.

